Cuarenta

Son cuarenta los colores de este cuarto
y son cuarenta los dolores en el parto,
son cuarenta los parientes del reparto
son cuarenta anzuelos que me ensarto.

Luego cuento, uno a uno, los agujeros
de este queso, aún sin saber de números,
luego cuento con palabras los veleros
también canto con palabras los boleros.

Son cuarenta los días que me quedan
y cuarenta las noches que me esperan,
son cuarenta los ladrones que se llevan
las cuarenta canciones que me elevan.

Luego escucho, una a una, la melodía
los sonidos y las voces en la armonía,
no se estanca en la quietud la travesía
vibra el corazón, en la música confía.

Paradojas


Llueve,
se corta la luz
vuelve
y vuelve a llover,
en tanto
aparece el sol
mientras llueve,
otra vez
se corta la luz
y sigue lloviendo
cuando vuelve.
Entre tanta paradoja
es probable
que hoy
no haya noche
sólo luces
y que hoy
no sea ayer
ningún día.

Tenemos brújula

La mente cósmica
Lamento típico
La menta rítmica
La manta ríspida
El manto o túnica
El monte lúdico.

El mito estético
El mote impúdico
La mata clínica
El mate térmico
La meta química.
La mota rústica.

El muro ilógico
El mudo lánguido
La muda higiénica
La musa insípida
La masa tórrida
El mazo acérrimo.

Y sin esdrújula
Nos queda el cúmulo,
Tenemos brújula
En la currícula
De algún forúnculo
saldrá la música.

Que digan vértigo
No es la carátula
Es sólo el término
Que no es recíproco.
No espero el látigo
(Tan sólo un céntimo).

Hay algo utópico
Y un deber cívico
Que como mínimo
Me deja pétrido,
Y tan poco lúcido
Que quedo incrédulo.

Pensando vívido
Durmiendo incómodo
Te escucho prístino
Tu voz nostálgica,
Y sin mecánica
Suena narcótica.

Donde pongo la atención

Esta tarde, un pensamiento me hacía feliz, hasta que de repente llegó otro a ocupar su lugar que me entristeció bastante; sin embargo, detrás, otro se acopló para excitarme, lo quise retener pero fue desbancado por otro que me enfureció; no obstante, otros pensamientos me dieron algo de calma hasta que apareció otro que me preocupó un poco. Algunos acontecían sin reacción de mi parte, tan sólo los veía pasar sobre mi cabeza.

Y así se sucedían los pensamientos, uno tras otro en el tiempo y el espacio, como distracciones de la atención sobre diversas cosas, como moscas volando sueltas en un establo, hasta que me dormí sin saber en qué estaría pensando.

Transmitir

El apacible transmite paz,
el sabio, sabiduría,
el paranoico sus paranoias
el temeroso todos sus miedos.
El humorista transmite humor
el amigo nos da valor,
el estúpido, estupideces
el escritor, escritureces.

Suspensión

Se suspende todo hasta nuevo aviso
disculpe que se lo digamos así tan impreciso.
Se suspenden los partidos, el mate cocido
se suspenden espectáculos, la cosecha de tubérculos
se suspende el estornudo, sobre el pecho los escudos
se suspende tomar mate, los besos, el chocolate
los polvos, las reuniones, las comuniones
las orgías, el sauna, las estaciones
las funciones, los trastornos, las defunciones
el antropocentrismo, las transacciones
la ceremonia del té, la parsimonia, la siesta
se suspende la orquesta, el tereré y toda fiesta.
Todo el mundo quieto, en lo posible no exhale
que el malestar le resbale, no cambie fusibles
no baile, no cante, no tosa, piense en otra cosa
se suspende ser humano y abrazar al hermano
se suspende el rocanrol, gritar un gol
el saxofón, el colegio, el reguetón
se suspende la cerveza y el tabaco
el comercio, la delincuencia y el olor a sobaco
se suspenden los cambios radicales en el mundo
se suspende la rotación de los planetas (sin exageración)
se suspende la ideología y la biología
y se suspende la puesta del sol y el alba
la visita interplanetaria, la malaria
se suspende la pobreza y suspendan la tristeza
se suspende la paranoia y la hipocondría
se suspende seguir el ritmo del viento,
se suspende la información y la televisión
se suspende el llanto, la bronca, el espanto
se suspende la lectura y todo atisbo de locura.
Se suspende la existencia sin resistencia.
Se suspende el uso inadecuado de la mente
se suspende el sufrimiento de la gente.
Se suspende el orgullo y el murmullo
se suspende el desánimo y la frustración
se suspende la circulación, la rendición
el juicio, el criterio y toda ambición
se suspende la extremaunción
la irritación, el ansia, la procreación,
se suspenden las películas de suspenso
los sabores y el olor de un café intenso
la música que suena a lo desconocido
se suspende todo pensamiento retorcido
y la literatura de ciencia ficción,
se suspenden los traumas y la empatía
se suspende toda ficción y la fantasía,
se suspende desde ya la preocupación
se suspende la numismática y la astrología
se suspende el tiempo y la diversidad
tomaremos la suspensión con seriedad
se suspende el sentido del humor
se suspende todo indicio de temor
con la máxima que sea de su elección
para algunos será omnia vincit amor,
y este texto ahora queda en suspensión…

