Lágrimas

Truena el campanario celestial
Celeste llora lágrimas de sal,
Malestar que se vuelve habitual
Donde todo siempre le resulta igual.
Nunca sale de su caja de cristal
Solamente a dar un paseo virtual.

Sin pensamiento

¿Qué son las palomas sin el viento,
qué es del hombre sin pensamiento?
¿Qué es del mar sin el oleaje,
qué es la boda sin el traje?
¿Qué es del alba sin la tierra,
qué es la madera sin la sierra?
¿Qué son los peces sin el río,
qué es de la nieve sin el frío?
¿Qué es de la tormenta sin el trueno,
qué es esto que cada vez sé menos?

Lo que fuere

Si es fruto del trabajo
O es obra del destino,
Si estafa es desatino
Algunos lo llaman bajo,
Si se asemeja al trueque
Al trocar tiempo, esfuerzo,
Si vale lo que un cheque
Y se cobra con escuerzos,
Si todo lo simplifica
O en falta la complica,
Si es también gratificación
O redunda en emoción,
Si es centro de atención
Ya de cualquier nación,
Si manda sin criterio
O es coima en ministerio,
Si a las personas mueve
O se moja cuando llueve,
Si te saca de apuros
O se cambia por duros,
Si es deuda o agujero
O es cobre en monedero,
Si en números se mide
O con palabras se pide,
Si paga el alimento
O es ladrillo y cemento,
Si me importa un cuerno
O te lleva al infierno,
Si sólo es un invento
O le hacen monumento,
Si sirve a buenas obras
O lloras si lo cobras,
Si sólo es que va y viene
O ayuda y entretiene,
Si es vil metal rastrero
O es cuenta del banquero,
Si es cambio o se acumula
O a la felicidad emula,
Si es tierra para sembrar
O facilita el bienestar,
Si es culpable de males
También tiene sus rivales,
Si es eso o tal vez un poco
O es lo nos vuelve locos,
Si lo damos por perdido
O le encontramos sentido,
Si es causa de distancia
O no se le da relevancia,
Si es un café, un licuado
O es algo del pasado,
Si al mundo lo involucra
Y por ello se lucra,
Si es un mal necesario
O un bien del recetario,
Si mal se distribuye
O al bien lo constituye,
Si es una recompensa
A una labor inmensa,
Si es amo o esclaviza
O si a todo relativiza,
Si sólo es la jactancia
O no le da importancia,
Si se pierde en los vicios
O se gana en los juicios,
Si es modo de intercambio
O no tiene recambio,
Si sólo es pasajero
O un turista de acero,
Si ronda el pensamiento
O te lo trae el viento,
Si es como aire en la rueda
O es sólo una moneda.

Luz

El sol sale para todos
Para todos, sí señor,
Pero de todos modos
El sol sale a lo mejor
Pese al dolor de codos
Del otro lado, señor;
Y si eso nos desorienta
Seguro que no amedrenta,
El sol que nunca nos falta
De Tokio hasta Punta Alta
Sale -pues nunca duerme-
Así no quiera al quererme,
Pues su luz hace alusión
Al hombre y a su ilusión
Que así la viva en poesía
Es grata la travesía,
Con dolores que nunca faltan
En colores, que a la vista saltan,
Con luz disipando la oscuridad
Con luz todo es claridad.

Dónde

 

Aquí comienza la vida
quién sabe dónde termina,
Aquí, sin más preámbulos
sino dónde pudiera ser,
Aquí comienza enseguida
quién sabe cuándo culmina,
Aquí, sin tanto ángulo
sólo es donde puede nacer.

Recortes

 

Entre frases y sentencias
recortan con vehemencia
de una pieza tan singular
como un texto al circular,
pierde sentido lo escrito
y torna breve el escrito
-disculpe si me repito-
perdiendo su integridad,
como si al ser recortaran
su particular capacidad,
miembros, su percepción
y de tal modo esparcieran
su nobleza, su condición
pintando azul con pincel
tan sólo una parte de él.
Con esto tan sólo digo
hay una voz que persigo,
es la voz de aquél autor
de un sentimiento rector,
que los recortes mutilan
sin ánimos de hacerlo
y aún debo reconocerlo
en esas frases anidan
sus huestes, lo que dejaron
de textos que conquistaron
a muchos lectores atentos
que se quedaron contentos
y entonces los recortaron
y a los libros olvidaron.
Así funciona el esquema
de las frases y fonemas,
pero si se siente perdido
entonces busque el sentido
del texto, de lo escrito
lo que transmite el escrito
-disculpe si me repito-.

La luna sobre un charco

 

Buscando la luna en el reflejo
no me dirás que es de viejo,
que el corazón no envejece
da la luz donde todo crece
que florece y que fructifica
y que a todo el mal rectifica.

La encuentro sobre un charco
nítida, como al mar un barco,
que ni el viento precipita
en su tenue movimiento,
y en sutil descubrimiento
es el corazón quien la recita.

