Nube de palabras

En este imperio de imágenes
se inscriben palabras vírgenes
inocentes, incisivas, elocuentes
que al leerlas te lo creas, te lo inventes
o imagines una escena verosímil
o fantástica, cruda, sin un símil
en lo que das por hecho realidad
que no es otra cosa que urbanidad,
despojada de belleza natural
pues el vértigo procaz es cultural
encubriendo de ignorancia vertical
lo que sabe todo el mundo por igual.
La estupidez no tiene número
infinita es incontable, empero
en la batalla contra la inteligencia
va cediendo ésta en su paciencia
verborrea proverbial de atrevimiento
que clausura facultad del pensamiento
y se contagia como una enfermedad
se contagia, pero con una salvedad,
que sus frutos son tan pobres en verdad
son amargos y recubren de fealdad
de vergüenza como golpe inesperado
pues pugna por mostrarse equilibrado
en lo vano, lo trivial, lo superficial.
No hay cultura que no sea artificial
que no premie con ardor la banalidad
ya que apremia gestar tontos en cantidad
que haya gente que aplauda conmovida
pues se nutre de ideaciones repetidas
y no se eleva ante la sagaz tentación
del promiscuo vuelo musical de la aviación
divertido, alegre, de voraz transformación
como metamorfosis mental, como ilación
fabulesca, que en el deseo mediocre
al menos medio creído, medio creíble
transmute el yerro en lo candoroso
tal como del placer adviene lo doloroso
vástago libre de un gran laurel
que crece atado con un cordel
y que se libera en la pampa fría
en campos yermos de porquerías
donde los chanchos no usan jabón
y es muy probable que sean jamón
que mastiquemos con devoción
frugal, ligera, carnal improvisación
que por el jugo en las comisuras
se escapen tristes palabras duras.
El incipiente ocaso nos dará el paso
cuando las copas cedan al vaso
ritmo del brindis de la ocasión
y llegue el vino con persuasión
a brindar con tino por el destino
o a sepultar un día muy cansino
otra jornada de sueldo magro
de un sal salario pesado y largo,
pero el trabajo nos dignifica
y es la obra quien lo grafica
si es pura y llana nos magnifica
si se reitera, veraz, nos ratifica
como los frutos de ese nogal
también da sombra, mas estival,
que a los calores te da cobijo
como algún verso, tenaz, prolijo
pues en lo escueto del compromiso
lo breve es bueno, simple, conciso
si es verdadero es prometedor
y si es austero es conquistador
como es la artera habladuría
que te atraviesa en la travesía,
como al galope de su potrillo,
al sacar la nieve con un rastrillo
como la nívea azul porcelana
como cristales en la ventana
que se apañaran con tu nariz,
o el viejo sueño de ser feliz
no es que ante el tacto se empañe
ni que al estrujarlo lo arañes
es que es la vida, pócima mágica,
tal vez comedia, comedia trágica
uno al beberla convierte en lógica
y al proceder, tornase química.
En una foto, dícese fotografía,
no sale el rostro de tu porfía
ni en un retrato luce espontáneo
ese semblante, fugaz, huraño
que confinado es un ermitaño
forjó con grela o con estaño
un monumento a lo momentáneo;
¿por qué buscamos captar instantes
si ya sabemos do fueron antes?
¿por qué queremos quizá estampar
con tinta gruesa do no hay lugar?
¿por soñamos poder soñar
si nos dormimos al escuchar?
El sueño libre es sólo el vívido
el que la líbido despierta nítido
como fonemas -que tan sensuales-
atraen las ansias crepusculares
donde las almas suenan iguales
como las arpas tan celestiales
que reverberan dicha armonía
como una tristeza o alegoría
pregona el ritmo y la melodía.
Y del sentido, quién lo diría,
quedaron truncos profanos cantos
de zarzas místicas con sus encantos
de epifanías que hablaran tanto,
cual sigiloso lúgubre manto
que en el espanto, en lo silencioso
oscilara un eco tan tenebroso
como voz ronca de algún soprano
que para el canto fumara habanos
y se confundiera con un tenor
y en el temblor tiemble el temor
de un acertijo o un desafío
( si es dudoso, le desconfío )
y uno encontrara la solución
a los problemas, a la polución
del pensamiento, del sentimiento
considerando un resarcimiento
por lo sufrido, por los vestigios
del sufrimiento y en los refugios
del corazón uno encontrara
que a todo ser, por ser le depara
ante su condición, ser redimido
y en el raconto de lo vivido
sabrán felices, tarde o temprano,
que es la tangente del ser humano.

El lenguaje que abre

En lo frío
de este averno
de semántica
en el que tirita
la deidad
postromántica,
entendiéndonos
como un río
de lo verbal
comunicándonos
en el transcurso
de lo temporal,
la eternidad es
donde el tiempo no.
Ahora bien,
¿Es antes?
¿Es después?
¿Es durante?
Más bien
deberíamos considerar
el tiempo
como ficción
gramatical.

Victoria

Bajo un manto de sinsaberes
se pergeña el credo gutural,
ominosa escafandra sacramental
se deleita prelúdico el paladar
y el impúdico gesto pendular
de ornamento gesta los laureles.

(Siempre y cuando no sea derrota)
seguiremos correteando maratones
así cual noctámbulos peatones
seguiremos a esa gente que nos toca
que nos hace relamernos en la boca
esa gente que la pelvis alborota.

La victoria será nuestra y absoluta
si no hay margen para el sacrificio,
y nos lega en honor el beneficio
de la paz tan esquiva de la mente
que perdura de recuerdo entre la gente
cual remanso de una imagen impoluta.

Magullada la palabra de las voces
que se venden al mejor postor,
engañadas las almas del mal pastor
fueron juntas a parar al matadero,
en las tardes en que arrecia el aguacero
se oyen gritos como truenos tan feroces.

Ya no llega ni la voz ni el maquillaje
el tiempo es como un péndulo feroz
que sentencia los finales con la hoz
de los que entre sueños desperdician
la ternura de las manos que acarician
como luz de vida que nutre el follaje.

Esperamos con aplomo y con vigor
que un verso aplaque nuestras ansias,
la palabra disimula las distancias
y perpetra en la viril literatura
con tesón ante la procaz lectura
que se cueza el corazón en el rigor.

De yapa va la estrofa de este canto
con atino que lo saca del sopor
y se olvida -un momento- del dolor
del anhelo por ver un mundo mejor,
pues quizás lo haya visto en su interior
o lo intuye cuando se emociona en llanto.

Se acaba -como risa- esta redención
se despide en el triunfo del error,
en el yerro cual mecánico motor
hay indicios de virtual desconexión
que permuta en el efecto de la acción
su valía por un rastro de emoción.