Háblale de calma

No le hables de muerte
Háblale más bien de amor,
No digas destino o suerte
Dile que se vaya al temor
No calles tu voz serena
Deja que extinga las penas,
No toda sombra es obscura
Hay presencias sutiles, puras,
Háblale de posguerra
Y del renacer de la Tierra
Del noble sentir fraterno
De un cielo envuelto en infierno,
Dile que sortearemos ésta
Y otra vez tocará la orquesta
La preocupación atravesaremos
Que haciendo el amor reiremos,
Que el niño, al amanecer,
Duerme y sueña en placer
Que su mundo se despliega
Con todo por conocer,
Que la experiencia se renueva
Y vivaces podremos crear
Por ello hay que descansar.
No es la noche que se abalanza
Es el alba que da esperanza.

Seguidor que sigue para ignorar

Me enredé en las redes
Y nada sucede,
Me morí de hambre
Y cené matambre,
Me aburrí del mundo
Y lo encontré profundo,
Te seguí siguiendo
Y tú te ibas yendo,
Me perdí en el centro
Y fue lindo el encuentro,
Me quedé sin aliento
Y brindé el momento,
Me acalló el ocaso
Y fue el primer paso.

Detrás el hombre

Delante un texto
Parco
Detrás luces
Centelleando
Detrás una pantalla
Moderna
Detrás espacio
Irrefutable
Detrás el hombre
Disperso
Detrás la hoz
Simbólica
Dientes gastados
Una sonrisa
Túnica negra
Razgada
El silencio.
¡Momento!
Si el hombre no escucha
¿Por qué habría de leer?
Detrás la vida.

Tubérculos

Me salió un tubérculo en el medio de la cara. Ahí justo debajo de los ojos, por encima de la boca. ¿Qué hacía ese tubérculo incrustado en el rostro? ¿Cómo había llegado a asomar sin que antes siquiera lo intuyera como un grano o alguna imperfección? Qué distraído soy. Era como tener una papa, una batata, colgando de frente. La quise retirar, con cuidado de no dañarme, pero era imposible, estaba literalmente adherida al rostro. La examiné con cuidado y observé que tenía dos orificios por debajo, realmente una rareza. Me lavé bien el rostro para detenerme a pensar qué podía hacer con ese tubérculo. Lo seguí observando con sigilo, cuidadosamente. Tenía entendido que los tubérculos proliferaban en buenas condiciones ambientales, ¿y si me seguían apareciendo otros en el rostro? ¿Cómo me miraría la gente si tenía la cara llena de tubérculos? Me llené de pasmo.
Estaba decidido a consultar un doctor, cuando recordé que en la biblioteca tenía un libro de anatomía lleno de polvo. Me puse a leer y luego de horas de investigación llegué a la conclusión de que el tubérculo no es otra cosa que una cosa misteriosa llamada ´nariz´, cuya función es respirar y percibir los olores.
Y así lo hice, respiré profundo, con un poco de alivio. Por un momento me sentí una huerta orgánica.