Eloy

Si investigamos un poco el calendario, todos los días del mismo es el día de algo. El perro y el gato tienen el suyo, el médico, el arquero y el escritor, el técnico, el enfermero y el ruiseñor, la mujer, el pavo y el escultor. Nadie se queda afuera del calendario, cada profesión, cada oficio, cada animal tienen un día al año para homenajearlo. Padre, niño, jubilado; maestro, secretaria y el tarado; trabajador, teniente y el sonado.
Hay homenajes que se superponen, pero no se contraponen: el día del imbécil no se celebra el de la astucia, ni el día de la gaita festejamos el de la guitarra.
Por todo esto y por más, hay quien piensa que todavía falta un día o que está por llegar, y es el día menos pensando, pues simplemente es el día del hoy.

Como agua de lluvia

 

Llueve sobre la tierra
sobre los techos
sobre el cemento,
también sobre el pavimento
y sobre las baticuevas,
y todos los superhéroes
dormidos en la ciudad
no hacen más que soñar
un remedio pa´ la verdad.

Soñando ya no con luchas
soñando, soñando están
y los males al acecho
las miserias no se irán
con el agua de la lluvia
que al corazón lavará,
y el cerebro entristecido
no se dará por vencido
con paraguas a las calles saldrá.

Recorriendo las vidrieras
caras largas en la acera
encontrará alguna sonrisa
que viajando a toda prisa
algún charco pisará,
¿encontrará felicidad,
amor, carisma, ansiedad?
Seguramente lo hará
buscando con libertad.

Llueve sobre la tierra
sobre las cabezas
sobre los árboles,
también sobre el campanario
sobre las aves, los trenes,
y todos, todos mojados
mojado el abecedario
las palabras y los bienes
soñando que se secarán.

Algún día nos dirán
por qué el cielo bendice,
y seremos, quién te dice,
como agua de lluvia nomás,
llegando en las estaciones
rechazada y esperada
pisoteada, también amada,
despertando sensaciones
como algarabía, mojada.

Y al irnos habrá una fiesta
con el sol a toda orquesta,
las aves nos cantarán
y todos los corazones
secos, enloquecerán,
ya no habrá superhéroes
el bien se marchitará,
quizás, con tanta sequía,
un día nos recordarán.

Persistencia

 

Escribo y escribo
con pluma de ganso,
tecleo si vivo
escribo y me canso,
y varía lo que digo
lo que dejo en remanso
escribo y le sigo,
al soñar descanso.

Y repito rimas
y versos que auguran
resabios de paz
que en ti se inauguran,
cual si fueran obras
donde voces murmuran
ecos del sol y su haz
de luz que perdura.

En una canción
escrita en poesía
vibra de emoción
tu alma y la mía
cual premonición
de la fantasía,
real situación
de serena alegría.

Persisto escribiendo
en verso y en prosa
tecleando, sintiendo
que no es poca cosa,
y usted lo va viendo
cual profana diosa,
aún sigo viviendo
persisto en la rosa.

Voces de milenios

El celular es una vía
de escape a otro lugar,
nadie sabe muy bien
dónde está, dónde se es,
pues en un santiamén
la mente viaja también
de aquí p’allá y viceversa.
El pensamiento conversa
En aras del porvenir
Del omnipresente presente
Y de un pasado vigente,
El movimiento al lucir
Lo va cambiando de estado
Lo lleva de lado a lado
Tornando al mar inestable,
Volviendo todo descartable
Como una foto o un verso
E incluso el mismo universo
Que como no tiene entidad
Reviste libre identidad,
Y la noche, entre silencios,
Entre ruidos y entre sueños
Nos repite hasta el cansancio
Son las voces de milenios
Que en la aurora todo nace
Que en el día ya reluce
El estigma de las cruces
Cuando la esperanza yace
En la palma de la mano
Que te acerca al de un fulano
Al amigo y al hermano
Pues el mundo es novedad
Que de tantas, infinitas,
El goce en la variedad
Cubre espacios de lucecitas
De imágenes, palabra escrita
Poesía, magia y realidad.

¿Tóxica?

 

Las personas tóxicas son facilmente reconocibles. Por ejemplo, si a una de ellas la metés en una bañera, el agua cambia de color y pierde su cualidad de potable; otro ejemplo claro es cuando la persona tóxica entra en un ambiente, el aire se torna irrespirable y todos los allí presentes perecen en el acto ( salvo el agente patógeno incorporado ); otro claro ejemplo es cuando la persona tóxica camina sobre tierra fértil, toda la vegetación se marchita al instante e incluso las personas que directa o indirectamente estén en contacto con ellas pierden técnicamente la vida ( muchos pueden vegetar indefinidamente ).
Por todo esto, se ha creado un código para identificarlas que muchos han difundido con tesón y no tener que pasar a la inmortalidad a causa de su presencia.

Ni más ni menos

Eres más de lo que crees y menos de lo que imaginas
Eres más de lo que supones y menos de lo que digas
Eres más de lo que sueñes y menos de lo que tengas
Eres más de lo que pienses y menos de lo que veas
Eres más de lo que quieres y menos de lo que pierdas.

Justifica

Imaginando cosas,
que toma por realidad
Daba vuelta las creencias
Que suponía verdad,
El perfume de las rosas
Que se esparce en libertad
Le dio sentido a sus vivencias
Fructificando en cualidad.