No es equívoco el acople de su ser
ya imagina que será la salvación
y así cede al placer y a la tentación
al secuestro del deseo redentor
que ante el miedo suena tan prometedor
y se lanza tan vivaz a proceder.

El lenguaje del alma es osamenta
que perdura entre los hombres de valor
sobrevive a los designios del calor
como llama que al agua no reclama
qué ha hecho de su ser, que no clama
que se extingue, que pervive y no lamenta.

En el antro literario

En el antro literario
se dice entre infelices
que Oscar Wilde no era humilde,
que Baudelaire vivió del aire.
Neruda no tenía dudas
que Bukowsky le daba al whisky
que Cervantes era elegante
y que Quevedo no veía un pedo.
Fontanarrosa salteaba baldosas
Jardiel Poncela cosía la suela
Rubén Darío pasaba frío
y Galeano fumaba en verano.
Se dice en las biografías
que todos con sus manías
los escritores rumiantes
seductores o pedantes
manchaban su voz de tinta
y su palabra se pinta
de acuarelas en la tela,
que Lope de Vega ahora navega
donde Alfonsina lee cansina
o donde Sábato lustra el zapato.
Los libros que han dejado
hoy se leen en el tejado
como gatos bosquimanos
por complacidos humanos
que pernoctan, letras mediante,
en viajes imaginarios estimulantes.
Se ha dicho y no se confirma
que alguno obsequió su firma
y en más de una dedicatoria
regaló frases conciliatorias,
si Lugones, o quien se supone,
si Shakespeare o quien te parece
han escrito no pocas veces
como Kafka algún proceso
que asemeja un retroceso,
será Eco quien deje en seco
el vaso de vino, como Calvino,
ya que a Verne no le concierne
si Chesterton odiaría el reguetón
y tanto Poe como Defoe
escribían y componían
cual mansas macabras danzas
al escuchar llover y al luchar
con pandemonios sin moños
y que en la estación del otoño
Chejov nunca lo dejó
ni al vicio ni al sano juicio,
que Quiroga dejó la toga
y Felisberto daba conciertos,
cuando Coehlo les dé consuelo
o Stephen King se suba al ring
a la sazón de Ruiz Zafón
con el temple de la razón
naufragaremos en sus plumas
o en carnavales de espumas
que Machado nos ha legado
poesía de plusvalía
y mientras aquí anochecía
en Murakami amanecía,
si Saramago sería un mago
o si Bolaño celebró al año
de hacer un curso al concurso
o de emplear sus recursos
para estampar la composición
de su regia posición,
se dice y se comenta
que un error no es afrenta
que el escritor es solitario
y habla con el abecedario,
que escribe con maestría
a la luz de una vela o al día
con desparpajo, con gallardía
su alma que claman por siglos
los lectores que con sigilo
se pierden, se compenetran
y en otros mundos se adentran,
de Borges a Macedonio
de grandes hasta un retoño
si no los ven lo imaginan
lo que plasman o adivinan
en holgada literatura
de clara mente tan pura,
y nos nos regocijamos
leyendo nos aventuramos
a descifrar el contexto
a saborear un buen texto
pues la lectura es pretexto
para pasar un buen rato
y, claro, si el libro es grato
lo conjuramos contentos,
la voz, el quinto elemento.

Poetas de oficio

En su sano ejercicio intelectual
Revestido de loores y laureles
Va trazando en el desierto virtual
Caminos que desandan a tropeles
Los que portan vestimenta desigual
Pero nutren su montura cual corceles
De palabra su alimento espiritual.

Lectores se buscan

Lectores se buscan:
intrépidos, avezados,
escurridizos, rebuscados,
ilógicos mas sensatos
cuerdos mas imaginativos
de plácida locura,
que distingan con elegancia
entre verbos y verborrea
entre palabrerío y acierto
lectores sedientos
hambrientos de aprendizaje,
lúdicos e incoherentes
veraces, sagaces, inocentes
culpables, pecaminosos,
amables y dadivosos,
pueriles y lastimeros
hostiles como guerreros.
Lectores se buscan
para descifrar textos
ocurrencias y vivencias
plasmadas en versos
o en escritos redundantes,
tímidos o arrogantes
engreídos o petulantes,
híbridos de consumidor
de pasteles y películas
de videoclips y recetas,
modestos o tendenciosos
dispuestos o perezosos
capaces de perpetrar
y acometer la lectura
con furia o con desaliento,
incapaces de dar escarmiento
al arrabal de literatura
pluma que da nacimiento
a grandes supercherías
ciencia del movimiento
del ritmo, de la cadencia
que le otorga sentido
a toda vuestra inteligencia.
Lectores se buscan
para poder predecir
lo que tiende a sentir
escritos que se rebuscan,
en prosa o tal vez poesía
de noche, a la luz del día
en papel o en pantallas
en un piso o en las playas
y que sepan proceder
si son tentados a leer.

Capta la imagen

El tiempo, billete para gastar
La nube, reflejo del vasto mar,
Conjugan concepto tan residual
El alma navega en timón virtual.
El timo, patraña tan desigual,
Se antoja imagen del ser igual
Un tinto en la barra deste bar
Esquirlas de psique al derrapar.

Mímica en la literatura

Se escribe mucho y bien
Que dice poco y mal,
Letra blanda se desubica
Literatura que comunica
En un relato o cien
O en poemas sin final.

Cómo decirlo y a quién
Como degustar sin sal
Al silabear la mímica
En videos sin métrica.
Se le soltó el sutien
Al construir sin cal.

Al pronunciar la frase
No es enunciar verdades
Sólo esbozar retórica
Que a veces suena lógica
Y si cambia de envase
Sostiene veleidades.

A la postre, expresase
Repitiendo nimiedades
Que ni pobre ni rica
De oropel nos salpica,
Y el canto que versase
Contiene sus bondades.

Vacío de silencios

Vacío de sonidos, de palabras, de alaridos
libre de contenidos, murmullos y aullidos
una capa espesa de silencio cobra vida
y se yergue sobre el césped extendida
a lo ancho y a lo largo, como avenida
que derrite los discursos de bienvenida.
Oscura capa insomne vigila sin dormir
tu solemne insolencia tiende a malherir;
subyace lo que dijimos por las noches
entre recuerdos, discusiones y reproches
sostiene lo que callamos por raciocinio
como látigos que golpean en vaticinio
de lo que viene o se acerca, de lo que acecha
del malogrado oleoducto entre la cosecha,
los disparates que penetran en la escritura
serán las flechas que clavarán con la lectura
entre ceja y ceja o cual punzantes escarbadientes
aflorarán viejos recelos que a veces sientes
pues el ahínco no es otra cosa que ronroneo
para los ricos hay esperando gran mausoleo
que lo visiten entre coronas algunos pobres
que a sus pesares y lamentos les lleven flores.
De un vago ruido se han tejido furtivamente
miles de cuentos que sacraliza porfía gente
y en la espesura de ese silencio, oportunamente,
yace el ocaso de nuestros días genuinamente.

