El rumor que camina

Ya no puede caminar, porque no tiene, porque le falta energía para continuar. Ahora se arrastra como una babosa y aunque su canto no es elocuente aquí lo ignora toda la gente. Salvo aquél puro, que por prudente, lo oye a través del muro y se lo confunde con un jilguero y para escucharlo le pone esmero y del ropero, para alimentarlo, saca una maza y un cortafierro. Dicen que el hierro y la calabaza dan vitaminas y minerales que, al igual que otros vegetales, nos fortifican y son esenciales para poder digerir contentos esos rumores que mortifican. Así el muchacho, con sus humores, iba metiendo la pared al tacho que iba cayendo con sus ladrillos constitutivos llenando el aire, indispensable, de cal, cemento y mucho polvillo. Lo reprochable de ese momento era que sal no tenía en su casa. Se le ocurrió como sustitutivo del elemento de toda mesa usar el taladro que había en la pieza para escuchar mejor la voz del ave. Pero la tos que lo había afectado le hizo agujerear un par de cuadros al taladrar en el descalabro de sus pulmones llenos de arena. No sintió pena su hermosa vecina cuando le convidó su jarabe, y le ofreció en un periquete darle una mano tal vez cansina con el boquete no sea cosa que necesite de su paciencia en algún segmento. También su hermano quiso brindarle asistencia y le repite, con insistencia, que facilite alguna herramienta. Le presta un pico, aunque no era rico, tenía un loro feo que hablaba poco de algún tesoro. Decía a veces, lo repetía, que había de oro, era de su tía, enterrado bajo el techado unos lingotes que, cotizados al cambio al día, representaban varios fangotes. No lo escuchaban los muchachotes y continuaban, dale que te dale, con los garrotes se agigantaba ese agujero por el que se apreciaba la figura del verdulero que se acercaba para ayudarlos y la verdura, allá en la esquina, le arrebataba otra vecina que se marchaba con la bolsa llena de mandarinas y berenjenas que no pagaba ni condenaba el sacrilegio que profanaba en ese convento en el que comulgaba y recibía su mandamiento el movimiento vegetariano en su sortilegio de amar al hermano así también al igual que al gusano, y en su ritual culinario y santo, tanto en el santuario donde confesaban como durante una cena amena o en un restaurante, algo extravagante en el cual oraban, para comer no usaban las manos que, al ser de carne, las rechazaban. Con el taxista y el pasajero, que entró parado por el agujero ya eran siete dándole al boquete ya que en el medio para salir del tedio alguien le trajo alguna revista quizás vegana para su hermana y los dos viendo tremendo esfuerzo le dan refuerzo a la labor que sin haber trazado ni nadie recuerda haber empezado pero el sudor que en todos concuerda parece ser que los ha hechizado cuando la cifra avanza a trece. Se habrá eclipsado con el ocaso o tal vez no les alcanzaban las pocas luces que les quedaban y las paredes que retumbaban ya no dejaban oír el paso y las voces se multiplicaban como las bocas que reiteraban oiga usted, no se haga el sota, venga a derribar esta pared que se ve tan rota. Y esa arenga a los laburantes se pudo estirar hasta tal punto que se perdió la certera cuenta de ese conjunto, si eran cuarenta, no sé, pregunto. Pero por suerte no hubo crecida porque uno gritó ¡cuidado, muerte! Enseguida el techo cayó en el lecho y aunque fue fuerte no hubo un difunto. La casa entera estaba en ruinas hasta la litera, era de madera, que el muchachote, de mote Piero, pagó con dinero de las propinas. No había lingotes para el reparto, sólo barrotes para su cuarto, de acero para aquél mozo que hacía dos meses que no pagaba aquella casa que alquilaba y aunque no era bella dejó en un pozo y no salvó siquiera el plumero. Del loro fiero ya ninguno supo más nada. Pero ese cupo en el calabozo, mientras comía una empanada, en el que se situaba el mozalbete no era en el retrete que tenía al lado lo que escuchaba, sino que parado sobre una ventana estaba el ave otra vez en su buena racha que si le da la gana recurre a imitaciones o recitaciones de algún sonido que se me ocurre muy parecido a una cucaracha.