Con una Biblia en la mano
Justifica la insolencia
Con la violencia en la otra
Siempre tiene una sentencia
Que conjetura los males,
Y se olvida que un hermano
Es semejante por tales
Sentimientos fraternales.

Sólo al hacer lo correcto
Se limpia así de impurezas,
Y por un sendero más recto
Donde no crecen malezas
Transita su alma ligera,
Que morigera los pesares
Y si su intuición acelera
va alcanzando certezas.

Espuma de mar

Tan cerca el mar, el cielo
Como tus labios, tus cabellos
Sobre la arena, tu pecho
Entre las nubes tus manos.

Los pies cubiertos de espuma
La mirada, cántaro de lluvia
Cesa al sol, vuelo de gaviotas
Corazón encallado en las rocas.

Es la voz que al aire toca
Suavizante del carácter,
La marea, el pensamiento
El viento se torna horizonte.

Sobre las piernas, la sal
En la espalda un pejerrey,
Cantas sirena en el mar
El cielo es toda tu ley.

Confortable

Con todo lo que te costó llegar sentirte cómodo con la vida, aparece un sesudo y te dice que tus problemas se deben a que estás apegado a una zona de confort. Entonces vos, resuelto, tirás el sommier, sacás los muebles a la calle y vivís como si estuvieras en un camping: dormís en en una lona, comés en posición de loto con las manos y compartís baño con los vecinos. Y pensás: ¡ahora sí! Logré salir de mi zona de confort.
Pero los mismos problemas, temores y angustias siguen ahí, sólo que ahora no tenés dónde acostarte a contemplarlos y el terapeuta se quedó con tus últimos recursos, disfrutándolos en su privilegiada zona de confort.

Quinientas entradas sin salida

Hace un tiempo, WordPress me felicitaba por haber escrito y publicado 500 entradas. Lo que no sabe esta plataforma, es que hay tantas entradas que pareciera disímil que la salida fuera sólo una, lógica, y no quinientas como lógicamente se creería. No obstante, les aconsejo entrar por la puerta grande, no sea cosa que después uno golpee por entrar y no sea atendido por el personal de seguridad, ya sea por estar mal vestido o por llegar en un horario poco habitual para este tipo de presentaciones.
Por lo tanto, vale decir que las entradas publicadas carecen de salidas efectivas, y uno podría quedar navegando en un bucle sin fin por la eternidad, quizá buscando La otra mitad, sin saber que en ella está.

Magia y Música

 

La música no sólo amansa fieras
también espanta a los temores,
coincide con tus contradicciones
ronda en tus sueños como esferas.

Repite en ritmos y sentencias
sonidos que otrora fueran ciencias
se quedan grabados en la mente
a veces al acontecer presiente.

Dice cosas más que interesantes
diplomas para genios pensantes
cual dioses que tocan las guitarras
con armonía te quitan de las garras.

Quien oye quizá se vuelva loco
no todo, quizá tan sólo un poco,
y cantando retorne a la cordura
alimento del alma cual verdura.

Encuentra el sabor en una nota
arpegio que la magia denota,
silencio que se toca cual coma
si escucha otra cosa se embroma.

La música subyace al universo
de todo parloteo es el anverso,
de paz es la bandera que levanta
la guerra y el barullo ella espanta.

Pero en todo murmullo reticente
la música es el símbolo elocuente
de un vivir benévolo en la gente
que baila y que canta displicente.

 

Lo que no cambia

El pensamiento
las opiniones,
un sentimiento
el rostro
los pantalones
el ánimo
los humores,
el tono de voz
los amores
el juicio
los temores,
las creencias
las tradiciones
el peinado
la mirada
las sensaciones
las impresiones
las conclusiones
las percepciones,
la cuenta bancaria
la billetera
la postura
la imagen,
la forma
los gustos
el empleo
los vehículos
las decepciones,
los valores
las tenencias
los parientes
los dirigentes
el tiempo
los colores.

 

Las redes nos dan qué pensar

Yo. Siempre yo.
Grande yo.
No hay lugar para dos.
No hay espacio para vos.
Sólo yo.
Ni más ni menos que yo.
Viva yo.
Hay yo para rato.
¿Querés más yo?
Uruguayo. Lacayo. Bagayo.
¿Quién era yo, antes? Yo.
Y después, yo también.
A donde vaya, yo.
En toda foto, yo.
Yo soy, sin dudas.
Y dudando, yo voy.
Vivo o muerto, yo.
En toda vida, yo.
En cada muerte, yo.
Ante el agravio, yo.
Y yo frente al elogio.
No digas yo,
si no hablás del mismo yo.
Aquí yo. Más allá, yo.
A cada instante, yo.
Eternamente, yo.
En el recuerdo, yo.
Aventurando, yo.
Como un murmullo, yo.
Y si me olvido, yo.