Mentes en sintonía

Afinan sus conceptos, retomas las ideas
y parla que te parla, inundan las mareas
de a ratos: desencuentro; mas de a ratos
hay encuentro, es decir, momentos gratos.
Los choques sin semáforo en el diálogo
producen sensaciones de algún vértigo
algunas discusiones justifican las razones
para sellar con besos, afín a las emociones.
Un abrazo intuitivo sentencia las jornadas
el acuerdo es mutuo, mentes sintonizadas
que se arriman, que se rozan, que se aman
se escabullen por los cuerpos que reclaman
el calor de los suburbios en el justo momento
que parco, sin disturbios, sobre el cemento
y bajo techo, al fragor de un buen colchón
o en el lecho, soporten el aguijón del sacudón.

Gotitas

Suaves gotas, dulces gotas
gotitas que se esparcen por el aire
que vuelan, que planean, se distraen
gotas que atraviesan el espacio
que muy rápido, ni lento ni despacio
estampan su sello en superficies,
gotitas de saliva, de estornudos
gotitas de aguardiente, de cerveza
que irrumpen lo sonoro del ambiente
como el agua del algún termo caliente.
Gotitas tristes, gotitas de alegrías
desparraman por el aire las alergias
al cruzar por la avenida te saludan
que con sus caras tapadas se escudan
las gotitas que surcan sin tropezón
el sentimiento que envuelve tu corazón.

Pía

Ella es Pía.
Observa todo con mucho sigilo,
con cuidado,
no canta victoria
nada escapa a su observación.
Contempla,
admira,
enfoca la visión
sin perder el mínimo detalle.
Dicen que tiene vista de lince
y que todo lo vigila,
en la calle
o desde el balcón
lo que entra o sale
de su corazón.
Todo lo ve, como un dios,
mira de frente
de reojo
de costado
y hasta tiene ojos en la nuca,
todas las virtudes del observador
se encuentran en ella.
Ella es Pía.
Ella espía.

Era de luces

Era que pregonaba individualismo
Era de luces, cámaras y acciones
No hubo quién, raro, en el abismo
Que en el show revelara direcciones
Tan siquiera un reflejo de ti mismo
Chimpancé que forjaba relaciones,
Se encariña con mascotas y exitismo
Le festeja al esquema tentaciones.
Hay verdugos del neoliberalismo
Que triunfan en todas las defunciones.
El aplauso ni tan sólo es eufemismo
Es un signo de una era de emoticones.

Los números hablan

Yunta de bueyes
Trío de canarios,
Dos abecedarios
Un par de reyes.
Doce catequistas
Cuatro apóstoles
Cuarenta goles
Diez conquistas.
Cincuenta soles
Trece mitómanos
Dieciséis romanos
Tres mil frijoles.
Setenta palomas
Sesenta soldados
Veintidos clonados
Quince mil lomas.
Millón de cometas
Ocho barriletes
Quince billetes
Millar de planetas.

Brotan palabrotas

La fina finalidad final
Empieza por el principio
En el medio medianeras
Separan parándose,
El traslado a cada lado
De numerosos números
Deambulan en ambulancia,
Revelados dos velatorios
Confirmaron con sus firmas
Del célebre cerebro
La carátula del caradura
Rechazó con un hachazo
Que mató al quemado
Tomando el mando
El servil ser vil,
Quien escucha en cuchas
Cucharadas de cucarachas
Estrenando al entrenar
Zapatillas y patillas
Como dato en comodato
Que la tónica retórica
Vomitó sus mitos propios
Y enajenado en ajenjo
Suprimió a su primogénito
Reencontrándose en contraste
Con su modo consumado
Al perecer de pereza al parecer.

Aunque no lo veamos, el cielo siempre está

Rondan la Tierra, entre brumas recuerdos
de los pelos al viento, de frente al sol
bicicletas rodando por la ancha avenida
de la gente paseando, festín, distendida,
de que el confinamiento era del caracol
y de su paso lento, de caminantes lerdos.

Al mirar hacia arriba, esquivando pantallas,
sólo veo los techos que dibujan montañas
y detrás de barbijos la sonrisa se empaña
si los números cuadran, hospital de campaña
seguirá con su vida si al mirar tras pestañas
quien la dificultad va sorteando cual vallas.

Aunque no lo veamos, reflejando infinito
en su aura majestuosa que redime las vidas
que se lleva en el pecho, junto al corazón,
ese sol tan radiante que brilla en la razón
y en palabras sencillas va curando heridas
si reflejan valientes este cielo bendito.

La acción del pensamiento

Escribir no es hablar, hablar no es redactar
escribir es al habla lo que la música al respirar,
y el llanto busca consuelo reptando también el suelo
el canto por aquél duelo no emprende tampoco el vuelo,
sólo nos queda la aurora y el presente a toda hora
no tiene, perdón, demora quien al hablar devora
ni tiene, disculpe, gracia quien vende torpe falacia
ni hay dolor, qué desgracia, que otorgue la verbigracia.
Por eso, entiendo, callar; hablar, opinar, comentar
es la acción del pensamiento que tiende a recompensar
y escribir -así al fallar- sublimando el sentimiento
puede dar cauce al pensar, morigera las alas del viento.

Cuarenta

Son cuarenta los colores de este cuarto
y son cuarenta los dolores en el parto,
son cuarenta los parientes del reparto
son cuarenta anzuelos que me ensarto.

Luego cuento, uno a uno, los agujeros
de este queso, aún sin saber de números,
luego cuento con palabras los veleros
también canto con palabras los boleros.

Son cuarenta los días que me quedan
y cuarenta las noches que me esperan,
son cuarenta los ladrones que se llevan
las cuarenta canciones que me elevan.

Luego escucho, una a una, la melodía
los sonidos y las voces en la armonía,
no se estanca en la quietud la travesía
vibra el corazón, en la música confía.

Paradojas


Llueve,
se corta la luz
vuelve
y vuelve a llover,
en tanto
aparece el sol
mientras llueve,
otra vez
se corta la luz
y sigue lloviendo
cuando vuelve.
Entre tanta paradoja
es probable
que hoy
no haya noche
sólo luces
y que hoy
no sea ayer
ningún día.

Sería un desafío

¿Qué sería de nosotros sin la música
sin el baile, sin humor,
qué sería de nosotros sin la lírica
sin el canto, sin amor?

El fraternal, incuestionable
el creativo, indispensable
el maternal, inigualable
el sensitivo, incomparable.

Sería un desafío de supervivencia
nos haría buscar locos por la sed
como el agua tan vital, que en una red
atrapara el corazón de la existencia.

