¿Tóxica?

 

Las personas tóxicas son facilmente reconocibles. Por ejemplo, si a una de ellas la metés en una bañera, el agua cambia de color y pierde su cualidad de potable; otro ejemplo claro es cuando la persona tóxica entra en un ambiente, el aire se torna irrespirable y todos los allí presentes perecen en el acto ( salvo el agente patógeno incorporado ); otro claro ejemplo es cuando la persona tóxica camina sobre tierra fértil, toda la vegetación se marchita al instante e incluso las personas que directa o indirectamente estén en contacto con ellas pierden técnicamente la vida ( muchos pueden vegetar indefinidamente ).
Por todo esto, se ha creado un código para identificarlas que muchos han difundido con tesón y no tener que pasar a la inmortalidad a causa de su presencia.

Ni más ni menos

Eres más de lo que crees y menos de lo que imaginas
Eres más de lo que supones y menos de lo que digas
Eres más de lo que sueñes y menos de lo que tengas
Eres más de lo que pienses y menos de lo que veas
Eres más de lo que quieres y menos de lo que pierdas.

Justifica

Imaginando cosas,
que toma por realidad
Daba vuelta las creencias
Que suponía verdad,
El perfume de las rosas
Que se esparce en libertad
Le dio sentido a sus vivencias
Fructificando en cualidad.

Con una Biblia en la mano
Justifica la insolencia
Con la violencia en la otra
Siempre tiene una sentencia
Que conjetura los males,
Y se olvida que un hermano
Es semejante por tales
Sentimientos fraternales.

Sólo al hacer lo correcto
Se limpia así de impurezas,
Y por un sendero más recto
Donde no crecen malezas
Transita su alma ligera,
Que morigera los pesares
Y si su intuición acelera
va alcanzando certezas.

Espuma de mar

Tan cerca el mar, el cielo
Como tus labios, tus cabellos
Sobre la arena, tu pecho
Entre las nubes tus manos.

Los pies cubiertos de espuma
La mirada, cántaro de lluvia
Cesa al sol, vuelo de gaviotas
Corazón encallado en las rocas.

Es la voz que al aire toca
Suavizante del carácter,
La marea, el pensamiento
El viento se torna horizonte.

Sobre las piernas, la sal
En la espalda un pejerrey,
Cantas sirena en el mar
El cielo es toda tu ley.

Confortable

Con todo lo que te costó llegar sentirte cómodo con la vida, aparece un sesudo y te dice que tus problemas se deben a que estás apegado a una zona de confort. Entonces vos, resuelto, tirás el sommier, sacás los muebles a la calle y vivís como si estuvieras en un camping: dormís en en una lona, comés en posición de loto con las manos y compartís baño con los vecinos. Y pensás: ¡ahora sí! Logré salir de mi zona de confort.
Pero los mismos problemas, temores y angustias siguen ahí, sólo que ahora no tenés dónde acostarte a contemplarlos y el terapeuta se quedó con tus últimos recursos, disfrutándolos en su privilegiada zona de confort.

Quinientas entradas sin salida

Hace un tiempo, WordPress me felicitaba por haber escrito y publicado 500 entradas. Lo que no sabe esta plataforma, es que hay tantas entradas que pareciera disímil que la salida fuera sólo una, lógica, y no quinientas como lógicamente se creería. No obstante, les aconsejo entrar por la puerta grande, no sea cosa que después uno golpee por entrar y no sea atendido por el personal de seguridad, ya sea por estar mal vestido o por llegar en un horario poco habitual para este tipo de presentaciones.
Por lo tanto, vale decir que las entradas publicadas carecen de salidas efectivas, y uno podría quedar navegando en un bucle sin fin por la eternidad, quizá buscando La otra mitad, sin saber que en ella está.

Magia y Música

 

La música no sólo amansa fieras
también espanta a los temores,
coincide con tus contradicciones
ronda en tus sueños como esferas.

Repite en ritmos y sentencias
sonidos que otrora fueran ciencias
se quedan grabados en la mente
a veces al acontecer presiente.

Dice cosas más que interesantes
diplomas para genios pensantes
cual dioses que tocan las guitarras
con armonía te quitan de las garras.

Quien oye quizá se vuelva loco
no todo, quizá tan sólo un poco,
y cantando retorne a la cordura
alimento del alma cual verdura.

Encuentra el sabor en una nota
arpegio que la magia denota,
silencio que se toca cual coma
si escucha otra cosa se embroma.

La música subyace al universo
de todo parloteo es el anverso,
de paz es la bandera que levanta
la guerra y el barullo ella espanta.

Pero en todo murmullo reticente
la música es el símbolo elocuente
de un vivir benévolo en la gente
que baila y que canta displicente.

