ENTRETENIMIENTO PARA INTELECTUALES OBSOLESCENTEMENTE PROGRAMADOS

Una avería en la computadora me dejó momentáneamente sin música. El día aparecía ruidoso y las cosas parecían funcionar mal desde el vamos, y esa apreciación mía se vio acrecentada cuando un camión embistió un automóvil estacionado en la esquina, lo cual captó la atención de innumerables vecinos y transeúntes que se agolparon por curiosidad a observar el acontecimiento, que para su sorpresa ya había acontecido con anterioridad, con lo que muchos se dedicaban a recrear en la imaginación cómo pudo haber sido que se dio esa situación, que no dejó vidrios esparcidos ni heridos, pero que el estruendo del impacto había cortado en dos la mañana.
Dejé corriendo un programa con la esperanza de recobrar la música, y en el mientras tanto me puse a repasar las fotografías que tenía en el teléfono: paisajes de lugares remotos y concurridos, noches tibias con luz de luna, atardeceres que reflejan las nubes, selfies de mis seres queridos y sus mascotas o con sus bebés, alguna que otra noticia rescatada de la caída al abismo del olvido, un posteo en redes y algún que otro ‘meme’ ( que obliga a reír ). Cuando el silencio parecía acompañar los pasos de mis ocupaciones, volvió la música casi sin interrupciones. “No te va gustar”, me dije, pero mi otro yo se sentía complacido. En la división interna, ambos discuten, conversan, se amigan, a veces se ponen de acuerdo, se animan, se entretienen y disputan con la temática que los tenga en cuestión durante el día o el sueño. A veces hay unidad, comunión, y los dos se vuelven uno, y todo es armonía, sin conflictos, mientras que en otras oportunidades se observa claramente la polaridad y el cielo se cubre de nubarrones con probabilidades de tormentas ( con posible caída de granizo, agregaría cualquier meteorólogo avispado ). Pensar que la zona de confort de algunos es un par de cartones para recostarse me dio la sensación de que el psicoanálisis es una práctica válida para ciertas clases, pero la sentencias de las que dispone no aplican en casos donde el desarrollo se ve postergado sistemáticamente por los gestores del sistema político económico de explotación de recursos y personas para usufructo de aquellos que nunca se sacian con la abundancia. En definitiva, el sentimiento egótico muchas veces confundido con instinto de supervivencia ha mellado la sociedad a tal punto de que todos quieren ser Buenos Aires, y Buenos Aires quiere ser Europa, y Europa quiere ser Europa pero estar en Marte.
Ya era el mediodía y la música sonaba bien, acorde a los tiempos que corren maratones en silla de ruedas. A modo de introducción, la música ofrece una salida decorosa, al menos ciertas músicas, y el vislumbre de una vida feliz, más allá de que la felicidad pudiera no ser foco de conciencia, sino que ésta se relame en el conflicto, y es ella quien viene y va en un arpegio monocorde con el trasfondo de la felicidad que a veces no se ve, como ocurre con el sol, tapado con un dedo.
Si al día le faltaban condimentos, la llegada del otoño estival trajo aparejada una merma en los exaltados ánimos por la inflación ad infinitum que nos hace correr todo el día atrás de un plato de arroz y éste, esquivo como sortija de calesita, se nos aleja hasta la medianoche cuando cedemos al triunfo de los sueños la corona de laureles que nos facilite un buen reposo. El costo de la nafta corre a cuenta de las pesadillas que nos despiertan.
Cada tanto aparece sobre el firmamento un color o una mezcla de colores que ofrendan cierto alivio al observador, en la aurora o el ocaso, para regocijo del espíritu, muchas veces apagado por la persistente y llamativa novedad, que se deleita en la natural cosmovisión de los fenómenos que, como la imagen, pasan y cambian. La historia no constata la belleza de las cosas y aquí la música ya era un canto a la victoria.

Comente ad honorem

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s