A ver

Y aunque de a ratos no lo veas
pues entender no siempre es ver,
Quizá no se trate de lo que seas
sino de lo que la vida pueda ser.

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Un cerebro partido en dos

La mitad de su cerebro
Pensaba diariamente
en solucionar problemas,
Mientras que el opuesto
Se dedicaba a crearlos.

La mitad de su cerebro
Imaginaba cosas bellas
Situaciones de felicidad,
Mientras que la otra
Se dedicaba a arruinarlas.

La mitad de su cerebro
Generaba bendiciones
Propiciando el optimismo,
Mientras que la restante
Creaba boberías y dislates.

Una tarde en primavera
Se sentaron a conversar
Las mitades del cerebro,
Y sin llegar a un acuerdo
Si llegaron a afirmar
Que eran contraproducentes,
Mientras una generaba
La otra destruía todo
Mientras una aclaraba
La restante oscurecía.
Entonces se dieron cuenta
Que como la sombra y la luz
Una no es sin la otra
Y resolvieron en común
Pensar y obrar como un todo
Y no como partes del mismo.

Así fue que se dieron la mano
Las mitades del cerebro,
Que disueltas no son dos
Sino una en comunión
Y aunque no todos son aciertos
Ya no hay contradicción.

Titulares

 

Sangre y muerte recorren las calles
el robo, moneda común y corriente
una encuesta revela que la gente…
anuncian nuevas medidas y talles.

En Europa estas cosas no pasan
nuevo tiroteo y país intervenido
devaluación lo agarró desprevenido
esta noche dos estrellas se casan.

Ganó con un gol sobre la hora
lluvias para todo el fin de semana
murió mientras limpiaba una ventana
por qué es que nuestro bebé llora.

Se aproximan nuevas elecciones
asaltaron cien panaderías en el año
corte de agua por rotura de un caño
se atragantó teniendo relaciones.

Manejaba estando alcoholizado
preocupan acuerdos comerciales
chicos intoxicados en dos recitales
cayó ladrón, de Batman disfrazado.

Liberaron a famoso delincuente
otra mujer víctima de femicidio
lenguaje inclusivo incita al suicidio
este título no conmueve a la gente.

Ganó la lotería un tipo con suerte
subieron los bonos y las acciones
la inflación nos deja sin reacciones
salió a bailar y se encontró la muerte.

Un asteroide se aproxima a la tierra
nuevo divorcio sacude la farándula
la soberbia hoy ya no se disimula
se oyen viejos tambores de guerra.

Mil trescientos accidentes viales
incendio por desperfecto eléctrico
goles de acá en Japón y Puerto Rico
la estupidez es razón de nuestros males.

Al río

Derrama al río tu llanto
que lo lleve la corriente
con su pena impertinente
su pesar y su quebranto.

Sólo déjalo que corra
que su cauce lo recorra
que allí en el agua se pierda
al derecho o a la izquierda.

Derrama al río tu llanto
que fluya allí tu tristeza
que te limpie de impureza
como al entonar un canto.

Y cuando te sientas viva
recobrar la alegría esquiva
verás que no es tan pesado
el dolor que tú has cargado.

Derrama el río su llanto
de tanta vida perdida
de tanta pena escondida
que al sol no parece tanto.

Surfeando

 

Surfea en la pantalla
las olas con su malla
emojis que divierten
en versos se convierten.

Llamada que se espera
el tiempo desespera,
el ansia moviliza
su herida cicatriza.

Cuando en un abrazo
dejamos un retazo
de sueño, de deseo
en vida lo recreo.

Pues cada paso dado
del sentir desplegado
se abre en la visión
que vibra en ilusión.

Envuelto en realidades
historias, novedades
encuentra bienestar
posible de gestar
libre de vaguedades.

Y salta de la silla
surfea la otra orilla
sin buscar escapar
navega el mismo mar.

