Panorama



Una opinión que se parece a otra opinión, con cierto parentezco a otra opinión, familiarizada con otra opinión, muy parecida a una opinión próxima a otra opinión, que es en substancia una especie de mandarina con semillas capaces de hacer brotar miles sino millones de opiniones, que juntas conforman una masa cítrica.

Ideas para la pantalla grande

Les tiro un argumento a Hollywood, que quién te dice por ahí nunca se les ocurrió: se presenta alguna tensión por uno o varios conflictos ( aquí pueden ser ocurrentes ), hasta que en el camino del protagonista se le presenta una mujer, de quien se enamora y todo finalmente se encauza. Fin. Consumo masivo de pochoclos garantizado.

Todos los derechos reservados®

El ingenioso hidalgo contra los algoritmos de viento

Descubrimos por qué Facebook no muestra nuestras publicaciones a los contactos.
Según el algoritmo, nuestras publicaciones resultan de interés para cierto número de gente o que tengan cierta afinidad con lo que publicamos a priori, de acuerdo a su comportamiento previo ( reacciones, comentarios, etc. ). Esto quiere decir, que si publicamos algo que podría llegar a interesarle a algún contacto, el algoritmo se lo muestra sí y sólo sí anteriormente interactuó con alguna de nuestras publicaciones anteriores; caso contrario, ni se molestará en mostrarlas o, lo que es peor, el contacto ni se molestará en prestarle atención a ellas si se le presentó por error.
También hay que tener en cuenta que la gente se va cansando y la atención se desvía muy rápido con las diversas publicaciones que ven durante el scroll de pantalla, por lo que el algoritmo trata de hacerle la vida más fácil a la gente: es como si le sirviera un café, le tendiera la cama y le preparara la bañera para un baño de inmersión, para esperarlo luego con la bata a la salida, todo muy placentero. No hay que pensar que el algoritmo es un turro que sólo quiere complicarnos nuestro paso por el Face, sino que sólo quiere que no pasemos ni un momento por el tan temido aburrimiento que, de concretarse, sería total responsabilidad del usuario por seguir publicaciones que no le colman su espíritu. Y en los casos en que nos alegremos de interactuar con publicaciones de otros contactos o páginas que nos brindan algún tipo de satisfacción, estas se nos seguirán mostrando siempre y cuando el contacto en cuestión publique algo nuevo ( aunque no tenga nada de novedoso la publicación ), ya que si dejó de publicar es probable que tengamos que asistirlo por estar atravesando éste una crisis existencial o, en su defecto, feneció efectivamente, por lo que habrá que darle el pésame a sus deudos y buscar publicaciones satisfactorias de algún otro contacto.
En síntesis, para llegar a un público más caudaloso, tendríamos que publicar cosas u opiniones en sintonía con la masa de gente que puede llegar a comprender o degustar nuestras publicaciones, por lo que quien debería cambiar de comportamiento no es el mentado algoritmo sino nosotros mismos hasta lograr la fórmula que nos dé el número que nos deje contentos. Pero con esto, vale decir, dejaríamos nuestra personalidad virtual al borde de la ciberdepresión ( aunque nuestro ser real esté en su plenitud ).
En otras palabras, para la fauna que cohabita el ámbito del like nuestras publicaciones son una mierda. No insistáis.

El debate que me perdió

Se armó un lindo debate, pero no estaba invitado, además no será televisado ni fue filmado. Me va a quedar la espina de saber qué se dijo y en torno a qué temas giró la discusión por estar muy ocupado, por no haber participado del intercambio de ideas, reiteradas, singulares u originales, y principalmente por no saber si tendría algo para aportarle al asunto en cuestión. Es más, me va a quedar la espina de tener tanto para decir en semejante situación que decirlo fuera de contexto sería un desperdicio de energías, de carga emotiva y de pensamiento concienzudo. Pero dice un viejo adagio que una espina saca a otra espina, por lo cual con esta me voy a sacar otra que me quedó aquella vez que participé de un debate en el que las ideas eran ociosas, plurales y perezosas y me dejé arrastrar por la corriente sin realizar un aporte clarificador, lúcido ni elocuente sino de lo más torpe que he dicho en mi trayectoria como orador. Por lo tanto, quedo a mano y resarcido con el público mediante esta intervención a modo de nota al pie.