Y como peces, dubitativos,
añoraríamos, contemplativos,
nadar ligeros, y volitivos,
profundos mares, resolutivos.

Será entonces que nos encontramos
al nadar libera todo lo que amamos
y es en lo sincero donde lo soñamos
que todo prosigue cuando despertamos.

Algo de repente, con tal armonía
aparece lúcido, como una poesía
como tras la noche esa luz del día
que nos reconforta como la alegría.

Y luego olvidamos lo que nos aterra
y nos aferramos, al amar se aferra
y como una vela hay paz en la Tierra
vuela nuestra alma, ella no se encierra.

Tenemos brújula

La mente cósmica
Lamento típico
La menta rítmica
La manta ríspida
El manto o túnica
El monte lúdico.

El mito estético
El mote impúdico
La mata clínica
El mate térmico
La meta química.
La mota rústica.

El muro ilógico
El mudo lánguido
La muda higiénica
La musa insípida
La masa tórrida
El mazo acérrimo.

Y sin esdrújula
Nos queda el cúmulo,
Tenemos brújula
En la currícula
De algún forúnculo
saldrá la música.

Que digan vértigo
No es la carátula
Es sólo el término
Que no es recíproco.
No espero el látigo
(Tan sólo un céntimo).

Hay algo utópico
Y un deber cívico
Que como mínimo
Me deja pétrido,
Y tan poco lúcido
Que quedo incrédulo.

Pensando vívido
Durmiendo incómodo
Te escucho prístino
Tu voz nostálgica,
Y sin mecánica
Suena narcótica.

Ánimo y desaliento

La palabra infunde ánimo
Y combate el desaliento,
Hace retroceder el viento
Despejando así el camino,
Si es valiosa con atino
Desenreda el pensamiento
Desbarata un mal destino.
Si pura, llega oportuna
Si dura, sería fortuna
Sincera, es placentera
Si triste, es pasajera
Si alegre, te moviliza
Si dulce, te tranquiliza
Si torpe, haz caso omiso
Si justa, es tan preciso.
Y no sólo que sea escrita
Ni que en rimas se repita,
Es como la voz que llega
Que toca y que se despliega
Abriendo posibilidades
Cual vuelos sutiles de aves,
Como las manos que ayudan
Que sirviendo también sudan
O como flores de redención
que emergen en su estación.
A veces lo que trae el tiempo
No es un otoño elegante
Ni siempre llueve en el campo
Ni es la palabra intrigante,
La vida entonces prosigue
Con el cambio, con declive
Por momentos se estanca
Noches que salta la banca,
Y entonces el mar reanuda
Es la luz quien lo desnuda
No es el mundo que avanza
El hombre le da esperanza.
Si encuentras la buena estrella
Será tu guía y doncella,
Como la palabra atraviesa
Y penetra en la dura corteza
Del árbol que es fuente y vida
Al hombre ofrenda comida,
Y lo que ella no endereza
Él lo hace a sombra entereza.

Suspensión

Se suspende todo hasta nuevo aviso
disculpe que se lo digamos así tan impreciso.
Se suspenden los partidos, el mate cocido
se suspenden espectáculos, la cosecha de tubérculos
se suspende el estornudo, sobre el pecho los escudos
se suspende tomar mate, los besos, el chocolate
los polvos, las reuniones, las comuniones
las orgías, el sauna, las estaciones
las funciones, los trastornos, las defunciones
el antropocentrismo, las transacciones
la ceremonia del té, la parsimonia, la siesta
se suspende la orquesta, el tereré y toda fiesta.
Todo el mundo quieto, en lo posible no exhale
que el malestar le resbale, no cambie fusibles
no baile, no cante, no tosa, piense en otra cosa
se suspende ser humano y abrazar al hermano
se suspende el rocanrol, gritar un gol
el saxofón, el colegio, el reguetón
se suspende la cerveza y el tabaco
el comercio, la delincuencia y el olor a sobaco
se suspenden los cambios radicales en el mundo
se suspende la rotación de los planetas (sin exageración)
se suspende la ideología y la biología
y se suspende la puesta del sol y el alba
la visita interplanetaria, la malaria
se suspende la pobreza y suspendan la tristeza
se suspende la paranoia y la hipocondría
se suspende seguir el ritmo del viento,
se suspende la información y la televisión
se suspende el llanto, la bronca, el espanto
se suspende la lectura y todo atisbo de locura.
Se suspende la existencia sin resistencia.
Se suspende el uso inadecuado de la mente
se suspende el sufrimiento de la gente.
Se suspende el orgullo y el murmullo
se suspende el desánimo y la frustración
se suspende la circulación, la rendición
el juicio, el criterio y toda ambición
se suspende la extremaunción
la irritación, el ansia, la procreación,
se suspenden las películas de suspenso
los sabores y el olor de un café intenso
la música que suena a lo desconocido
se suspende todo pensamiento retorcido
y la literatura de ciencia ficción,
se suspenden los traumas y la empatía
se suspende toda ficción y la fantasía,
se suspende desde ya la preocupación
se suspende la numismática y la astrología
se suspende el tiempo y la diversidad
tomaremos la suspensión con seriedad
se suspende el sentido del humor
se suspende todo indicio de temor
con la máxima que sea de su elección
para algunos será omnia vincit amor,
y este texto ahora queda en suspensión…

Háblale de calma

No le hables de muerte
Háblale más bien de amor,
No digas destino o suerte
Dile que se vaya al temor
No calles tu voz serena
Deja que extinga las penas,
No toda sombra es obscura
Hay presencias sutiles, puras,
Háblale de posguerra
Y del renacer de la Tierra
Del noble sentir fraterno
De un cielo envuelto en infierno,
Dile que sortearemos ésta
Y otra vez tocará la orquesta
La preocupación atravesaremos
Que haciendo el amor reiremos,
Que el niño, al amanecer,
Duerme y sueña en placer
Que su mundo se despliega
Con todo por conocer,
Que la experiencia se renueva
Y vivaces podremos crear
Por ello hay que descansar.
No es la noche que se abalanza
Es el alba que da esperanza.

Sueños y Vida

No saldremos vivos
si sólo soñamos,
aunque nos muramos
en sueños esquivos.

Y entre pesadillas
y sueños lascivos
sentir las costillas
del génesis vivo.

La vida es sueño
la muerte gracia.
Pero ¡Ay qué desgracia
morirse de insomnio!

Seguidor que sigue para ignorar

Me enredé en las redes
Y nada sucede,
Me morí de hambre
Y cené matambre,
Me aburrí del mundo
Y lo encontré profundo,
Te seguí siguiendo
Y tú te ibas yendo,
Me perdí en el centro
Y fue lindo el encuentro,
Me quedé sin aliento
Y brindé el momento,
Me acalló el ocaso
Y fue el primer paso.