Golpiza

Tan temprano se levantan las noticias
que amanecen entre besos y caricias
la ciudad que de noche nunca duerme
vibra como un indefenso, un inerme
que susurra con palabras de su boca
y en el corazón de la misma desboca,
si desembocan en oídos tan ligeros
no lo escuchan cuando cae el aguacero
y reaccionan por la fuerza con violencia
que no ceden al pedido de clemencia
va muriendo por unos golpes letales
que esa vida escapa por los laterales,
en lo onírico va olvidando la reyerta
que otro sueño en la vida se despierta.

La invocación del poeta

 

Al poeta se le fue la inspiración
él no sabe tecnicismos ni aviación
como para volando ir a buscarla
y observando paisajes va a invocarla.

Caminando va mirando las fachadas
imagina que los vidrios son cascadas
que las puertas son entradas y salidas
a otros mundos paralelos, otras vidas.

Invocando pensamientos y sentires
va escuchando de la gente sus decires
situaciones que suceden puntualmente
se trasladan a un poema gentilmente.

Vitorean en su pluma de guanaco
las esquirlas recibidas en atraco
que con tinta se plasman en papel
como versos tatuados en su piel.

Andante

El invierno se mitiga en el infierno
no se siente tanto frío en el averno,
los dolores te repican en los huesos
si te toman senilmente del pescuezo
no hay tutía ni excusa ya que valga,
el alma torturada sin paz cabalga
buscando deshacerse del entuerto
y la guía uno que ve, alguno tuerto,
a salir por las propias en su ley
sabe que con un solo ojo es rey,
y si los ciegos se unen a la causa
el camino se abre paso ya sin pausa.

Bosques

Arrasaban los incendios forestales
a los bosques y a especies animales
el fuego que devora todo quema
ni Tarzán lo detenía con su fonema,
los rezos que clamaban por piedad
le pedían a sus dioses humedad
los bomberos que hacían su trabajo
daban vida con mangueras a destajo
cada gota era un signo de esperanza
como llaman a la lluvia con la danza
y llegaban esos alivios pluviales
que al cielo le dolían los lagrimales.

Era o no era

Era torpe, desdichado y vanidoso
era oscuro, desgraciado, temeroso
era símil de una estrella apagada
era terco de semblante descuidada
era recio, anticuado y muy odioso
era infame, insulso y veleidoso
era feo cual sabor de agua salada
era poco menos mal que no era nada.

Un paisano

 

Un paisano renegaba de sí mismo
el sueño de ser otro lo arrastraba
lo llevaba derechito hacia el abismo
y en sus fauces el lobo lo devoraba
despertaba con sudor y nerviosismo.

El paisano soñaba con ser otro
no tan sano el país estaba enfermo
descuidaba su ganado y a su potro
en un rapto hasta le salía un cuerno
fatigada ya la sombra y ese rostro.

Y el paisano proseguía renegando
no quería, no sabía asimilarlo
preguntaba pero cómo y hasta cuándo
seré el mismo, sin querer disimularlo
iba en sueños en unicornio volando.

Ser parte

Ser parte
de la totalidad indivisible,
ser, en apariencias del saber,
como agua, como río
que va, que permanece
se mueve y no perece,
y atravesar el estío
sublime arte.

Ser parte
como arena en el universo
sin ceder singularidad
como billete y el anverso
sensible a lo que va y viene
amplitud que todo contiene
como lago, como cedro
que un rayo parte.

Ser parte
en unidad inseparable
en apertura cognoscible
como perro de la calle
como fruto en alto valle
en armonía amistosa
donde el alma goza
y se comparte.

Ser parte
de lo que no hay separación
pese a humana condición
que reposa en lo profundo
y se confunde con el mundo
como tierra con maleza
cual mendigo y la realeza
que reparte.

Ser parte
situación universal
que no tiene pedestal
y en el alimento encontrar
un sofisma para estar
mas en el espiritual
una verdad sin ritual
que aparte.

 

La roca

 

No muestra signos de reacción
¿indiferente al viento, al vendaval?
O siente del agua su tracción
y en verano celebra el carnaval.