 

Lo que no cambia

El pensamiento
las opiniones,
un sentimiento
el rostro
los pantalones
el ánimo
los humores,
el tono de voz
los amores
el juicio
los temores,
las creencias
las tradiciones
el peinado
la mirada
las sensaciones
las impresiones
las conclusiones
las percepciones,
la cuenta bancaria
la billetera
la postura
la imagen,
la forma
los gustos
el empleo
los vehículos
las decepciones,
los valores
las tenencias
los parientes
los dirigentes
el tiempo
los colores.

 

Las redes nos dan qué pensar

Yo. Siempre yo.
Grande yo.
No hay lugar para dos.
No hay espacio para vos.
Sólo yo.
Ni más ni menos que yo.
Viva yo.
Hay yo para rato.
¿Querés más yo?
Uruguayo. Lacayo. Bagayo.
¿Quién era yo, antes? Yo.
Y después, yo también.
A donde vaya, yo.
En toda foto, yo.
Yo soy, sin dudas.
Y dudando, yo voy.
Vivo o muerto, yo.
En toda vida, yo.
En cada muerte, yo.
Ante el agravio, yo.
Y yo frente al elogio.
No digas yo,
si no hablás del mismo yo.
Aquí yo. Más allá, yo.
A cada instante, yo.
Eternamente, yo.
En el recuerdo, yo.
Aventurando, yo.
Como un murmullo, yo.
Y si me olvido, yo.

Poema lúdico

Me tiraste las cartas
e inventaste un futuro,
no parecía tan duro
cual batalla de Esparta;
pero fuiste mezquina
al beber de mi copa
nos quitamos la ropa
caímos en la banquina,
entre tanta insolencia
olvidamos dolencias,
el placer nos excita
y al amar nos invita;
si la piel nos sofoca
respiramos por boca
entre besos y roces
entablamos el goce;
el amor como juego
empieza con el fuego
y termina en cenizas
entre abrazos y risas,
nos dormimos soñando
entre sueños volando
el cielo es el colchón
dulce es tu corazón,
y el hambre me devora
ya no veo la hora
( caníbal sin razón )
de darle un mordiscón.

Compuesto

 

Cobrando intereses al interés
le sacan todo el jugo al ciprés,
te lo prestan, no sólo por interés
también por ponerte un arnés.
No creas que es todo interés
lo piensan por si tal vez te caés.

Pagando intereses al interés
un día quizá hasta te lo creés
que todo conlleva su interés
el prestamista, la tarjeta al revés
pues el lucro no cede interés
quizás un día el juego perdés.

Si atención ese día no le ponés
a la cuenta que tiene interés,
o interesante vos no lo ves
a otro le resulte de interés,
seguro que entonces debés
pagarle un compuesto interés.

El sutil espacio

 

El sutil espacio entre dos
sublime entre la multitud,
en la mente, entre palabras,
hilando fino en el silencio.

Alucinando e imaginando
en el roce de los sentidos,
voy hablando lo profundo
del vacío y la sustancia.

El temor la decepciona
ella esperaba otra cosa,
y vanidosa, en su orgullo,
cual capullo a mariposa
desenvuelta en la pirueta
resuelta a surcar el viento.

Temores de mariposas
que olvidan la eternidad.

Porque a veces avanzar
se asemeja a retroceder,
de a ratos la eternidad
pareciera el instante,
al momento que pasa
y al pasar es olvidado.

De la sustancia, en el vacío
tan profundo voy hablando
que los sentidos me rozan,
e imagino y te alucino.

Mas en el silencio, hilo fino
entre palabras, en la mente,
la multitud en lo sublime
y entre los dos, sutil espacio.

El día

 

Entre el alba y el crepúsculo
late cual poesía un músculo,
con ritmo, pausa y cadencia
que denota ser su presencia.

Y entra la aurora y el ocaso
no pierde la gracia al paso,
si el pensar se torna locura
al sentir entonces lo cura.

Mas luego, en el anochecer
persiste el impulso a crecer,
bajo una tenue luz artificial
sueña con la pura celestial.

El latido se vuelve cíclico
el anhelo tórnase lúdico,
como juega la mariposa
cuando la sombra reposa.

Lo mágico del epicentro
es que se lleva ahí dentro,
y fuera en todas las cosas
palomas, grillos, babosas.

Pensar que ocurre en el día
y que un verso da la poesía,
sentir que el destino sería
el pintar todo con alegría.

Presencia

Se aferra a la vida con tenazas
protege a los suyos de amenazas,
amar es cuidar y querer bien
a veces se preocupa hasta la sien.

Entonces, las manos a la obra
despejan temores cuando cobra
y el tránsito de todo lo vivido
se nutre de dicha, de sentido.