Lo necesario

Trabajar con entusiasmo
por el plato de arroz
o las razones que se tengan,
hacer la paz con el ocio
aceptar lo que venga,
de lo inútil un arte
el amor a la existencia,
cultivar con paciencia
el lenguaje amable
la palabra sincera
esa voz verdadera
a veces impredecible,
recordar lo necesario
recobrar el impulso
vaciarse de lo insulso
mantenerse en calma
ante el atropello inaudito,
al sentir que algo falta
con aplomo buscarlo
al temor descartarlo
jugar la última carta
aprender si has perdido,
reconocer los yerros
un suspiro al oído
levantarse muy pronto
dar el hombro al caído
no creerse el más tonto
ni el más vivo dormido
despertar del letargo
y escapar del hastío
sumergirse en el río
navegar como el barco
-timonel en estío-
despedir el verano
como un diablo bravío:
Nos veremos prontito
en el próximo infierno;
mientras tanto, este invierno
unas letras recito.

Detrás el hombre

Delante un texto
Parco
Detrás luces
Centelleando
Detrás una pantalla
Moderna
Detrás espacio
Irrefutable
Detrás el hombre
Disperso
Detrás la hoz
Simbólica
Dientes gastados
Una sonrisa
Túnica negra
Razgada
El silencio.
¡Momento!
Si el hombre no escucha
¿Por qué habría de leer?
Detrás la vida.

Toc Toc

Tu odio computa
triste odisea cósmica
tras otros cacharros.
Tienes ojeras, cariño,
¿Traes oprobios comunistas?
Tengo oído catártico
trato, Olivia, conquistarte
tuviste olfato conmigo
tipo ontogénico coloquial;
tus ojos castaños
tiritan obtusamente, circulares,
tus obscuros cabellos
transmutan ocres-carmesí,
tu osamenta cabalga
tus orejas cotizan,
-tu ordenanza corrijo-
tu origen cómplice
te ofrenda clamor.
Traigo oficios catalanes
tendrías, observa, ¡cientos!
Trata orientarte, colibrí
tus orificios complotan
toda ostentación cómoda
tiene oropeles camaleónicos,
tengo organizado, corazón,
templarte, ósculos compartidos,
todo orgasmo, clímax,
trae orden, cosquilleo,
trae óptimas calorías
tras orbitar centrífugo
tu orbe caliente.
Tuviste otras complacencias,
temer oírme colapsa
tu óptica cortoplacista
tiene opulencia cabal.
Tiro otra colilla.
Te otorgo campante
tener orgullo capital.
Tuyo, Odín Carranza.

Símbolos

La humanidad, un espejismo
La sociedad, contradicción
Lo natural, un paisajismo
Lo cultural, una atracción.

Tu encanto es optimismo
Esta rabia es desazón
La igualdad, un hermetismo
El llanto es caparazón.

Qué será la distracción
La atención, el magnetismo,
Dónde hay satisfacción
Amén del capitalismo.

Quién tendrá la sinrazón
O la llave del abismo
Donde cede el corazón
Al embrujo del cinismo.

Qué será esta contracción
De la imagen de sí mismo
La expansión, la retracción
De este cosmorelativismo.

Quién sabrá por diversión
Donde existe el exitismo
Sin más cámara y acción
Frutos del ilusionismo.

Quién ve alguna dirección
La pintura del oculismo
Que no tiene discreción
Cuando escapa al egoismo.

Dónde queda la tracción
De ese verso de erotismo
Que sólo por penetración
Se te impregna de lirismo.

Espectáculo o redacción
un poema no es culturismo,
medicina no es refacción
ni un versículo aforismo.

Queda al margen la nación
los héroes y el patriotismo
no tiene cabida y función
las finanzas y el fascismo.

Luego de esta introducción
carente de  virtuosismo
qué será la producción
del poeta sin simbolismo.

Versos de agua

Se me pierde un verso en el tintero
se me va como agua entre las manos,
qué serían sin humor estos humanos
un cadáver transitando el aguacero.

Una lluvia de incesante insensatez
un axioma que no logro proponer,
el orgullo que no puede deponer
cabalga como ebrio la embriaguez.

Y retorna como pájaro a su nido
como bumerang lanzado al vacío
es un verso esquivo incomprendido
va posando como gota de rocío.

Es espejo de este cielo colorido
ya contiene de las nubes el sabor
y refleja de las flores el rubor,
el color en él está comprometido.

Esa gota de rocío es parecida
a la misma que este verso pinta,
si la punta de la pluma tiene tinta
la palabra puede luego ser leída.

Entre agua y tinta hay diferencia:
si a la tinta se le rinde reverencia
y es el agua asociada a la pureza
en un verso se funden con destreza.

Lectura ensangrentada

El boicot a la lectura
orquestada en sociedad
derrama ensangrentada
a la poderosa literatura.
Se ofrece con vigor
un cristal para observar
la irrealidad televisiva
al aventurado lector
declarando en su misiva
su atención ha de captar.

Mire aquí, vea allá
¿Esto es nuevo?
¿Qué pasará?

La neurosis se acrecienta
el espectador se impacienta.
Lo quiero todo
and i want it now.

Lee, que si sólo fuera eso
sería insigne problema
pero el fuego a veces quema
si se queda con tu seso.

Aunque todo se avejenta
no replicaré a su afrenta
la lectura está clavada
como hacha bien afilada.

La tensión que se prolonga
en la imagen diva oblonga
me ha de dejar sosegado
tras haberte lejos besado
bella joven de recta figura.
Brindo hoy por tu hermosura
mañana, por tu linda locura,
pasado, por la firme literatura
que de moda no ha pasado
y al vivir te ha despertado.

Esperar tranquilo

Esperar tranquilo un café
El tren, bajo el sol el colectivo
El número en la panadería
El semáforo impreciso y vacilante
Esperar las papas crujientes
El remisse tardío, el agua caliente
El turno en el dentista
Esperar que tu mirada me enfoque
Que se seque la ropa
Esperar sin molestar
Sin quejas ni protestas
Esperar que avance la cola
Que no se caiga el sistema
Esperar, que todo va bien
Que me atiendan pronto
Qué más habrá que esperar,
Perseverar en la espera
Seguir el ritmo, esperando,
Que me cobren la boleta
Que se apure la cajera
Esperar que pare de llover
Que refresque un poco
Que cambie la situación
Que todo mejore, esperar
Con paciencia, con sapiencia
Esperar que no haya viento
Esperar la pleamar, el correo
Los días lindos, el recreo
Las vacaciones, un descanso
Esperar la hora exacta
Un mensaje, ese llamado incipiente
Que estés a mi lado,
Que te quedes, que se vayan
Que llegue el domingo
Que pase el lunes
Que sea viernes
Que no haya truenos
Esperar, que Dios quiera
Que así sea, donde fuera
Esperemos que no pase nada
Que pase algo para que algo cambie
Que todo salga bien
Esperar en el andén
Bajo el paraguas mojado
Que baje el gato del tejado
El eclipse, que tenga suerte
Que te despiertes, esperar
Que todo pase, que todo llega
Que no haya prisas
Que haya sonrisas
Esperar tranquilo, esperar
Que llegue el cobro
Que se termine,
Esto sí que no me lo esperaba.