Qué piensa, del hombre, de su paso
andante tranquilo en su regazo
de dura mirada para los tercos
derriba sin miramiento cercos.

Se posa, no mueve su espejismo
tan regia, de dioses y realismo
no crecen las flores en su fuente
montañas la llevan en su vientre.

El peso no es sólo un simbolismo
separa tierra y mares del abismo
no es medio, tampoco es conclusión
un piano le obsequia una canción.

Amanece

Amanece que no es poco
que se te ilumine el foco,
si el dolor te deja loco
esperemos no sea un toco.

Amanece que entre tanto
no nos cura ni el espanto
no nos doblega el quebranto
ni se nos derrama el llanto.

Amanece en tu estadía
que sobrevive la alegría,
como muestra una poesía
que no se derrite el día.

Amanece a todas luces
que no nos esperan cruces
si se esconden avestruces
resplandeces si desluces.

Amanece bien temprano
como el sol en el verano,
si a la vida no le gano
la muerte te da la mano.

Amanece de repente
una luz que es elocuente
y por eso ten presente
que amanece, claramente.

Amanece en libertad
la calle, la sociedad
amanece así en verdad
amanece en realidad.

Amanece y se renueva
se ilumina toda cueva
amanece que aunque llueva
amanece la buena nueva.

 

Unidad

Dos cabezas piensan parecido
se encuentran en lo desconocido
discrepan, discuten sin sentido
y entonces advierten desazón;
a veces no reconocen la razón
pues lo que une es el corazón.

 


//fotografía: Maru Coca

La esfera de pensamiento

Los pensamientos suelen ser aves que anidan. Muchas veces, las espantamos por momentos, pero estas, con tenacidad, regresan; otras veces, las queremos retener a toda costa, pero se escapan veloces hacia otros hemisferios como golondrinas de estación.
Las aves tienen vida propia y pueden estar cargadas de emoción, a veces nos acarician, cuando otras esperan como rapiña nuestro cadáver; algunas nos cantan al amanecer para felicidad, mientras que otras emiten gorjeos insoportablemente lúgubres cuando buscamos serenidad.
Hay veces en que a estas aves las queremos enjaular, para que no salgan a recorrer el mundo, o las buscamos silenciar, y hacemos bien; mientras que a otras quisiéramos darle voz, esa que no tienen pero insinúan.
Muchas, pero muchas veces, las aves disputan entre ellas, buscando dominación, buscando concordancia; a veces se ponen de acuerdo y nos sentimos en paz, como en  un cielo puro; pero otras, las disputas se hacen interminables y algunas aves perecen en la contienda.
Algunas llegan sin darnos cuenta; otras, como palomas, se acercan con un mensaje en una de sus patas; y otras llegan malheridas en alguna de sus alas, buscando sanación.
Nuestro cielo, si bien abierto, a veces es como una esfera donde las aves vuelan y juegan, hacen el amor y dan a luz a hermosos pichones que pronto poblaran ese cielo, algunos para placer, otros para dolor.
A veces, al observar el cielo, vemos que estas aves se nutren y crecen, vuelan lejos y se van a poblar otros cielos, a disputar con otras aves o a hacer amistades.
En breves momentos, creemos reconocer aves que han poblado nuestro cielo en el de un amigo, en el de un vecino.
Nuestro cielo es el mismo, prístino y sin fisuras, el colorido está dado por las aves que lo pueblan y las nubes que acechan.