El escritor ante la cultura del meme

El escritor debe esquivar memes como un delantero gambetea defensores que entorpecen su camino hacia el gol, defensores de carcajada fácil y entendimiento torpe que nulifican toda comunicación entre aquél y el homologado lector devenido en consumidor de productos de la subcultura, por no decir los desechos de la cultura que otrora hubiesen tenido ninguna atención y hoy por hoy acaparan días y noches aventurando el giro estético, la nueva norma de entretenimiento, la parsimonia de cualquier comprensión y el subterfugio heredero del zapping de imágenes, el scroll continuo entronizado en la yema de los dedos. No por nada todo pasó a ser digital ( y digitable ).
Quizás el ejemplo del fútbol sea un tanto pedestre, porque el lenguaje futbolístico es demasiado gráfico comparado con la labor artesanal del escritor, que puede incluir amagues y desviaciones capaz de desconcertar a los más versados en pos de una eclosión de la consciencia inesperada pero venerada por todo buen lector. Porque, cómo no agradecer la caricia de las palabras que toca los rincones más profundos del ser cuando la sociedad tiende a lo vacuo. En definitiva, el escritor debe vencer sus propias falencias y los obstáculos que la misma cultura le impone y para ello, no basta con captar la atención del lector de ocasión, sino que lo debe conducir por un sendero que se va abriendo a medida que las palabras tejen el entramado, recordando el célebre verso: se hace camino al andar. Y al volver la vista atrás, se ven los memes que nunca se han de volver a pisar, añadirá, y lo hará por contrariar la senda donde todo se da masticado. No, el escritor de oficio le dará el alimento al lector pero éste lo deberá masticar antes de digerirlo, lo deberá trabajar un poco a través del entendimiento y su voz, su inventiva, su talento, su calidad humana, su ocurrencia harán el resto a través de la pluma. Porque al fin de cuentas lo que cuenta no es decir “qué mundo maravilloso bajo el arcoiris” sino ayudarlo y acercarlo a que lo perciba, lo sienta, lo viva y lo goce.

Visionario siglo XX

Hará unos 20 años, estábamos con mi viejo y mi hermano, entre mates, goles y charlas, y se me ocurrió decir la frase: “en el futuro, el fútbol se verá sólo por televisión”. Mi pesimismo en ese entonces se basaba en la constante y creciente violencia que se llevaba puestos los espectáculos y acaparaba la atención de los noticieros que, donde se debía hablar de lo deportivo, se hablaba de violencia pura y dura. A esto me retrucaron que se perdería lo lindo de presenciar y participar del mismo en la cancha, en las tribunas, ver el césped desde adentro, el canto de la gente, el olor al choripán, escupir al referí y muchas cosas más que la televisión por más emoción que le narre el relator no otorga.
Ahora que el fútbol –incluso en torneos de competencia inferior gracias a Ticketek- se ve sólo por tv, pandemia inesperada de por medio, pienso que un poco los que vaticinan el futuro tienen una carga de pócima pésima que aventuran todo negro, cuando el abanico de colores que se abre al porvenir es infinito, centrando la atención del oyente en un punto muy oscuro que, como el yin y el yang, siempre ha de haber al menos uno. Por eso no hay que recurrir al tarot, salvo que uno se las vea negras desde el vamos y desea que se lo confirmen.

Hay un lugar para cada cosa

El bromista no está del todo bien visto en la sociedad de consumo, máxime si este aparece en lugares donde se tejen cosas de apariencia importantes. Por ejemplo, es factible escucharlas en un velorio pero uno no puede entrar en la verdulería y decir: dame un kilo de pancartas. Y esto ocurre principalmente por tres motivos: el primero, es porque el verdulero puede quedar estupefacto o descolocado e inmediatamente declararse incompetente; el segundo, es que la broma se corra rápido como reguero de pólvora y todo el mundo aburra a los verduleros con la misma broma, casi obligándolos a sonreír de compromiso ante la posible venta de dos tomates perita; y el tercero, es porque corremos el riesgo de que sí, nos den el kilo de pancartas, pero por la cabeza.

Inventos ergoeconómicos

Fui de shopping a un “todo por 2 ( mil ) pesos” y me di cuenta de todas las necesidades de las que carezco, a pesar de las bondades de los adelantos técnicos que cada día nos sorprenden, como el sacacorchos automático y el inflador a batería solar, en negocios de este tipo. Y más allá de que hay carencias peores que otras, la carencia de necesidades no por abundancia sino por carencia de interés, no deja de convertirte en carenciado.
Por mi parte, luego del paseo, me guardé los dos pesos en el bolsillo esperando que llegue de una buena vez el mate para tomar acostado.