Sin voz ni voto

No tenemos sofá para recostarnos
No tenemos piojos para rascarnos
No tenemos sed para emborracharnos
Ni tenemos voto para acomodarnos.

No tenemos voz para expresarnos
No tenemos guita para adornarnos
No tenemos cartón para acostarnos
Ni tenemos mugre para bañarnos.

No tenemos ringtón para atenderte
No tenemos amor para quererte
No tenemos ni fortuna ni suerte
Ni tenemos siquiera lecho de muerte.

No tenemos palabra que hable muy fuerte
No tenemos loción para conquistarte
No tenemos noción de lo que era el arte
Ni tenemos siquiera ganas de verte.

No tenemos sueño para ir a dormir
No tenemos tiempo ni para morir
No tenemos a quienes seguir
Ni tenemos burdas formas de vivir.

No tenemos nada que construir
No tenemos que ir ni venir
No tenemos ya qué consumir
Ni tenemos nada ni para aplaudir.

No tenemos dónde relajarnos
No tenemos cómo tensionarnos
No tenemos razones para complacerte
Ni tenemos bronca para odiarte.

No tenemos cómo presentarnos
No tenemos forma de ausentarnos
No tenemos preguntas para formularte
Ni tenemos altura para responderte.

Bosquejos imprecisos

Seguidor, una virtual conexión
El lector, una especie en extinción
La lectura, un esfuerzo de cordura
La escritura, una suerte de locura
Escritor, un tractor a propulsión
El autor, una insigne condición.
La mujer, una fuente del querer
Un señor, caballero del ayer
El texto, parca comunicación
La voz, velada revelación
El saber, tintes del reconocer
El creer, ciencia del desconocer.
La cultura, circo de recreación
La creación, adoquín en vibración
Escultura, el pasado que no dura
El futuro, navidad y sepultura
La canción, magia de renovación
El arte, un hogar sin dirección.

Rotas cadenas

Por hartazgo de lo falso
O atracción de la verdad
Se va alejando del cadalso,
réquiem de la oscuridad.

Se emancipa en lucidez
Percibiendo en claridad
Va expresando con fluidez
Su amor por la libertad.

Y si crujen las cadenas
Que le impidieran actuar
Van cediendo sus condenas,
Su ansia tiende a fluctuar.

Si se encuentra aburrida
Por ya no tener que lidiar,
Sobriamente podrá guiar
A otras almas por la vida.

Pues es justa la experiencia
Y quien oye la interpreta,
Su voz se torna paciencia
La paz es buena receta.

Es su presencia una estela
Que va dejando un cometa,
Se despliega lo que anhela
A voluntad pura de poeta.

Y se hace extenso el idilio
Porque vivir ya la enamora,
Entonces alcanza el concilio
Cuando inmortal rememora.

Del olvido hace su apuesta
Pues el olvido es frescura,
Grafica del sol la puesta
Pues el recuerdo no dura.

Oscila entre sentimientos
Entre el ocaso y la aurora,
Si la despeinan los vientos
A tientas marca la hora.

Con ojos llenos de arena
La luna es sólo una sombra,
Se irrita si se la nombra
Deslumbra como una Helena.

Recreación

Pensé en una mariposa
mas era hoja seca al viento,
creí ver una paloma
de un ave era el alimento,
se recrea la naturaleza
las nubes del firmamento
y allá, sobre el horizonte,
estriba mi pensamiento.

Sr. Consumidor

Estimado cliente de supermercado:
le queremos mostrar nuestro agrado
por tenerlo en nuestro local presente.
Atenderemos su petición urgente.

Le brindaremos el mejor servicio
para que usted satisfaga su vicio
de comprar cosas compulsivamente
por no poder apaciguar su mente.

Sepa que no lo juzgaremos siquiera,
su conducta es como la de cualquiera,
quien opta por consumir productos
que pronto irán por los acueductos.

Compre tomate, pan, huevos, jamón,
no olvide lavarse con un buen jabón.
Lleve aceite, champú, cebolla y pesto
para tirar todo compre un lindo cesto.

Aquí el tiempo no lo apremiará,
tranquilamente usted comprobará
todo está al alcance de su mano.
Sin apuro, esquive a ese fulano.

Cargue usted esta bicicleta
si le queda lugar en el chango,
y si usted se quedó sin un mango
disimule y pague con tarjeta.

No olvide poner en su carro
dos kilos de pan de salvado
un litro de miel en un tarro
y al marcharse dejelo abonado.

Si usted acaso se siente perdido
siga comprando, ese es el sentido,
debe usted gastar todo el efectivo,
compre variado, no tan selectivo.

Puede usted regresar mañana
o tal vez la semana que viene.
Compre esta inútil palangana
y llevele una pelota a su nene.

Vuelva usted con ánimo festivo
comprar mucho no es repetitivo.
Y si viene usted de mala gana
lamentamos su magra semana.

Compre todo o lo que más pueda,
pague siempre con lo que le queda,
lleve vino, sopas, postre, ensalada,
no olvide pagar todo en la retirada.

Compre a gusto y sin discreciones
compre a destajo y sin distracciones.
Compre sin límite a sus decisiones
Compre hasta hartar así sus ambiciones.

Vuelva pronto, aquí lo esperaremos,
vuelva mañana, el domingo estaremos,
vuelva y no olvide que no nos iremos,
vuelva y compre, que es lo que queremos.

Nos despedimos con una sentencia,
le dejamos sólo una advertencia:
No se robe un alfajor o un queso
de descubrirlo lo meteremos preso.

Tontas rimas

Era tan típico que se creía diferente.
Era tan común que se perdía entre la gente.
Era tan normal que se encontraba en cualquier lado.
Era tan creíble que se ubicaba disfrazado.

El árbol

Por un hombre se han calado los cimientos
de una vida libre de mandamientos
que sensible al dolor y al sufrimiento
se abre al sol y se dibuja con el viento.

He encontrado entre preceptos confusos
la vertiente que calma la sed y purga
el haberme distraído con las murgas
manantial de vida eterna para ilusos.

He cavado el pozo tan profundamente
que he dejado de correr detrás del oro
y aunque a veces el discurso de algún loro
se me atrapa y me arrastra la corriente
y otras veces es alguien que quiero mucho,
si mi alma está serena no lo escucho
y el tesoro de la dicha es permanente.