Poema lúdico

Me tiraste las cartas
e inventaste un futuro,
no parecía tan duro
cual batalla de Esparta;
pero fuiste mezquina
al beber de mi copa
nos quitamos la ropa
caímos en la banquina,
entre tanta insolencia
olvidamos dolencias,
el placer nos excita
y al amar nos invita;
si la piel nos sofoca
respiramos por boca
entre besos y roces
entablamos el goce;
el amor como juego
empieza con el fuego
y termina en cenizas
entre abrazos y risas,
nos dormimos soñando
entre sueños volando
el cielo es el colchón
dulce es tu corazón,
y el hambre me devora
ya no veo la hora
( caníbal sin razón )
de darle un mordiscón.

Compuesto

 

Cobrando intereses al interés
le sacan todo el jugo al ciprés,
te lo prestan, no sólo por interés
también por ponerte un arnés.
No creas que es todo interés
lo piensan por si tal vez te caés.

Pagando intereses al interés
un día quizá hasta te lo creés
que todo conlleva su interés
el prestamista, la tarjeta al revés
pues el lucro no cede interés
quizás un día el juego perdés.

Si atención ese día no le ponés
a la cuenta que tiene interés,
o interesante vos no lo ves
a otro le resulte de interés,
seguro que entonces debés
pagarle un compuesto interés.

El sutil espacio

 

El sutil espacio entre dos
sublime entre la multitud,
en la mente, entre palabras,
hilando fino en el silencio.

Alucinando e imaginando
en el roce de los sentidos,
voy hablando lo profundo
del vacío y la sustancia.

El temor la decepciona
ella esperaba otra cosa,
y vanidosa, en su orgullo,
cual capullo a mariposa
desenvuelta en la pirueta
resuelta a surcar el viento.

Temores de mariposas
que olvidan la eternidad.

Porque a veces avanzar
se asemeja a retroceder,
de a ratos la eternidad
pareciera el instante,
al momento que pasa
y al pasar es olvidado.

De la sustancia, en el vacío
tan profundo voy hablando
que los sentidos me rozan,
e imagino y te alucino.

Mas en el silencio, hilo fino
entre palabras, en la mente,
la multitud en lo sublime
y entre los dos, sutil espacio.

El día

 

Entre el alba y el crepúsculo
late cual poesía un músculo,
con ritmo, pausa y cadencia
que denota ser su presencia.

Y entra la aurora y el ocaso
no pierde la gracia al paso,
si el pensar se torna locura
al sentir entonces lo cura.

Mas luego, en el anochecer
persiste el impulso a crecer,
bajo una tenue luz artificial
sueña con la pura celestial.

El latido se vuelve cíclico
el anhelo tórnase lúdico,
como juega la mariposa
cuando la sombra reposa.

Lo mágico del epicentro
es que se lleva ahí dentro,
y fuera en todas las cosas
palomas, grillos, babosas.

Pensar que ocurre en el día
y que un verso da la poesía,
sentir que el destino sería
el pintar todo con alegría.

Presencia

Se aferra a la vida con tenazas
protege a los suyos de amenazas,
amar es cuidar y querer bien
a veces se preocupa hasta la sien.

Entonces, las manos a la obra
despejan temores cuando cobra
y el tránsito de todo lo vivido
se nutre de dicha, de sentido.

Porque la vida no tiene nombre
palpita en el corazón del hombre
se siente presente en la mujer,
bendice de luz cada amanecer.

 

Rumbo

Decir lo mismo
con otras palabras,
usar las mismas
y decir otra cosa,
variar el rumbo
tan discursivo
nadar el mar
desconocido,
soltar la voz
de la garganta
tomar impulso
y amar el paso,
tomarle el pulso
a la sed vital
cruzar el charco
de lo pluvial,
al pronunciarlo
sentir el alma
brillando en calma
sobre las cosas
y vivenciarlo
como las rosas.

 

Malestares en tu boca

 

Malestares en tu boca
se disparan como flechas
cuando expresas tus enojos
en tu rostro se reflejan
acusando y condenando
con retóricas afrentas.

Mas con el correr del tiempo,
desde tu tierna mirada
emerge el juicio, el castigo
y si a distancia te nombro
regresa la sonrisa esquiva,
la dulce pausa en el habla,
el amor, el gusto, lo digno.

Será que la inestabilidad
es el estado habitual
un modo de comportarse
una manera de hablar,
quizá una forma de pensar
el ser al relacionarse,
con el mundo, con la gente.

Y es quizá al diferenciarse
que se pierde lo singular
el atractivo tan magistral
que entre tanta diversidad
coincide con la igualdad,
y el encuentro lo fagocita
confundiendo la libertad.

Es el tacto el que reconcilia
verdad con la soledad,
se acompaña en la vigilia
los sueños de pubertad
y la realidad no trastoca
si tu boca tiende a besar,
vibrando tu alma se enfoca
desechando el malestar.

Sonidos

 

Te fuiste de compras como haciendo zapping
entre vidriera y vidriera caminaste el shopping,
compraste alpargatas al volver del camping
y en la playa nudista practicaste el running.

El viejo sol se ocultaba tras los rascacielos
el refrescante viento te mecía los pelos
algunas sombrillas cubrían tus anhelos
cuando las siluetas ya no daban celos.

Te metiste al baño pensando en ducharte
en sacar las sales de tu piel al bañarte
mientras yo pensaba otra vez conquistarte
como a un territorio explorarlo con arte.