Monocromía

Un día que se parece a otro que se parece a otro que se parece a otro que se parece a otro que se parece a otro que se parece a otro que se parece a otro que se parece a otro que se parece a otro que se parece a otro pero que en el fondo no es más ( ni menos ) que un día muy parecido a otro.

DIÁLOGO CON FACE SIN ROSTROS

¿Qué estás pensando?
No te incumbe.
¿Qué estás pensando?
Ya te respondí.
¿Qué estás pensando?
Si seguís insistiendo te lo voy a tener que decir.
¿Qué estás pensando?
¡Uf! Tantas cosas…
¿Qué estás pensando?
No sé porque lo que estaba pensando cuando me hiciste la pregunta no es lo que pienso ahora que no me preguntás qué estoy pensando.
¿Qué estás pensando?
En realidad, nada, pero debo tener cara de que pienso bastante y eso a vos te tiene intrigado.
¿Qué estás pensando?
Estoy despejando una incógnita.
¿Qué estás pensando?
Que X debe pasar restando.
¿Qué estás pensando?
¿Que qué estoy pensando?
¿Qué estás pensando?
En la misteriosa composición de tu pregunta y las azarosas respuestas que obtenés.
¿Qué estás pensando?
En la opacidad del gris de la materia.
¿Qué estás pensando?
Tenés demasiado tesón, ¿ya te lo dijeron?
¿Qué estás pensando?
Si las subas tarifarias del agua buscan con un sentido común reducir el perjuicio de la humedad en las cosas y la gente.
¿Qué estás pensando?
No, ahora te equivocaste, estaba hablando por teléfono.
¿Qué estás pensando?
Qué es eso de qué.
¿Qué estás pensando?
Vos sos el que ríe último, pero reís peor.
¿Qué estás pensando?
Me remonto al siglo catorce.
¿Qué estás pensando?
Volver al veintiuno.
¿Qué estás pensando?
No sé, porque todavía debo ir por el dieciocho y el pensamiento viene rezagado.
¿Qué estás pensando?
Bueno, eso de estar…
¿Qué estás pensando?
En lo reiterativo de tu canto. ¿Qué pretende usted de mi?
¿Qué estás pensando?
Bueno, te lo voy a decir, pero con una condición.
¿Qué estás pensando?
Cuando vos ponés las condiciones yo te las acepto, aunque tus términos no me convenzan.
¿Qué estás pensando?
Me tenés cansado.
¿Qué estás pensando?
A esta altura del tanque el agua no sube frecuentemente.
¿Qué tienes en mente?
Parece que cambiaste de argumento…
¿Qué tienes en mente?
Aserrín, por si preciso tocar madera.
¿Qué tienes en mente?
Nostalgia por tu pregunta clásica.
¿Qué estás pensando?
No sé, pero le voy a trasladar tu pregunta a los demás para sacarle temas de conversación.

Respuestas a preguntas que nadie pidió

Ciertas personas se horrorizan por los errores ortográficos de las gentes que se expresan por escrito pero no por sus horrores del pensamiento.
Por otra parte, sólo puede preguntarse para qué sirve pensar alguien que no ejerció el arte de pensar jamás pero que a todas luces fue pensado.
Y para despedirme, la nobleza del hombre se expresa en pensamiento, palabra y acción, por lo que si la raíz está podrida los frutos serán secos y amargos.

Encantado, mucho gusto

Como en un clásico juego infantil, a veces la vida parece una cadena de encantos y desencantos, de situaciones que nos dejan petrificados y de sentimientos que nos ponen a correr de contentos a buscar contagiar esa alegría que nos desborda que no hace más que convertirse en un mágico encanto para aquellos que nos miran con ojos desencantados, esperando que alguien los toque para ponerse a correr nuevamente y que el juego cobre dinamismo.

