Aves

 

El chimango que se posa sobre el poste
observando a la distancia nueva presa
es como el apostador, calcula el coste
de su juego para fundir a la empresa.

Y ese ave que cantando por la tarde
sobre el árbol solitario entre la gente
es como aquél laburante sin alarde
que cumple con su labor y tan decente.

La paloma que aletea sobre techos
y se posa en el cableado en la ciudad
es como el observador de los hechos
que al contemplar alcanza libertad.

Y ese ave que se va con la tormenta
a buscar que algún refugio lo proteja
es como quien se cobija de la afrenta
en un abrazo que lo acerca, que la aleja.

El canario que en su jaula no se cansa
de silbarles al aurora y al ocaso
es como quien ve la vida como danza
cordial y sin apuro cede el paso.

Y ese ave que no sé cómo se llama
que cuida a sus pichones hasta el vuelo
es como el hombre que al día le reclama
al buen cielo que le guíe en este suelo.

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