Los sentidos

Los sentidos pugnan
Entre sí,
La vista quiere prevalecer
Encarajinada entre pantallas
Y rostros que ha de reconocer
El tacto, con muchas agallas
Se la juega a morir
Tocando la piel, los labios
Tanteando ha de proseguir;
El olfato percibe con asco
El hedor, el aire pútrido, el olor
Y con paciencia y alegría
El perfume de una flor;
Los sentidos pugnan
Y el oído
Va quedando recluído
A escuchar
Oleajes, el bravo mar;
Al caer en el olvido
Ha de sentarse a esperar.
Los sentidos pugnan
Con gusto
Que permiten saborear
Dulces, salado y ácido
Sabores en el paladar.
Los sentidos pugnan
Y la vista
No se cansa de mirar
La memoria lo registra
Y algo ha de recordar.
Los sentidos pugnan
Y el olfato
Algo ha de sospechar,
Descansa la vista un rato
A la hora de pensar.
Los sentidos pugnan
Con el tacto
Se percibe suavidad
Aspereza y suciedad
Todo en un mismo acto.
Los sentidos pugnan
Y repugnan
Algunas cosas al ver
Los sentidos a veces otorgan
Un mundo por conocer.
Los sentidos pugnan entre sí
A veces con frenesí,
Con gusto las saboreamos
Palabras que no escuchamos.
Pugnan los sentidos
Mientras duren los latidos
Algo podemos ver
Y algo quizá entender,
Como cuando hay armonía
Entre ellos, hay poesía
No será cuestión de creer
Que tiene sentidos ser.

Peluquín

Arturo ya había participado en unos cuantos cuentos, por lo que resolvió no ser partícipe de éste. El que sí lo sería, sería ni más ni menos que Alfio, con sus bigotes a cuestas y ese peluquín ridículo que simulaba cabellera.
Se dirigió a la peluquería porque quería un cambio de look, una nueva imagen que revitalice sus facciones y su semblante. El peluquero le sugirió recortarle las patillas y ese fue todo el cambio que realizó, lo cual resaltó sus orejas y, desde ya, el peluquín que había cobrado notoriedad, y eso que ya tenía bastante, previo al recorte de patillas.
Alfio se marchó en dirección opuesta, es decir, salió por donde había entrado. De allí tomó el colectivo que lo llevaría a la siguiente estación: la primavera. Tardó casi un mes en llegar, y muchos se lo atribuían a que Europa había estado consumiendo los recursos del verano, dejando poco calor para el resto. Además, la floración se retrasó de modo curioso. Por ejemplo, algunos árboles habían empezado a dar sus primeros brotes verdes cuando otros recién estaban cambiando el follaje. Los capullos de las rosas fueron los primeros en salir, seguidos por los jazmines y las abejas y los picaflores detrás. Y más atrás, unos pasos, venía Alfio con su peluquín.
Recorrió la estación de principio a fin, allá por un diciembre cálido, que de tan cálido parecía febrero. Bueno, pues esa era la razón de tanto calor: era febrero, el mes de la fiebre. Acontecía que algún bienintencionado había corrido el calendario un par de meses para aprovechar la luz solar en ciertas latitudes y darles ventajas comerciales a las multinacionales. A Alfio no le importó y se zambulló a la pileta con tanta mala fortuna que el peluquín se le desprendió de la cabeza y quedó nadando para gracia y algarabía del público que, por si fuera poco espectáculo, le pedía a Alfio hiciera alguna acrobacia para recoger el peluquín.
Alfio recogió el peluquín y se dirigió a los vestuarios a colocárselo. De frente al espejo, observó su cabeza y creyó conveniente era tiempo de sustituir el peluquín por una peluca.
Regresó a la peluquería esa misma tarde y se estuvo probando entre diez y quince pelucas de diferentes cortes y tonalidades, hasta que se decidió por una que le quedaba como la realeza; Alfio se sentía un monarca.
Pagó y se fue muy contento a recorrer su reino a ver en qué aventuras andaban sus súbditos, conocer sus pesares, sus necesidades.

Duelo

La verdad sobre la verdad
no pasa por sobre si es verdad
o verdadera la única verdad.

En cambio, mentir sobre la mentira
sin carácter de única mentira
es más bien una mentirita.

A decir verdad, pero de verdad
no es que sólo eso sea la verdad
pero, en fin, sabemos es verdad.

En cambio, la mentira que se miente
contradice cuando ella lo miente
aunque sea de mentira, miente.