PARA QUÉ SIRVE UN BLOG



Sin dudas, un blog ofrece numerosas posibilidades para la comunicación, y a su vez, es una responsabilidad. En un blog se puede hablar de un tema A, y apelando a la libertad de expresión se lo puede hacer partiendo desde A1 e ir llevándolo por diversas y complejas etapas hasta A9, o simplificarlo y pasar a un tema B como en una conversación que pasa rápidamente del clima del día al precio de los alimentos. Es importante notar que al tratar un tema C, no necesariamente debe decantar en un tema D, pero hay que evitar a toda costa caer en la tentación de ir a parar a un tema Z demasiado rápido, pues sería como saltar del balcón de una planta baja. Ridículo. Lo que sí es válido, es partir de un tema Y, pasar por N y llegar a B, que es más o menos como hablar de macroeconomía con metáforas gastronómicas dirigido al comensal de turno que nos observa en una estación de servicio.
Otro tema no menos importante a la hora de comunicarse a través de un blog, es tener presente a quién va dirigido. Esto se puede estipular de antemano, explicitándolo ( este texto va dirigido a mujeres de treinta a cuarenta años, que le guste el chocolate, etc. ), o se puede dejar abierto y que el visitante opte por sentirse tocado o no, lo cual puede resultar en azar. Los lectores, por norma general, son curiosos como turistas, y pasan a echar un vistazo y ver qué se pueden llevar. También, como puede verse en muchas ocasiones, se puede dejar en claro que lo expuesto va dirigido a uno mismo, en cuyo caso el visitante ocasional hará las veces de voyeur, si el instinto de curiosidad lo lleva a adentrarse en la lectura, a pesar de la advertencia.
Por otra parte, este ítem se puede dejar en blanco y dirigirse a cualquiera que opte por pasar por el blog o a todo el mundo, aún sabiendo que la figura semántica es ficticia, pero nos puede encauzar la comunicación desde el comienzo.
En el momento de leer, es curioso prestar atención al modo de lectura que se popularizó en los últimos tiempos desde la llegada de internet, Google, Wikipedia, las redes, etc. que consta de un ejercicio veloz acumulativo, donde raras veces ( y en contados lectores ) se pretende entender nada ( a excepción de lo obvio ), con la consecuente dificultad inherente a la comunicación mediante medios escritos. No obstante, hay sobre la faz terrestre lectores para todos los gustos, lo cual no se traduce en numerosos pero sí en alguien capaz de descifrar las ocurrencias ( o al menos en intención ) de quien abre un blog para comunicarse con otros.
Debido a que el blog, salvo para los seguidores diarios del mismo, es virtualmente anacrónico a la temática diaria, se pueden tratar temas que no sean vox pópuli o que la moda haya sacado las cuestiones fuera del foco de atención. Un texto en la web puede dormir años, y resucitar con un lector caído en batalla.
Otras de las posibilidades de un blog son: contar, narrar, traducir, aburrir, cansar, distraer, entretener, consumir tiempo de vida del lector, obsequiar pensamientos, divertir, conquistar amoríos, perder seguidores, ganar lectores, dar a conocer lo que uno hace, difundir conocimientos, regalar entendimientos, prestar vocabulario y demás, todo supeditado a la comprensión lectora del visitante en cuestión.
Por último, y para despedirnos, queda tener presente que un blog puede ser un refugio para el lector, un remanso o un lago donde se distiende de las tensiones cotidianas que ofrece la vida en sociedad, por lo que tener un blog es, no sólo un aporte a la cultura, sino una ofrenda a la comunidad. Para todo lo demás, existe Facebook.

ERA ILUMINADA

Estaba pensando, y disculpen lo inoportuno de hacerlo en estos tiempos, quiero decir en los últimos cincuenta años, hasta el momento en que me interrumpieron con la típica pregunta ¿Qué estás pensando? por lo cual no tuve más que hacer a un lado todos los vericuetos, rebusques e itinerarios de mi esfera de cavilaciones y respondí a la altura de las modas que corren:
-Nada, che.

Influencia y afluencia de público

En el curioso mundo de la virtual realidad ocurre que todos se ponen de ejemplo de vida a seguir, pero no hay quien siga el ejemplo porque cada quien es su propio ejemplo. En algunos casos, se tiran flores entre sí, a modo de ejemplo. Por su parte, a los disidentes les llega el escarnio público, a modo ejemplificador. Y el público, que no come vidrio, lamenta las pérdidas con cierto rubor: No era un ejemplo de vida, era una vida de ejemplo.