Y explotó la noche con sonoros ruidos
de autos, de motores, bocinas y sonidos
como dos que se aman juntos en el nido
donde las palabras pierden el sentido.

Funciones

Mi cabeza ya no funciona como antaño si no tengo una pantalla adelante. Tan es así, que hoy tuve un bloqueo creativo cuando se me desataron los cordones pero, por suerte, después de quince minutos en stand-by miré un tutorial en youtube de cómo hacerlo vos mismo, y ¡¡vieran ustedes cómo quedaron atados esos cordones!!

Aves

 

El chimango que se posa sobre el poste
observando a la distancia nueva presa
es como el apostador, calcula el coste
de su juego para fundir a la empresa.

Y ese ave que cantando por la tarde
sobre el árbol solitario entre la gente
es como aquél laburante sin alarde
que cumple con su labor y tan decente.

La paloma que aletea sobre techos
y se posa en el cableado en la ciudad
es como el observador de los hechos
que al contemplar alcanza libertad.

Y ese ave que se va con la tormenta
a buscar que algún refugio lo proteja
es como quien se cobija de la afrenta
en un abrazo que lo acerca, que la aleja.

El canario que en su jaula no se cansa
de silbarles al aurora y al ocaso
es como quien ve la vida como danza
cordial y sin apuro cede el paso.

Y ese ave que no sé cómo se llama
que cuida a sus pichones hasta el vuelo
es como el hombre que al día le reclama
al buen cielo que le guíe en este suelo.

El sabor de la pureza

 

Ya celebran los pequeños como brujas
los del medio, como muertos vivientes,
y los viejos sueñan con resurrecciones;
el calendario nos propicia diversiones
la limpieza la mantienen los sirvientes
los desechos los reciclan los cirujas,
si el orden es la norma en este juego
el bombero presto a combatir el fuego
con la lluvia que también rinde servicio,
viento y barrenderos comparten el oficio
de los ríos van surgiendo las bebidas
campo y huertas nos proveen la comida,
se amalgaman sociedad y naturaleza
y la vida tiene el sabor de la pureza,
de lo sagrado, con aroma a bendecida,
tal como cuando te sentís agradecida.

Residual

La acidez estomacal
es jodida y hace mal,
la calvicie residual
se reduce con la sal,
levantás muros de cal
y la arena entra igual,
cada tanto un zorzal
canta tras el vendaval
y mirando el ventanal
gente cumple su ritual,
de una charla tan trivial
surge lo trascendental.

Impresión

 

El correo no atiende en vacaciones
el humor cambia con las estaciones,
el corazón se alegra con canciones
iluminan tu alma las constelaciones.

En tu pecho ya gorjean los gorriones,
la era tecno nos provee de diversiones
al mirar todo me llena de impresiones
los sentidos no lo privan de intuiciones.

Astrónomo

 

Cierta noche, un astrónomo se encontró con un poeta y le recriminó:
-Lo que usted dice es mentira; no hay estrellas impacientes, ni satélites errantes, ni cometas sugerentes, ni planetas comediantes. Hay que hablar con propiedad y cada cosa tiene su nombre para ello. Mientras uno se devana los sesos para una mejor comprensión del cosmos, a otro se le da por reducirlo a un pomposo verso. –proseguía el astrónomo.
El poeta aguardó en silencio el reproche del astrónomo. Cuando éste acabó, le dijo:
-Es cierto, aunque paradójicamente no es menos cierta una poesía que un libro de astronomía. La astronomía se basa en la observación y la nominación, de lo cual la poesía no está exenta ni carece de ellos, sin eludir descripciones. En algún punto ambas coinciden y divergen en sus designaciones, por lo cual a usted le parece tan disímiles, la una de la otra. No obstante, el trabajo del poeta no merma en la lectura de su poesía, así como el del astrónomo no se agota cuando un observador nombra lo mismo que él ha visto y nombrado; ambos no se contraponen, ni se complementan, y hasta podría decirse que sólo son puntos de vista y maneras de hablar, describir e interpretar lo inexplicable. Tenemos ciertos condicionamientos, cada uno en su área, por lo cual a veces hay disrupción en los discursos de uno y otro, lo cual se presta a confusión en algunos casos como el planteado por usted.
-Bien, viéndolo de ese modo, creo que tendré que volver a leer sus poesías desde otro punto de vista. –dijo el astrónomo.
-Hasta luego, buen hombre. –saludó el poeta.
-Hasta luego, señor. –Se despidió el astrónomo.

El poeta se quedó mirando a lo alto, entre los rascacielos, como intentando descifrar con perspicacia el nombre de aquella estrella fugaz que caía delante de su vista, a lo lejos detrás del bosque de eucaliptus.

Cada cosa en su sitio

Hay palabras en contexto,
en ámbitos, de pretexto
y cada quien las utiliza
de cierto modo imprecisas,
no señalan a lo mismo
ni describen su bautismo
las remiten a su origen
y otros las distorsionan,
con emoción las versionan
a otros sentidos se dirigen;
porque los significados
varían en cada lado,
quizás Google nos ayuda
a evacuar alguna duda
pero no nos dirá quién
descarrila como un tren
o nos dice la verdad
si habla con sinceridad,
porque la palabra certera
es la que es fiel, verdadera,
y así se diga en oscuridad
remite a la libertad.