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Casi

todo está mal.
Los árboles son la excepción
la regla es la deforestación
de la naturaleza más pura
como así también de la cultura.
Los buzos rotos están mal cosidos
los miserables están mal paridos
la intención está mal camuflada
la contaminación está mal disimulada
la estupidez está mal publicitada
la propaganda está mal concebida
la conciencia está mal comprendida
los pulóveres están mal tejidos
los matamoscas me tienen podrido
los dirigentes me da igual.

Las canciones están mal cantadas
los hechos están mal contados
los cuentos están mal leídos
las mentiras están mal narradas
las falacias están mal envasadas
y los soretes están mal cocidos.

Los dibujos están mal pintados
las poesías mal recitadas
las uñas están mal cortadas
las cabezas están mal peinadas
los huevos están mal rascados
y los loros están mal hablados.

Las comidas mal masticadas
las personas están mal pensadas
las frases están mal escritas
y ni hablemos de las papas fritas.

Los planetas están mal nombrados
los nombres están mal llamados
las llamadas están mal marcadas
y las marcas mal registradas.

Los sentidos están mal tratados
los tratados mal redactados
los flujos están mal encauzados
los calzones mal confeccionados
los pensamientos mal encaminados
los caminos mal señalizados
las señas mal interpretadas
las palabras mal utilizadas.

Las semillas están mal sembradas
las tierras están mal labradas
las yerbas están mal del mate
y la cordura está de remate.

Las preguntas están mal formuladas
las mascotas mal alimentadas
las familias mal comunicadas
los consumidores mal informados
los productores están mal parados
y los maestros mal educados.

También está mal el exceso de sal.
Las discográficas están mal orientadas
la música mal escuchada
las fotografías mal enfocadas
las redes mal entrazadas
los refranes están mal dichos
los castigos mal legalizados
los poetas están mal vistos
y los crápulas mal bichos.
Los escritores están francamente mal.

Las casas están mal de entrada
las calles mal asfaltadas
las ciudades mal iluminadas
las fortunas mal acumuladas
la basura está mal repartida
las migajas mal distribuidas
los doctores están mal pagados
los enfermos mal acompañados
los tiempos mal cronometrados
y los naipes están mal barajados.

Los actores (tienen) malos repertorios
las películas malos augurios
los augurios malos guiones
los conciertos malos preludios
los programas malos estudios
los estudiantes malos programas
los cuadros malas exposiciones
las exposiciones malas conclusiones
las novelas tienen malos dramas
los dramas malas actuaciones
las actuaciones malas filmaciones
las filmaciones malas direcciones
las directivas malas perspectivas
las perspectivas malas percepciones
las percepciones están mal observadas
las observaciones mal diagramadas
los diagramas
parecen estrofas
las estrofas
se van por las ramas.
Pero hay algo seguro
el arte tiene futuro
indudablemente promisorio.

Del canto al espanto

Aldo
Era un canto
a la alegría.

Pero
poco
a poco
igual que un tero
se repetía
tanto
que la armonía
parecía un llanto,
y no embargaba de algarabía
con su quebranto
y su melodía
arremetía
como un espanto
que se expedía
y los cubría
igual que un manto
de cortesía
pero fulero
y sonido fiero
a sus oyentes
que hizo que un toco
de gente
en el ambiente
pensaran Aldo
se volvió loco.

Y en el remate
de su aventura
se sumergió
dentro de un caldo
y pereció
ahogado en sopa.

Uno afirmó
que en su locura
Aldo creyó
que aquella olla
sólo era un mate
y se lanzó
para el rescate
de un pedicura
en su disparate.

Se lo despidió
y más de un santo
alzó su copa
llena de sopa
que se sirvió
de aquella olla
bebiendo caldo
y se brindó
por aquél canto
del pobre Aldo.

Ya no hubo llanto
nadie lloró
no había cebolla.

Y cada uno
ya percibía
un nuevo canto
a la alegría
en sus corazones,
pero ninguno
reconocía
muy claramente
de dónde provenía
la melodía
y nuevamente
volvió el espanto.

Y no hubo razones.

Incorrectitudes en la histeria de las nociones en desarrollo. El comienzo fue un error gramatical, el fin de la semántica.

Ficción basada en un hecho de índole similar aunque verídico.
Las fechas se estipulan en investigaciones realizadas por el historiador Patch Donello.