CABELLOS SALVAJES

No hay acuerdo, señores, no-hay-acuerdo. ¿Estamos de acuerdo? No recuerdo cuándo comenzó el desacuerdo, sólo sabemos que estar cuerdo es una excepción, la norma es el desacuerdo y ¿alguien se acuerda a esta altura quién empezó a tirar de la cuerda? Tenemos, nada más ni nada menos, que el recuerdo vociferando algo en lo que todos estábamos de acuerdo: ¡la puta, que vale la pena estar cuerdo!

Arte sano

Para los que producimos arte en general y literatura en particular, lo más difícil es que la obra tenga cierta difusión. En líneas generales, el artista se ve obligado a convertirse –además de creador- en un vendedor de su obra, y eso no es apto para todos pues puede llegar a ser incómodo para quien no esté habituado ( algunos tienen mucha “cancha” en marketing, mejor aún que sus dotes artísticos, y venden bien ). Una vez que la obra literaria tiene difusión, encuentra a los consumidores, lectores e interesados en leerla, ya que hay para todos los gustos. Hay muchos tipos de lectores –como describió y clasificó Macedonio Fernández- y la literatura ofrece un abanico de posibilidades para que cada quien encuentre, con un poco de esmero, lo que anda buscando a la hora de leer, aunque muchas veces esa búsqueda se puede ver retrasada por otras formas de esparcimiento espiritual, tal como ocurre con la alimentación cuando ingerimos comida chatarra y nos terminamos habituando. En fin, escarbando un poco en la cultura, nos podemos encontrar con cosas por demás interesantes.
Con motivo de haber llegado a las 1000 entradas en el blog La otra mitad, quería enviarle un afectuoso saludo a quienes saborean a diario o esporádicamente mis escritos por aquí, y dejarle algunos enlaces a algunas de las piezas que van quedando abajo por la dinámica propia de este tipo de plataformas, para que le echen un vistazo, si gustan.
Les recuerdo que en la pestaña “Libros” pueden adquirir mis primeras obras impresas desde cualquier lugar de la Tierra, y de paso les anticipo que estaría proyectando dos nuevos libros y esperando llegar a, quién dice, 2000 entradas por aquí para que puedan leer un poco más de lo que hago en materia literaria.
Un abrazo

Los enlaces:

PROYECTO DE POESÍA

¿QUÉ ES LA POESÍA?

PINCELADAS XII

VIDA DEL BLOG

OLOR A GOL

QUÉ COSAS TIENE LA VIDA, DOÑA AMELIA

Las letras también se mueven

El ingenio popular opera de manera eficaz y directa cuando entra en acción. En una esquina de importante tránsito, un cartel que predicaba la buena conducta al volante, con fondo amarillo, diciendo “CEDA EL PASO” fue rectificado con cambios mínimos en pos de los paliativos tendientes al mantenimiento del espacio que tenemos en común, y ahora reza “CUIDE EL POZO”. Ahora los transeúntes que pasan por ahí cada tanto lo riegan o le dejan una flor, y el pozo brota de alegría. Por su parte, los conductores lo toman como un error del letrista y se atienen a lo que debería decir el cartel: “CUIDADO CON EL POZO”.

Desviaciones en la currícula

Los que tienen algo para decir, por un misterio llamado vida, han optado por callar; el resto es ruido, cháchara, palabras sin substancia. Y existe allí, en la dicotomía entre materia y substancia -de la cual se impregna el arte-, una cuestión digna de esta investigación y experimentación que llamamos, con sobrados motivos, vida.
A la hora de la comunicación, la gente se echó a dormir, y en un sueño variopinto dedujo lo que el inconsciente tenía para decirle, aquello que en la vida consciente le resultaba esquivo o de difícil interpretación por lo intrincado del mensaje y las diversas desviaciones que lo llevaban a encallar antes de arribar a buen puerto.
La juventud en cualquier época está perdida, pero no por las razones que argumentan los sociólogos veteranos, sino por la incapacidad que muestran para decir dos o tres disparates al día, lo cual los prevendría en la adultez de caer en un hospicio y en la vejez de sacárselos de encima, todo por resultar poco serios ( como la sociedad demanda ) al intentarlo de manera tardía y con torpeza, justamente por exceso de seriedad.
La gente toca temas que no los toca, y los toca con la maestría en que lo hace un pianista con el piano, componiendo diversas teorías que al oído suenan bien pero ajenos a la experiencia, y por tal caso la palabra no es fuente de vida, como podría serlo el agua vital con la sed, sino que pasa su tiempo como entretenimiento parcial, que muchas veces opta por convertirse en dedicación a tiempo completo, abarcando los sueños, las constelaciones y el aire común que respiramos sin tomar nota.