Juntar palabras

La atención va purgando su karma
se limpia de impurezas el espacio,
de pronto el sonido de una alarma
lo invita a la acción en el prefacio.

No es el tiempo lo que pensamos
y es tiempo todo lo que soñamos,
si es viento todo lo que deseamos
es poesía lo que al día respiramos.

De ilusión en ilusión se moviliza
el ahora es realidad que lo agiliza,
la fantasía reptando en la cornisa
con luz de pantallas lo hipnotiza.

Dinámica es sinónimo de vida
de a ratos se presenta aburrida
a veces un drama, entretenida,
tejido de ensueños, consumida.

Sortear obstáculos no es poco
repetir los errores es de loco,
aprender la lección, inteligente
y evitar amar es negligente.

Se nubla y la claridad se escapa
parece retrasar la iluminación,
mientras el pensamiento derrapa
retorna la armonía a la canción.

Ignora lo que en noches perturba
esa agitada y densa imaginación,
recuerda que la paz no se turba
que brilla en un recto corazón.

Sueño curioso

Cada sueño tiene su impronta
En el que cada noche se remonta
Y se desvanece al llegar el día
Cual metáfora diluida en poesía.

Es por ello mismo tan curioso
Que yo a usted la reconozca,
Recuerdo tenerla vista
De otro sueño novedoso.

Usted me dijo ese entonces:
¿De dónde nos conocemos?
Y yo, cual estatua de bronce,
Le dije: de donde soñemos.

Será que estamos dormidos
entre sábanas vestidos
Y en sueños muy coloridos
Recreamos los olvidos.

Problemas no resueltos

Como una aguja que pincha
Reaparecen irresueltos
Son problemas que se lanzan
Pretendiendo solución.

Y te captan la atención
Si son varios se abalanzan
Monetarios como vueltos
y el pantalón se te hincha.

Regresando como fieras
Que buscan tu indicación
Te carcomen las entrañas
El cerebro y la inspiración.

Cuando obtienen dirección
Se largan con sus viejas mañas,
Como un cambio de estación
Se marchan como primaveras.

La mochila se descarga
Con la solución más justa,
Quizá la mirada adusta
Nos deja la cara larga.

Y en un rapto de intuición
Los medios son efectivos
Para dar por atendido
Al problema y la situación.

Rastros

 

El instante detiene el pensamiento
se olvida el tiempo por momentos,
se llena el espacio de elementos
el corazón es puro sentimiento.

Entonces se produce el encuentro
hay dos que se funden en el centro
se pierden los rastros del recuento
es vida que late y late  bien adentro.

Se rompen los lazos con la rutina,
nos queda el parpadeo en la banquina
y espera agazapado en una esquina
el rostro acaramelado de vitrina.

Ella expresaba

Y con el sol en su pecho
afinaba el diapasón,
de sus labios la locura
expresaban con furor,
una mirada distante
le reflejó su interior
el suave tacto acaricia
la permisiva función
y en el encuentro valía
saltar la norma frugal,
contenta en su cabellera
tuvo su rostro bondad
en el espejo veía
poco más de la mitad,
tanto que se confundía
si era ella en verdad.
Buscando en su billetera
un documento encontró
certificaba cualquiera
como asilo un lugar,
no se olvidó de jugar
será en otra dimensión
quizá tan desconocida
como querida también
que a todo el mundo le daba
ganas de participar
y allí en la cama jugaban
a que hacían el amor,
después yacía acostada
soñando un juego mejor
que todo lo conquistaba
-al levantarse del lecho-
y al verla se enamoraba
el aventurado señor
que sentía equidistante
su andar y su locución,
le preguntó por su nombre;
ella sin mover un pelo
al hombre le respondió:
me llamo Vida, Don Juan,
y Amor querida me dicen,
soy Armonía también
y la Reina del placer,
si me quiere conocer
dedíqueme una canción
y si música no sabe
búsquese la redención
pues en mi reino no cabe
ni el miedo ni la adicción.
Es de belleza la joven
que su mirada empañó,
quienes de cerca la vieren
su semblante acompañó
y en un instante redimen
su persuasiva aflicción.

Renovación

Vivir de fantasías
Vivir una ilusión
Vivir en religión
Vivir la travesía.

Se nos confunde el vivir
El soñar, morir, el dormir
Amar nos resulta poco
La luz se sale de foco.

Las penas vienen y van
Las miserias escapan,
Los dolores irrumpen
Relaciones que se rompen,
Hay sabores que gustan
Hay nociones que asustan.

Todo parece cambiante
Lo eterno, determinante,
Lo efímero, petulante,
Lo vacuo, rimbombante.

El nombre sigue vigente,
La memoria, divergente,
El encuentro convergente,
Cambia el rostro de la gente.

Y este rostro ante el espejo
Ya no parece un pendejo
Son los años, la paciencia
La alegría es experiencia,
El día renueva lo añejo
Los astros brillan a lo lejos.