Porque la vida no tiene nombre
palpita en el corazón del hombre
se siente presente en la mujer,
bendice de luz cada amanecer.

 

Rumbo

Decir lo mismo
con otras palabras,
usar las mismas
y decir otra cosa,
variar el rumbo
tan discursivo
nadar el mar
desconocido,
soltar la voz
de la garganta
tomar impulso
y amar el paso,
tomarle el pulso
a la sed vital
cruzar el charco
de lo pluvial,
al pronunciarlo
sentir el alma
brillando en calma
sobre las cosas
y vivenciarlo
como las rosas.

 

Malestares en tu boca

 

Malestares en tu boca
se disparan como flechas
cuando expresas tus enojos
en tu rostro se reflejan
acusando y condenando
con retóricas afrentas.

Mas con el correr del tiempo,
desde tu tierna mirada
emerge el juicio, el castigo
y si a distancia te nombro
regresa la sonrisa esquiva,
la dulce pausa en el habla,
el amor, el gusto, lo digno.

Será que la inestabilidad
es el estado habitual
un modo de comportarse
una manera de hablar,
quizá una forma de pensar
el ser al relacionarse,
con el mundo, con la gente.

Y es quizá al diferenciarse
que se pierde lo singular
el atractivo tan magistral
que entre tanta diversidad
coincide con la igualdad,
y el encuentro lo fagocita
confundiendo la libertad.

Es el tacto el que reconcilia
verdad con la soledad,
se acompaña en la vigilia
los sueños de pubertad
y la realidad no trastoca
si tu boca tiende a besar,
vibrando tu alma se enfoca
desechando el malestar.

Sonidos

 

Te fuiste de compras como haciendo zapping
entre vidriera y vidriera caminaste el shopping,
compraste alpargatas al volver del camping
y en la playa nudista practicaste el running.

El viejo sol se ocultaba tras los rascacielos
el refrescante viento te mecía los pelos
algunas sombrillas cubrían tus anhelos
cuando las siluetas ya no daban celos.

Te metiste al baño pensando en ducharte
en sacar las sales de tu piel al bañarte
mientras yo pensaba otra vez conquistarte
como a un territorio explorarlo con arte.

Y explotó la noche con sonoros ruidos
de autos, de motores, bocinas y sonidos
como dos que se aman juntos en el nido
donde las palabras pierden el sentido.

Funciones

Mi cabeza ya no funciona como antaño si no tengo una pantalla adelante. Tan es así, que hoy tuve un bloqueo creativo cuando se me desataron los cordones pero, por suerte, después de quince minutos en stand-by miré un tutorial en youtube de cómo hacerlo vos mismo, y ¡¡vieran ustedes cómo quedaron atados esos cordones!!

Aves

 

El chimango que se posa sobre el poste
observando a la distancia nueva presa
es como el apostador, calcula el coste
de su juego para fundir a la empresa.

Y ese ave que cantando por la tarde
sobre el árbol solitario entre la gente
es como aquél laburante sin alarde
que cumple con su labor y tan decente.

La paloma que aletea sobre techos
y se posa en el cableado en la ciudad
es como el observador de los hechos
que al contemplar alcanza libertad.

Y ese ave que se va con la tormenta
a buscar que algún refugio lo proteja
es como quien se cobija de la afrenta
en un abrazo que lo acerca, que la aleja.

El canario que en su jaula no se cansa
de silbarles al aurora y al ocaso
es como quien ve la vida como danza
cordial y sin apuro cede el paso.

Y ese ave que no sé cómo se llama
que cuida a sus pichones hasta el vuelo
es como el hombre que al día le reclama
al buen cielo que le guíe en este suelo.

El sabor de la pureza

 

Ya celebran los pequeños como brujas
los del medio, como muertos vivientes,
y los viejos sueñan con resurrecciones;
el calendario nos propicia diversiones
la limpieza la mantienen los sirvientes
los desechos los reciclan los cirujas,
si el orden es la norma en este juego
el bombero presto a combatir el fuego
con la lluvia que también rinde servicio,
viento y barrenderos comparten el oficio
de los ríos van surgiendo las bebidas
campo y huertas nos proveen la comida,
se amalgaman sociedad y naturaleza
y la vida tiene el sabor de la pureza,
de lo sagrado, con aroma a bendecida,
tal como cuando te sentís agradecida.

Residual

La acidez estomacal
es jodida y hace mal,
la calvicie residual
se reduce con la sal,
levantás muros de cal
y la arena entra igual,
cada tanto un zorzal
canta tras el vendaval
y mirando el ventanal
gente cumple su ritual,
de una charla tan trivial
surge lo trascendental.