El 3 de junio de 1829, en la ciudad de Cartamagna, Hispenia, pocos días antes de su muerte, Melchor Ingenioso de Cisnerón dicta a su secretaria, Evo María Durante, una carta a la posteridad, en la que redacta y lega a través de sus conocimientos lo que consideraría serían los pasos a dar en el futuro de la colonia tras el plan trazado y cómo deberá proceder, tras más de doscientos años de gobiernos de apariencia criollos. En el sobre, sella la fecha en que deberá ser abierto el testimonio declarando que su apertura antes de término podrá generar descontento en la corona y su apertura fuera del mismo produciría zozobras en las tierras conquistadas por Crisantemo Colombo, quien con sus tres calaveras de un niño, un pintor y el Santo Mario había esparcido lingotes de oro en todo el contingente. Cisnerón desconfía del destino que puede tomar tal determinación, por lo que decide enviar a su secretaria al futuro con la carta para asegurar su apertura en el tiempo correcto. Tras envenenarla, la sube al cajón del tiempo ( en ese tiempo no existe la máquina y los viajeros deben usar otros métodos no convencionales ) con la carta y al tercer día resucita, erráticamente a los cálculos de Cisnerón, en febrero de 1954. Entabla una relación de afecto con el coronel Juan Plácido Perdomo quien llegaba a la presidencia. Ella le narra lo que sabía Cisnerón y Perdomo, tras leer la carta, decide viajar al futuro para torcer la historia enterrándose en la fosa del tiempo. Por su parte, Cisnerón le seguía los pasos a su secretaria por su desconfianza característica y resucitaba el 6 de mayo de 2039 tras haber sido sepultado en la Cripta Legal del Monasterio de El Escorbuto. Al hacerlo, viaja en submarino a la colonia y se entrevista con el contador Natalio Nasri, que ejercía mandato, para conocer la trayectoria de aquél plan y certifica que todo marcha sobre rieles –a pesar de que en la colonia casi no quedan vías- según los cálculos de Richard Nexus, tal como los planeó en 1990, cuando era el principal mandatario del emporio neoamericano. Perdomo mientras tanto asume la presidencia el 19 de agosto de 2068 tras su resurrección poco más de dos años antes, y en su primera aparición ante el público devuelve la más escandalosa música a sus oídos tocando “La pasión según Don Juan”, de Richard Bach, con las manos de Ludwing van Beetlejuice implantadas. Su primera medida es diseñar billetes con los rostros de José Lucas Borgel, Claro Gardes, Macedanio Hernández, Leopardo Geico, Dogo Capusetta y Luis Adalberto Espinilla; en las monedas acuñan figuras de una zarigüeya, un murciélago, un orangután y una salamandra. Al tercer día de mandato, fallece felizmente y es trasladado en el ataúd del tiempo a Cobos, su ciudad natal, donde es enterrado. Cisnerón, a su vez, paga la cena que comparte con el presidente y el mozo le da de vuelto dos billetes con el rostro de Néstor Krygier, por lo que sospecha que hubo un cambio en la historia y en ese momento decide colgarse en la soga del tiempo en un árbol de Campo de Marte para corregirlo. A su vez, John Katzgerald Finnedy, que había recibido la bala del tiempo, asume la presidencia en la unión de estados tras su resurrección y reimpulsa como moneda de cambio internacional el tabaco para todos los tiempos venideros y pretéritos. Perdomo resucita el 13 de julio 1863 y le sugiere al por entonces presidente Milton Bartolomeus orientar la estatua ecuestre del sargento José de San Mateo para que señale al norte, quien saca un decreto para que a partir de ese momento todas en la colonia lo hagan con la figura del sargento constituida sobre un búfalo. A Perdomo lo acusan de ser espía de la SEA, por lo que Bartolomeus ordena incinerarlo en la hoguera y sus cenizas son esparcidas en el lago Namuncurá Huapi. Cisnerón, mientras tanto, resucita el 15 de mayo de 1985 y, apuntándolo con una Clock al por entonces presidente Raúl Stornina Alfonso le ordena que los billetes a emitir se denominarán occidentales. Éste no tiene más remedio que obedecer y luego se va con culpa y su soledad internándose en el mar en las costas de Mar del Tabaco. Cisnerón por su parte asume la presidencia hasta el 8 de agosto de 1988, cuando deja anticipadamente el cargo acuciado por la hiperdeflación de los cigarrillos, congelándose en una cámara frigorífica en Puerta Plástica. Una prolongada sequía propicia el 13 de septiembre de 1870 la resurrección de Perdomo que rápidamente montando un búfalo se dirige a Casa Morada para dialogar con el presidente Doménico Facundo Slotoviento acerca del porvenir de la barbarie y, de común acuerdo, resuelven instaurar como idioma oficial el araucano. Otra vez, Perdomo es acusado, en ésta oportunidad de ser espía del FUI, y lo fusilan en un paredón disparándole veinte impactos