El que habla no es filósofo ni literato
es la voz que se te sirve en otro plato
como el cuerpo crece igual que una semilla
ahora el árbol da sus frutos, maravilla.

Y las aves allí posan en sus nidos
con sus cantos entristecen los gemidos
no sonríen, mas parecen muy felices
las estrellas no usan flash ni son actrices.

Abajo el mundo continuará allí rodando
y el tiempo se lo seguirá devorando,
dado vueltas con caritas maquilladas
y adornadas queriendo ser fotografiadas
creyendo que el tiempo mismo,
( patrimonio enzarzado del abismo )
en un sensual rapto de piedad
le hiciera un razonable lugarcito
en alguna fastuosa eternidad
igual que al simpático Pulgarcito.

¿Cuántas veces veré en el rostro del amigo
y de su voz oiré palabras de desacierto
tentando el corazón, el espíritu, mi abrigo
como un diablo ofrece el mundo en el desierto?

Anclado en París

Y aquí estoy
Observo la estela de un avión,
Hay movimiento
Sensualidad en la marea de gente
El trajín del peatón
Las palomas caminan ligero
Pican y vuelan hacia las cornisas
De sólo pensar también me muevo
En sintonía vital
Con todo lo que siente,
Subo escaleras
Bajo despacio, silbando
Aminoro el andar
Y pido un café que no tarda en llegar
Como la luz del alba
Como su presencia
La compañía mitiga el dolor,
La tarde cede y se sucede
Se despliega en noche
Disfrazada
Hay luces que distraen
Y luces que llaman la atención
Cumplen su función
Como la arquitectura
Pensada para atravesar los años
Para disminuir los daños,
El automóvil muestra inquietud
Esa ansiedad de una época
Marcada por las marcas
Sin nacionalidad
Que se hacen llagas,
Pero sigo aquí
Sin pesar
Sin el peso del olvido
Sin descuidos
Inadvertido
Nunca me voy.

Perros de la calle

El verano nos agobia de calor
ningún hueso nos quita este sopor,
andaremos esquivando algún motor
y en un pozo de la tierra algo mejor
encontrar, que entre tanto pavimento
escasean el agua y el alimento,
mas al anochecer hay salvación
si una estrella nos obsequia una canción,
en un charco hallaremos redención
un gran árbol nos dará la protección.

Figuras

Nadie se detiene en la lectura
lo efímero invade la cultura,
se acostumbra sentirse la amargura
sólo nos quedan restos de estructuras
que amalgaman imagen y letra dura
o tan suaves que se tornan alma pura,
y si el poeta nos regala una figura
a ese verso le daremos sepultura.

El arte no es información

El arte no es ninguna información
él es más bien sutil comunicación,
la poesía es la rama de un frondoso
y sublime árbol que te llenará de gozo
con su sombra, tan gentil, benevolente
que apacigua enervaciones de tu mente
y te lanza una soga si caes a un pozo
para que escales con todo alborozo,
pues se dice que también es redención
y es del alma la más regia expedición.

La poesía, que no tiene explicación,
da motivos para recobrar el amor
que en trayectos de odios de rencor
de temores, de dolores y de sopor
ha perdido la tenacidad y el vigor
se ha rendido ante la vulgar tentación
y en apariencias de vistosa ostentación
se ha quedado recluido en su interior
y el vacío ya no le ofrece un sabor,
pero un verso le otorga satisfacción.

Cuando llega la palabra tan preciada
podrá entonces la poesía ser venerada
y cortar el mal que te tiene aprisionada
como espada, si está muy bien afilada,
liberar al transmitir y tanto al comunicar
que te puede trastocar, llegar, obsesionar
como algo curioso, como toda obra de arte
como el cosmos del cual todos somos parte
que busca cuidarte, intrigarte, conquistarte
y como la luz del día, la poesía, recrearte.

Recuerdo

Si el presente es un recuerdo del futuro
y el futuro es proyección de algún pasado,
si el momento siempre es tan inoportuno
que como este, el de ahora, no hay ninguno,
no recuerdo, no lo sé, no estoy seguro
cómo fue que a este punto hemos llegado.

Raíces

Asciende por un árbol genealógico
desciende a las raíces de la humanidad,
entre tanto follaje, atisbos de claridad
todo artificio cultural suena lógico
y entre ensueños y deseos infantiles
quiere ser como un perro, como gato
por lo libre, por lo simple, por lo grato
de vivir en dimensiones poco hostiles
o que un pequeño diccionario ilustrado
le revele entre lo real, lo paradójico
o por qué mierda pueda ser escatológico
como un bosque con bananas decorado
y así tanto lo emparientan con el mono
que del árbol gigantesco va colgado;
con Natura ya se siente muy a tono
es la parca quien lo espera sin cuidado.

Al natural

En la naturaleza suelo escuchar
de las ranas, dulce croar,
de los gatos, tierno maullar,
del canario, bello cantar,
del ratón, dale cliquear
y de ti, vida mía, roncar.

Cada mañana suelo pensar
cómo me pude olvidar
de esa manera de actuar
tan frágil, sublime, de estar
en este escenario vital
que vida has osado llamar.

Si tu mirada puede ocultar
tu amor por mí sin piedad,
a ello he de considerar
quizá una falta a la verdad,
que tú has olvidado buscar
por temer a la libertad.

El libre sentir de expresar
con gozo, alegría y pensar
que lindo es vivir a la par
en dúplex, cantar y brillar
bien alto, reír y volar,
al amor un poco jugar.

El juego tan dulce de amar
nos puede algún día tocar,
quizá tú has de participar
y amando a la vida llegar
muy hondo, profundo calar,
tu alma mi cielo alcanzar.

De noche me gusta cantar,
un día te puedo encantar
y tu vida así trastocar,
tal vez te has de maravillar
con lo que puedas escuchar.
Por eso ahora debo callar.

Quisiera sólo acariciar…
termino y te dejo soñar.

Trivial

No me gusta el frío
No me gusta el calor
No me gusta el estío
Ni sueño un mundo mejor,
Me gusta la mañana
Ver chapotear al gorrión
mirar por la ventana
Y tu dulce corazón.

Te destapa

Ahora que la felicidad
se embotella cada día
y donde la libertad
es comprar hasta el Suquía,
ya se puede celebrar
( aunque esté vacío el vaso )
ocultá bien tu pesar
( aunque ese no sea el caso )
que se te puede tildar
cuando se acerque el ocaso
de evitar acaparar
y de haber perdido el paso
a ese ritmo mercantil
de la urbe que te acoge
y de ya no ser servil
al esquema de tributo,
relajá la billetera
y comprate lo que quieras
si querés felicidad
o un muñequito de Pluto.