Esperanza, deseo, y fantasías

Poco a poco la sociedad va retomando su cauce normal, aunque con sus cuidados encima, con sus temores a cuestas, con las pérdidas en la mochila, con las derrotas en el bolsillo. Detrás de los barbijos intuimos la sonrisa, el deseo, la ternura. Quizás los ojos brillen más que antes ( ¿o será por San Valentín que asoma? ), tal vez las simples cosas y las relaciones sencillas nos vuelvan a complacer, seguramente muchos esperarán las elecciones para poder sacarse los ojos nuevamente ( y mirar desde los huecos ), quizá algunos comprendan al fin que el tiempo es un don que se da limitado por su concepción misma y no lo dilapidarán en trivialidades, quizás haya quien comprenda que lo que se comparte -además del pan- es la felicidad, una callecita angosta en la que hombres y mujeres, jóvenes y niños, regordetes y ancianos, lloran y se dan la mano, juegan como en un perfecto sueño de bombuchas, de verano, de caretas, carcajadas y tardes llenas de ilusión y realidad en las que la luz baña los rostros de la humanidad.

Reptiloides

Hay que decirlo: la gente se trastorna con facilidad. Lo fácil sería culpar al dinero, al sexo, a las drogas, al rockanroll, al reggaetón, al alcohol, a la iglesia, a la política. Pero lo sensato es decir que no es tan sencillo. La neurosis se ha vuelto norma en las últimas décadas, lamentablemente. El móvil del trastornado puede ser muy variado y abarcar desde el deseo, la ambición, el poder, el anhelo, el éxtasis, el sueño, el insomnio y demás. Por lo corriente, es razonable considerar a todo el mundo como un trastornado, al menos en potencia, y, en todo caso, tendrá tiempo de demostrar su cordura, al revés del sistema judicial. Ésta cláusula, éste anticipo, nos permite justificar su accionar, el accionar del mundo, como preso de una gran lógica: la lógica del trastorno. De ésta manera, los comportamientos templados estarían acompañados no ya de la razón sino de un temor a caer en la lógica del trastorno que acompaña el movimiento pendular de la sociedad. Las discusiones fútiles, la violencia radical, el voto ignorante, la risa insensible, la actuación para cámaras, la voz en off, la palabra hiriente, el maltrato no sólo animal sino entre humanos, y todo lo demás no serían parte de un supuesto caos universal, sino que se enmarcarían mansa y fielmente al trastorno, lógico de los tiempos que vivimos, que sería el orden social y el status quo. Si, por casualidad, ven alguien demasiado cuerdo por ahí, sereno sin inquietudes ni problemática creciente, es muy probable que su origen esté más allá de las galaxias conocidas, lejos del trastorno general de la tierra que habitamos.

Encaremos el porvenir con seriedad


Los puntos a tener en cuenta para atravesar las situaciones más complejas del sendero de luz y oscuridad, de éxitos sin moralejas y de cuentos sin vericuetos, de ocurrencia y desazón, de goce y dolor, de alegrías y catacumbas y de entretenimiento feroz y aburrimiento atroz, son:

Inteligencia emocional
Negligencia visceral
Intransigencia digital
Astringencia dominical

Sorteados todos los obstáculos, estaremos en condiciones de proceder, tal como indica la carta magna y el corte de manga, ¡Avanti!

Programa educativo de doctrina ortodoxa

Por favor, señores docentes, no adoctrinen a nuestros niños con ideologías partidarias. Adoctrínenlos en el valor del dinero, la concepción de un mundo con dinosaurios y la importancia de creerse superiores a sus semejantes para que el mundo transcurra como hasta entonces. Y no olviden adoctrinarlos en la imposibilidad de cuestionarlo, reformularlo y transformarlo como indica el programa.