Y renace lo que muere
Como la noche que hiere,
O esa nave a donde fuere
Que con fotos descubriere.

El vivir se torna tranquilo
Sin nervios, con té de tilo,
Y del árbol, es seguro,
El fruto cae de maduro.

Preguntas

Paradojas de la sociedad
Criptogramas en la realidad,
Lo infinito es completud
El vacío es plenitud
La compañía trae soledad
La palabra, libertad.

El pensamiento divaga
El malestar deja llagas
Lo musical es la horma
La felicidad, la norma.
Los temores son dagas
Las pasiones, aciagas.

Lo complejo es adicción
Un pretexto es la acción,
El amor es natural
El contexto, cultural,
Es la cena una elección
Este texto, selección.

Urgencia

 

Vicente se había preparado unos mates. Sentado en el comedor, mientras tomaba uno, aparece su hijo con cierta urgencia.
-Viejo, necesito urgente el coche. El Tecla se quebró una pata acá en la canchita y lo tenemos que llevar al hospital. No sabés cómo está.
– Me imagino. Sangre por todos lados y vos encima querés que te largue el auto así nomás. Y todo por un raspón.
– No, viejo. Tiene una quebradura que se le salen todos los huesos de la piel.
– Si, son cosas que pasan. Gajes del oficio, se le dicen. Si jugaba de árbitro esas cosas no le pasan. Aunque por ahí se ligaba un botellazo en la marola.
– Bueno, ¿me prestás el auto o nos llevás vos al hospital?
– ¿Por esa pavada? Vayan caminando, ¿qué serán? Veinte, veinticinco cuadras, así de paso le afloja el hematoma a ese infeliz…
– ¡Qué hematoma! Te digo que se que-bró.
– ¿Si es para tanto por qué no llaman una ambulancia? Los pibes de hoy en día no sé en qué tienen la cabeza… piensan en boludeces. ¿Para qué practicar un deporte de verdad que te podés raspar como ese infeliz del Tecla cuando te podés quedar en tu casa calentito y limpio, apretás dos botones y jugás como si fueras el 9 del Real de Madrid? Hay cosas que no se explican…
– Chau viejo, gracias.
– El diablo sabe por diablo, pero más sabe tu viejo. No por mucho ayudar a Dios se madruga más temprano.

De una habitación sale Ana María, se para frente a un espejo y mientras se peina le habla a su marido.
– Vicente, ¿qué quería el Matías que andaba tan apurado?
– Andá a saber qué quería el borrego ese. Siempre te viene con cuentos. Habrá aprendido de vos.
– ¿De mí?
– Sí, claro que de vos. ¿Te acordás cuando nos vino con la historia esa de que le había robado la gorra a un policía? Pálido estaba de lo asustado que vino.
– Pero era verdad. La gorra la tiene en un cajón. –dice Ana María.
– ¿Qué va a tener ese? Mirá que el policía le va a prestar la gorra al infeliz del Matías…
– ¿Prestar? El Matías se la robó a la gorra. O no te acordás que tuvimos que ir a declarar a la comisaría…
– No creo. Hay cosas que no se explican. ¿O vos pensás que el policía le va a prestar la gorra al Matías? Decime, para qué. ¿Para qué? Tenía una fiesta de esas, ¿cómo se les dice? Jálogüin. Me imagino al Matías disfrazado de policía y me da escalofrío.
– No, viejo, Halloween es otra cosa. –dice Ana María.
– ¿Vos qué sabés? Capaz que hablamos de lo mismo pero con distintas palabras. Tantos años de discusión tirados a la basura. ¿Qué vamos a hacer con tantos años de discusión? Capaz que sacamos algo en limpio. ¿Quién te dice? Vos que le creés todo a ese infeliz del Matías, ¿me querés decir para qué vino recién?
– Pero si yo no lo vi, estuvo hablando con vos.
– ¿Conmigo? –pregunta Vicente confundido.
– Sí, viejo, con vos.
– Cómo te gusta contrariarme…
– Vicente, sacá el auto que me tenés que llevar a lo de Chelita. Me está esperando con unas tortafritas. Dale que después le pido que me dé algunas para vos. Seguro que ya me guardó, sabe que te encantan.
– ¡Uh! La última vez que comí de esas porquerías me indigesté. Me hiciste acordar y ahora me dieron unas arcadas… agghhh
– No, viejo, eso fue con los canelones de la Gladys.
– Agghhh…
– Dale, viejo. Llevame que estoy llegando tarde.
– Pero a vos te parece que con los mates recién preparados tenga que dejar todo para sacar el auto, llevarte hasta lo de esa amiga tuya que, vamos a ser honesto, es una infeliz. No me lo niegues. Te tengo que llevar a lo de esa infeliz y después venís toda angustiada porque no puede seguir viviendo sin ese que tuvo por marido, que extraña y no sé qué más. ¿Para eso querés que saque el auto ahora? Aguantá. En una hora me tengo que ir a buscar unos destornilladores a la ferretería.
– Me están esperando Vicente. –le dice Ana María con cierta impaciencia en sus gestos.
– Que espere. O vos conocés a alguien que se haya muerto por esperar. Capaz que se murió de viejo y esperando, pero la causa no fue la espera misma. Eso te lo discuto a muerte. Paro cardiorespiratorio, en todo caso. Además, tanto apuro para qué, me querés decir. Después venís toda así, ¿cómo se dice? Acongojada. ¿Y todo por qué? Por haber estado tres horas escuchando los lamentos de esa otra infeliz.
– Chau, me voy en taxi. –se despide Ana María.