Aprendiz

Estudió letras
Aprendió palabras
Escribió libros
Habitó corazones
Silencios
Situaciones
Ilustró momentos
Pensamientos
Emociones
Enhebró deseos
Sentimientos
Ilusiones
Despejó temores
Inquietudes
Y rencores
Despertó visiones
Ensueños
Creaciones
Recreó existencias
Vivencias
Sensaciones.

Tanta letra muerta

Letra muerta ya marchita
tinta gruesa que no palpita,
en tus trazos no hubo vida
no es como lava fundida
que no toca, que no hiere
que no llega, que no quiere
trasmitir algo al ser leída
comunión con tierra querida,
aunque un alma se derrita
con tu muerte no se excita.

Letra muerta está en la vía
que en un antro se recita,
no hay en tu sino alegría
pues nunca más resucitas.
Ni tu palabra regurgita
ni tu emoción se vomita.
Letra muerta y conocida
que te citan con porfía
cadáver de una estampida
no vive en ti la poesía.

En común

Fotografía de Jorge Guardia

El espejo en que nos miramos y las telenovelas románticas,
El baile menos soñado y las ideologías neuróticas,
Las horas matutinas y la existencia digital,
Los recuerdos post mortem y el talento prenatal,
La sonoridad mecánica y la amplitud mental,
La noche apacible y el perfume pluvial,
El dolor de muelas y la epístola papal,
El sexo en el zaguán y la frivolidad trivial,
Las notificaciones sobre el cristal y los anuncios con megáfonos,
Lo que sobre la almohada escuchamos y un coro de reidores autóctonos.

Mariposas y donaire

Estimados lectores de pacotilla:
Que leéis cada tanto alguna frase,
¿No creéis que la luna en una fase
Os sonríe y guiña un ojo, la muy pilla?

¿No pensáis que el cometa en su viraje
Os saluda con su cola y su coraje?

¿No observáis la mariposa que se posa
Sobre la rosa en vuestras narices,
Tan jocosa que se jactan las perdices
De su vuelo rozagante que rebosa?

¿No creéis que esa frase de algún sabio
La haya dicho en verdad uno en escabio?

A ver tú que te creéis tan importante
Con tus aires y tus humos de triunfante
¿No observáis que te conoce hormiga alguna
Y siquiera la abeja reina a ti te juna?

Seguime, la corriente

A vos que me vas a seguir
te tengo nomás que decir
que no me vas a alcanzar
pues sé viajar por el mar.

No quiero seguidores
de blog, ni consumidores
de tiempo libre, señores,
ni quiero mil aduladores.

No me vengan a decir
que todos serán lectores,
curiosos observadores
de a ratos han de venir.

Qué estás buscando, pregunto,
que das vueltas por la red.
¿Es que acaso quiere usted
matar el tiempo en conjunto?

Si acaso buscás poesía
yo te entrego el alma mía.
Si el tiempo querés ceder
te invito a retroceder.

Si buscás una distracción
te ofrezco alguna canción,
si entonces querés volar
la mano dame al despegar.

Tal vez ya no quieras nada
de emociones estás cansada,
capaz no escribas una carta.
Del amor, tal vez, estás harta.

¿Hay algo llamado destino?
¿O es tan sólo desatino
de nuestra parte pensar
que todo se da al empezar?

Importante es que el camino
le sirva sólo al peregrino
para saber que al pasar
nada él se podrá llevar.

Esa es la ley de esta vida.
Por eso te quiero decir
que no olvides que venir
es sólo un viaje de ida.

Como una droga perdida
vos la quisiste buscar
pero te vas a encontrar
con una vida consumida.

Entonces, ¿me vas a seguir?
Hoy que ni vengo ni voy
lo que recuerdo lo doy
es mi modo de servir.

La corriente nos lleva al mar
de regreso, a nuestro hogar,
allí no hay ni ir ni venir
ni existe eso de seguir.

Seguime igual, si querés,
algo podés encontrar:
cuentos, poesía y el mar,
que me ha llevado, ya ves.

Tormento de escritor

Se sienta frente a la hoja en blanco
recuerda las batallas de Lepanto
que no sólo lo dejarían manco
llenaran de pasmo y del espanto.

Y surca como el mar el pensamiento
divaga en su pesar, en su tormento,
se deja atravesar por todo el viento
por lluvias y granizo, el firmamento.

En un rapto de súbita impresión
surge un vendaval de inspiración,
¿son musas o guía de constelación?
Lo cierto es como una revelación.

Escribe, va luchando con molinos
que le cierran el paso a sus caminos,
escribe a pesar de los torbellinos
de ráfagas intensas, de remolinos.

Y encuentra que el escrito es bueno
es pulcro, el manuscrito es ameno,
quizá en su tormento hay truenos
relámpagos que lo iluminan menos.

No es que sienta un bloqueo creativo
a pesar de la muerte se siente vivo,
pues la resurrección es paliativo
y está en la eternidad ser recreativo.

Le dice a su compadre nos marchamos
y el otro le pregunta a dónde vamos,
a buscar señal de que cabalgamos
si no encontramos perros les ladramos.

La cita



Ella camina, vestida de agua, donde reviste el maquillaje,
anda, camina, sigue de viaje y todos miran su blanca enagua.
Cosas y gente le abren paso, y caminando redime el ocaso
ellos que visten trajes de piel, ella tan dulce como la miel.
A la mirada de los señores no se le escapa su cabellera,
no la distraen ni los motores, ni las baldosas, ni billeteras
cuando el semáforo la habilita cruza tranquila la callecita,
en la vereda, mientras transita, piensa una frase para la cita.
Limpia su mesa la camarera, saca el teléfono de la cartera
pide un café, como cualquiera, manda mensajes mientras espera.
Se hace de noche, sale la luna, ante las faltas tiene vacuna.
Pero otra vez hoy le fallaron y hasta los loros tristes callaron,
pagó la cuenta sin dar propina y se marchó hacia la esquina.
Brota de un ojo una amapola, mientras se aleja, camina sola.

El momento presente

Hay cosas que tocan el momento
Lecciones que sirven de escarmiento,
Vistas que encubren el paisaje
Hay aves que nutren el follaje.

Hay algo en el momento presente
Destaca lo actual noble y vigente,
Hay ciertos vestigios de tu ausencia
El amor de ser está en la esencia.

Hay ciertos sabores en el goce
Dolores que ceden ante el roce
De nuestra limitada condición
Y hay además destino e ilusión.

Se amigan tu alma, la naturaleza
Y sin nada te sientes la realeza,
Hay también intuición y libertad
Y hay dicha, sublime majestad.

El ruido

¿Es la imagen adicción?
Suscita imaginación,
Un mosquito es picazón
Despertando comezón,
El ruido, similarmente,
Transita verbal en mente
La palabra, contradicción,
También suple la función
Como una triste canción,
Un verso es comunicación.