de minutos en el pecho durante cinco balas, dándole sepultura en el cementerio de la Chacarera. Mientras tanto, Cisnerón, tras un apagón de quince días, resucita el 30 de octubre de 2058. Como no se entiende con los criollos que hablan un idioma que desconoce, emprende viaje en avión a Cantalunga, vía Araucanas Líneas Aéreas pagando el pasaje en rubio, y al llegar tras dos cartuchos de vuelo encuentra a los espectadores del Camp Low arrojando diccionarios de la Real Academia Araucana a la salida del equipo que dirige Leopoldo Meslih. De los nervios, se prende una peseta y se va rápidamente a la biblioteca a estudiar la situación actual en los anales históricos para decidir en qué punto espacio-temporal debe incursionar para torcer el rumbo que está tomando la colonia y, en consecuencia, la corona. En otra curva del tiempo, Raúl Stornina Alfonso resucita tras una ola de treinta metros en el mar araucano el 1 de mayo de 1990 y le convida una poesía a Domingo Fenicio Vufalo, que, satisfecho, dos años después orquesta el plan de reconversión una pipa-un dólar. Luego, Raúl Stornina Alfonso se traga la Enciclopedia Viva de los Dinosaurios y le cae como una piedra al estómago el fósil apócrifo, cayendo nuevamente en un pozo regresivo adentrándose ésta vez en la laguna de Fiascomús anhelando resucitar en otro tiempo. Cisnerón resuelve viajar a diciembre de 1829 para lo cual ahora sí utiliza la máquina del tiempo recién fabricada. Sin embargo, al subir a la misma durante el proceso de viaje en el tiempo tradicional muere dentro de la máquina debido a un error en la fabricación en los cálculos de Aisec Isamov y lo creman entonces en Pubcelona. No obstante, resucita justo a tiempo para nombrar a Juan Miguel de Cosas “Rasurador de leyes e instituciones”, no sólo de la provincia sino de todas las colonias. Tras esto se exilia a Hemingway D.C. donde pasa sus últimos péres como inmortal. A Perdomo mientras tanto lo resucita la canción “Indiecito despierta” que sonaba cerca de su tumba, el 7 de abril de 2066 y se encuentra con él, antes de empezar la campaña. Intercambian posiciones y funciones, el primero con el segundo, así como también experiencia y conocimiento, y el Perdomo obsoleto concluye que su misión está cumplida por lo que se acomoda en la eternidad a esperar el desenlace ahogándose en un vaso de agua. El otro, mientras tanto, solicita a la justicia adelantar su mandato dos años y ésta falla a favor del pueblo evitándole oír la ejecución del piano. Sus primeras medidas son traducir todas las leyes que quedaban a lenguaje musical enviando a los letrados a estudiar música para llevarlo adelante, con lo cual el compositor Rolando Garritz se encarga de traducir la Constitución Araucana, además de componer el disco “Las ubres de Perdomo”, basado en este relato que leyó en febrero de 2085. A su vez, el abogado Crut Kabin resucita el 5 de mayo de 1994 justo cuando estaba por recibir un minuto en la cabeza durante su repertorio legal, entrando en un bucle infinito de resurrecciones y muertes quedando a la vera de Díaz. En otro latigazo del tiempo, el 3 de julio de 1882, resucita en Frega, Hans Fracfa, justo el día de su nacimiento y estudia bandoneón con lo cual la gastronomía universal se priva de La procesadora y la historia araucana sufre una metamorfosis, a través de la cual la más notoria es la que surge a partir de la ley Deja tú que dicta el juez Gustavo Samsatti. A su vez, en los tiempos de Colombo, en otro punto del espacio, el artista italoramona Ralefa exponía su obra magna “El resucitar”, en la que para la crítica contemporánea muestra a la claras que la insurrección no es como se la pinta ni mucho menos un cuento fantástico, ya que en la misma, que aún se puede apreciar en el museo de La Lumbre, donde se expone, lo que varios afirman sería la figura de Raúl Stornina Alfonso, lo que sigue siendo un misterio para algunos estudiosos de la materia y admiradores del arte. Al descender en la curva del tiempo en la actualidad, el entonces presidente oye ladrar afuera y sale a ver qué sucede. Encuentra que le habían dejado el gran darío araucano en la puerta de la casa de Olivia. Le dice que es el 7 de julio de 2084 y ve que todavía no amanece. Los titulares le revelan que todo marcha a la perfección: En patios, terrazas y macetas la gente cultiva su propio dinero; En los jardines, a su vez, crecen cosas de distintas latencias; hoy se fuma el dólar de la paz en la UNO que justamente preside Cantahualpa Yupinque; Nadie infringe la música. Parece que está todo de maravillas. Sin embargo algo falló porque yendo al living que está lleno legumbres ahí lo ve a su nieto sentado con atenta concentración como intentando descifrar el código Di Caprio mirando el tomate con el cordón cuneta en la mano.