Y si acaso hablamos de verdad
no en serio, sino de verdad
entendemos sólo la verdad.

En cambio, si decimos una mentira
aunque sea de verdad es mentira,
mentirita, en verdad mentira.

 

Es a veces

Vivir es a veces
vivir es con creces
parir lo eterno
morir, infierno
andar, moverse
sufrir, dolerse,
escribir sin tinta
vestir con pinta,
tachar la historia
destejer memorias,
inventar un cuento
liberar el viento,
ser como el árbol
pensar al sol,
dar fruto, abrigo
dormir contigo.

 

Microcuento o el cuento del destino

En un cuento lógico se puede ir de A hasta B, por esa vía. Pero este no tenía lógica alguna ni modo de ser pensado como tal; como no tenía argumentos era difícil de refutar.
Al parecer, el origen era A, o al menos uno podía intuir que se trataba de A, pero no de alguien o de algo, sino de A, a secas. Aunque había bastante humedad por las lluvias precedentes. Su procedencia era desconocida, por eso asumimos que el origen o punto de partida era ni más ni menos que A. ¿Y hacia dónde se podía dirigir el transeúnte? Bueno, es un buen punto, porque tenía varias opciones: quedarse en A, moverse en A, partir, etc.
El transeúnte, de quien no daremos sus datos filiatorios para no comprometerlo, se había comprometido con partir hacia B. ¿Pero qué era B al fin de cuentas? ¿Un lugar? ¿Un estado? No lo sabía el transeúnte a ciencia cierta, ni a ciencia incierta tampoco. Él sólo sabía que había algo que no era tal como lo es una pelota, por ejemplo, o un establo, llamado B, y hacia allí partió. Tenía un destino llamado B signado por el firmamento.
El transeúnte, luego de unas vivencias y aventuras increíbles que tuvo en su travesía, arribó a B. Lo curioso del asunto es que nunca lo supo; el transeúnte nunca llegó a saber que estaba en su destino, por lo que su destino se convirtió en partir, dejando en evidencia la falaz sentencia del firmamento. Partir y partir se había convertido en su destino, por lo que dejó de ser transeúnte para ser trotamundos, aunque lo recorría caminando, y a veces en colectivos.
Fue así que el trotamundos pasó por C, por D, por H o por B, y por Z. Pero su destino, como habíamos dicho, estaba lejos de permanecer.

Un verso esquivo

Existe un verso híbrido
mezcla de prosa y dialecto
que transgrede el intelecto
o lo sublima sin descuido.

Viaja y salta entre cuartetas
transversal a la poesía
cruza al llegar a la meta
consumada terca porfía.

Es un verso exagerado
mentiroso, descarado,
que se pierde en el tejido
sin indicios de un crujido.

Pobre verso convertido
nadie sabe en qué poesía
proseguirá su travesía,
ese verso se ha partido.

Si alguno lo ha encontrado
deberá ser declarado
verso rebelde anarquista
para aterrizar quiere pista.

Pobre verso desconocido
que no ha de tener proyecto
más de uno lo ha bebido,
se ha perdido en el trayecto.

Aunque el verso con valentía
cruzó de par en par esa vía,
descubriendo el entramado
que orgulloso lo ha cruzado
dándole forma a la estadía
que conforma una poesía.

 


//fotografía: Jorge Guardia

Tierra

La tierra pariendo vida
el agua la alimentó
donde el fuego devoró
el resto será comida.

En un mundo, realidad,
buscamos la fantasía,
entre sueño y libertad
te alimenta una poesía.

Pariendo pariendo va
formas conforman vida
memoria de piedra está
en cimientos escondida.

El mundo tiene secretos
y cosas que no se cuentan
poesías que sin decretos
sensaciones las inventan.

Y sigue pariendo vida
en las aguas, en los cielos
esta tierra prometida
que no se corre los velos.

Si de injusto tiene el mundo
que arregla todo con guerra
será de paz tan profundo
el sentir de nuestra tierra.

//fotografía: Jorge Guardia