ENTRETENIMIENTO PARA INTELECTUALES OBSOLESCENTEMENTE PROGRAMADOS

Una avería en la computadora me dejó momentáneamente sin música. El día aparecía ruidoso y las cosas parecían funcionar mal desde el vamos, y esa apreciación mía se vio acrecentada cuando un camión embistió un automóvil estacionado en la esquina, lo cual captó la atención de innumerables vecinos y transeúntes que se agolparon por curiosidad a observar el acontecimiento, que para su sorpresa ya había acontecido con anterioridad, con lo que muchos se dedicaban a recrear en la imaginación cómo pudo haber sido que se dio esa situación, que no dejó vidrios esparcidos ni heridos, pero que el estruendo del impacto había cortado en dos la mañana.
Dejé corriendo un programa con la esperanza de recobrar la música, y en el mientras tanto me puse a repasar las fotografías que tenía en el teléfono: paisajes de lugares remotos y concurridos, noches tibias con luz de luna, atardeceres que reflejan las nubes, selfies de mis seres queridos y sus mascotas o con sus bebés, alguna que otra noticia rescatada de la caída al abismo del olvido, un posteo en redes y algún que otro ‘meme’ ( que obliga a reír ). Cuando el silencio parecía acompañar los pasos de mis ocupaciones, volvió la música casi sin interrupciones. “No te va gustar”, me dije, pero mi otro yo se sentía complacido. En la división interna, ambos discuten, conversan, se amigan, a veces se ponen de acuerdo, se animan, se entretienen y disputan con la temática que los tenga en cuestión durante el día o el sueño. A veces hay unidad, comunión, y los dos se vuelven uno, y todo es armonía, sin conflictos, mientras que en otras oportunidades se observa claramente la polaridad y el cielo se cubre de nubarrones con probabilidades de tormentas ( con posible caída de granizo, agregaría cualquier meteorólogo avispado ). Pensar que la zona de confort de algunos es un par de cartones para recostarse me dio la sensación de que el psicoanálisis es una práctica válida para ciertas clases, pero la sentencias de las que dispone no aplican en casos donde el desarrollo se ve postergado sistemáticamente por los gestores del sistema político económico de explotación de recursos y personas para usufructo de aquellos que nunca se sacian con la abundancia. En definitiva, el sentimiento egótico muchas veces confundido con instinto de supervivencia ha mellado la sociedad a tal punto de que todos quieren ser Buenos Aires, y Buenos Aires quiere ser Europa, y Europa quiere ser Europa pero estar en Marte.
Ya era el mediodía y la música sonaba bien, acorde a los tiempos que corren maratones en silla de ruedas. A modo de introducción, la música ofrece una salida decorosa, al menos ciertas músicas, y el vislumbre de una vida feliz, más allá de que la felicidad pudiera no ser foco de conciencia, sino que ésta se relame en el conflicto, y es ella quien viene y va en un arpegio monocorde con el trasfondo de la felicidad que a veces no se ve, como ocurre con el sol, tapado con un dedo.
Si al día le faltaban condimentos, la llegada del otoño estival trajo aparejada una merma en los exaltados ánimos por la inflación ad infinitum que nos hace correr todo el día atrás de un plato de arroz y éste, esquivo como sortija de calesita, se nos aleja hasta la medianoche cuando cedemos al triunfo de los sueños la corona de laureles que nos facilite un buen reposo. El costo de la nafta corre a cuenta de las pesadillas que nos despiertan.
Cada tanto aparece sobre el firmamento un color o una mezcla de colores que ofrendan cierto alivio al observador, en la aurora o el ocaso, para regocijo del espíritu, muchas veces apagado por la persistente y llamativa novedad, que se deleita en la natural cosmovisión de los fenómenos que, como la imagen, pasan y cambian. La historia no constata la belleza de las cosas y aquí la música ya era un canto a la victoria.

El lenguaje

Si tres mil años después están intentando descifrar qué quisieron decir los faraones egipcios con unos jeroglíficos, imaginate lo que tardará la posteridad en comprender el lenguaje de emoticones, si es que decía algo, pensarán los arqueólogos del cerebro.
El pasado nos acecha.

OPCIONES PARA EL FIN DE SEMANA

“Vendrá la muerte y me encontrará en chancletas” es uno de esos discos que calan profundo por su simpleza y armonía, que tocan en el momento y luego dejan una sensación de tranquilidad, lo cual lo convierte en adictivo.
A su vez, “La pandemia nos está volviendo más idiotas” es una película típica donde la acción desmesurada suple la escasa lucidez a la hora de escribir un guión, por lo cual cumple una función de entretenimiento y no mucho más que eso. Con buenas actuaciones de -más que actores- atletas profesionales, nos podemos olvidar la carencia de diálogos que nos alimenten y o de una trama que nos dé qué pensar.
Por su parte, “El libro de la Nada” es una lectura amena y, principalmente, aburrida que nos dará la posibilidad de escapar al vacío comunicacional superpoblado de imágenes actual, para caer en otra red,que en este caso es telaraña, nada más ni nada menos que de palabras, por lo cual deducimos que el título es cuanto menos engañoso.