-¿Pini, por qué no vas a dormir? –le sugiere.
– ¡Dejame de hinchar las palabras, que juega la Selecciones!

Versos dispersos

Si la muerte fuera una poesía
y la eternidad un rojo clavel
vos serías Carlos Gardel
y cantarías todavía.


***

Si la vida fuera una canción
y ella purgara tu historia
elegirías el himno de la nación
tan sólo para morir con gloria.

***

Si soñar en el tiempo es vivir
y renace otro sueño al morir
el despertador tiene bajos decibeles
y te dormiste quizá en los laureles.

***

Si la muerte es un mal entendido
y la vida es un bien adquirido
te perdiste acaso en la historia
enredado en olvido y memoria.

***

Si la vida es todo
y morir es nada,
comienza en lodo
y en nada acaba
vivir es un modo
de escapar a la nada.

***

Si toda hipótesis de la vida
o de la muerte incomprendida
fuera sólo un  intento
de seguir
con el cuento
se pierde la cuenta
en cualquier momento
pues lo que cuenta
es tan sólo vivir.

Poema del escritor ignoto

*
No lo lee su madre, ni menos su hermana,
no lo leen en redes, ni en papel,
no lo lee el amigo, no lo lee el vecino
no lo lee tampoco ni su mujer.
Nadie lee historias de éste
prefieren releer La peste.

No lo leen sus hijos, ni lo leen los viejos
ni los que comparten su profesión,
le escribió al sentido, le escribió al caso
no perdió el trazo ni la inspiración.
Ni una profesora leerá sus rimas,
tiene olor a mierda le dirá su prima**.

Si escribe apariencias llenas de inocencia
ni con elocuencia va a disimular,
si escribe aforismos o algo de sí mismo
así sea simiesco ni siquiera Chita se va a enterar.
No escribe nada para aprender
ni divulga versos del saber
no escribe nada serio
ni tampoco por joder.

No escribe líneas que parezcan sueltas
no escribe en paredes, ni en el pizarrón
no escribe de corrido, ni tampoco vueltas
algo rebuscadas como de religión.
No escribe editoriales,
cartas de amor ni manuales.

No escribe las notas de la economía
si hablara del clima todo sería igual.
No escribe contratos, tampoco tratados
de filosofía, ni va a comentar.
No insulta a delincuentes
menos a los dirigentes.

No escribe de apuro, ni se va a cansar,
nadie va a pensar en leerlo al cagar
y si lo que escribe vale sólo un peso
ni siquiera eso se le va a pagar.
No busca motivos para escribir
no deja señales para seguir
mas si usted quiere leerlo
puede hacerlo justo aquí.

*Basado en “Canción de los desposeídos totales”, de Leo Masliah. También se lo puede cantar.

**Pero tampoco lo leería.