Vicente se ceba un mate y, luego, lo toma. Se levanta, va hasta donde tiene la radio y sintoniza otra emisora. Calienta un poco el agua de la pava y vuelve a ubicarse en el mismo lugar del comedor. Entre tanto, entra Dani, su hija menor acompañada de una amiga.
– Hola pa.
– Hola chiquita, ¿trajiste visitas a casa? –dice Vicente mientras saluda con un beso a cada una.
– No, pa. Ceci me acompañó hasta casa para ver si la podés llevar hasta la suya. Hoy no hay colectivos por paro de choferes.
– Y no es para menos. ¿A vos te parece poner el lomo todo el día por dos pesos que no te alcanzan ni para pagarte un chegusán? Lo único que falta es que se tengan que pagar el combustible para poder trabajar. ¿En qué cabeza cabe? En la mía seguro que no. No sé cuánto estarán cobrando, pero te digo que igual es poco. Además, te cruzás con un atorrante que no tiene nada mejor que hacer…¿y? ¿Qué hacés? Le tenés que romper la marola con el volante.
– Bueno pa. ¿La llevamos?
– ¿A tu edad sabés cuántos kilómetros caminaba por día? Treinta y dos. Diez para ir a la escuela, diez para volver y doce haciendo los mandados a la vieja. Tu abuela, descansa en paz. Todos los días. Cinco kilos de papas, dos calabazas. Después el pan de lo de don Octavio, la leche del tambo… Y acá tu amiga que no puede caminar ¿cuánto?
– ¡Qué se yo! ¿5 kilómetros?.
– Cinco kilómetros. No me hagás reír que me vas a hacer volcar el mate. Ahora, decime, vos querés que deje todo así, que apague la radio, saque el auto y deje el mate recién hecho para llevar a tu amiga hasta la otra punta con qué excusa más ingenua: el paro de choferes. Contate otra porque con esa no vamos a ningún lado.
– Vamos afuera que te acompaño hasta la esquina Ceci. –le dice Dani a su amiga y se retiran de la casa.

Vicente se levanta con la pava, le agrega agua y la pone al fuego a calentar. Pocos minutos después, vuelve a entrar Dani mientras Vicente está hurgando en la heladera.
– Chiquita, ¿viste donde quedó el salamín que me compré la otra noche?
– No quedó. Se lo terminó el Mati con el Tecla ayer.
– ¡Si serán infelices!

Vicente tomó las llaves del auto y salió urgente de la casa. Dani lo miraba desde la ventana. En eso, ve que su padre deja el auto estacionado frente a la casa, se baja e ingresa a la misma.
– Chiquita, vigilame la pava que dejé sobre el fuego que ahora vengo. Voy hasta la fiambrería.
– Si, pa. –le respondió Dani, mientras reflejaba su expresión declarando por lo bajo: hay cosas que no se explican.

Al ritmo de cada día

La tierra gira, gira y se va de gira
El mundo avanza, avanza y se te abalanza
El búho ladra, ladra y eso no te cuadra
El coro canta, canta, y no se atraganta.
El tipo tipea, la sombra asombra, el ombligo te obliga.
El sapo zapa y se amiga la hormiga, todos al ritmo del tun-tun danzan y dan alabanzas. Se agotaron las entradas, se angostaron las salidas y todos coreaban la vida, unos parados, otras sentadas.
Las estrellas asomaban a la escena, los cometas se peleaban por la cena, los planetas exhibían sus lunas, las vedettes siderales, sus plumas.
Los grillos tenían repertorio, las polillas surcaban el purgatorio, los escarabajos proseguían el trabajo a destajo que les daba el contrabajo mientras que las termitas lo terminaban.
Y todo volvía a comenzar, como cada día al salir el sol, al vibrar el corazón con la palabra y con la voz, en un universo lleno de magia.

 

Preferencias

-¿Qué deporte te gusta?
-Cualquiera que no usen pelotas.
-¿Tu banda de rock favorita?
-Las pelotas.
-¿Tu color preferido?
-Ocre, creo.
-¿Una fruta que no te guste?
-La uva, la detesto.
-¿Cuál es tu bebida favorita?
-El vino, ¡Salud!
-¿En qué creés?
-En la justicia.
-¿Tu película favorita?
-Los sospechosos de siempre.
-¿Cómo te gustan las milanesas?
-A caballo.
-¿En qué te gusta viajar?
-En caballo.
-¿Una canción?
-Dos: Golpeando las puertas del cielo y El infierno está encantador.
-¿Una moda que te guste?
-Rascarse la espalda con el cuchillo.
-¿Algo que no te guste?
-El mal gusto.
-Por último, ¿qué nombre elegirías para un can?
-Gengis.