Sendas

 

El canto guarda el silencio
la voz llega con prudencia
el alma se eleva, denuncio,
mente juega a la ocurrencia.

Escuchar el plácido canto
lo que encomienda la voz,
se aplaca el alma con tos
discrepa el juicio, en tanto.

Cantar los vicios descarta
-con vos todo es diferente-
confunde el alma a la gente
mente juega su última carta.

Qué bello el canto tan lírico
cuando nos despierta la voz
su alma no teme a la hoz
mente duerme en lo onírico.

Es el canto que estremece
esa voz que al salir de boca
llega al alma, no equivoca,
a mente le pide que rece.

Pues el canto y su canción
llega la voz cuando exalta
el alma que también salta
cruza mente en devoción.

 

 

//Fotografía: Jorge Guardia

Comente ad honorem

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s