Locución trunca

No tengo mucho para contar, narrar, decir o como quieras llamarle y además no hay mucho tiempo, ganas, interés o como quieras llamarle, máxime si no querés escuchar, mirar, leer o como quieras llamarle, teniendo en cuenta que hay muchos entretenimientos, distracciones, boludeces o como quieras llamarle que nos consumen el día, la atención, el cerebro o como quieras llamarle y que se nos pasa la vida, el paseo, la diversión o como quieras llamarle sin que lleguemos a una comunicación profunda, interesante, fluida o como quieras llamarle y pareciera que es lo mismo decir tal o cual cosa, gilada, ocurrencia o como quieras llamarle y era preferible optar por comunicarse con emojis, dibujitos, fotos o como quieras llamarle por lo que seríamos frente a la pantalla sólo dos perejiles, papanatas, nabos o como quieras llamarle y la palabra, don profundamente humano, serviría para limpiarse el tujes, culo, instinto o como quieras llamarle menos para pensar, reflexionar, comunicar o como quieras llamarle y pasaríamos a formar parte de la existencia de las especies más bajas como gusanos, bichos, insectos o como quieras llamarle por lo que lo que digamos no tendría mucho valor, importancia, substancia o como quieras llamarle para lo cual no habría tanto por saber, entender, comprender o como quieras llamarle y quedaría trunca nuestra locución teniendo en cuenta las posibilidades de todo lo que hay para contar, narrar, decir o como quieras llamarle.

In extremis

Como les venía diciendo, todo es en extremo interesante, razonable y hasta les diría hipnótico, pero la escasez de tiempo para considerarlo como parte, teniendo en cuenta que la sucesión de imágenes como un caudal continuo que nos propician los dispositivos dotados de pantallas e iluminación, no nos da la facultad de comprender el quid de la cuestión que a través de los años permanece idéntica por encima del hombro de las novedades, bajo el manto de la alquimia ancestral. Y ahora los tengo que dejar porque llegaron las empanadas.

Cinco notas recordatorias

¿Fruta abrillantada? ¡Ahhh misterios insondables del universo! En la naturaleza, la fruta abrillantada crece en árboles lumínicos que polinizan las luciérnagas y cosechan los iluminados para deleite del paladar de los ilustres degustadores del pan dulce, manjar luminoso, a la sombra de una vela.

***
-Señor, usted siendo mago, ¿Qué pueden aportarle sus trucos, su conocimiento a la política?¿Qué piensa hacer en funciones de gobierno?
-Naturalmente, parte de lo que han hecho gala muchos de mis predecesores: Nada por aquí, nada por allá.

***
¿Vos te pensás que los que festejan un gol señalando el cielo creen en algún dios? No, chabón, se lo dedican al gnomo que está en el techo que , como el apuntador en el teatro, les dice lo que tienen que hacer.

***
Si bien en casa no solemos tirar manteca al techo ( más que nada para que los gatos no estén lengüeteándolo ), para cerrar el año nos dimos un gusto, que con la misiadura circundante es casi casi un verdadero lujo, y fue así que después de nueve meses renovamos los barbijos.

***
Su felicidad constaba de un nivel de abstracción de la materia circundante pasmoso, y a decir verdad, no había nada más concreto que ello.

La vida sigue

La gente piensa en términos de antagonismos, mejor dicho: la mente trabaja con antagonismos, con dicotomías, con polaridades. Si no es blanco, es negro; o está con nosotros o está en contra; o tiene lo mismo o no tiene nada. Y así indefinidamente, tratando con pares opuestos, no baraja la posibilidad infinita que está en el seno de su ser. Por eso es común la confrontación y el conflicto, quedando el entendimiento relegado a lo más profundo de la comunicación.
Bien, hasta aquí, esto es más o menos entendible y pudiera ser acaso también atendible, pero no tenemos esa inspiración, por lo que tendremos que esperar algo que mas no sea un abrazo, quiero decir, un problema típico que venga a colación de grado superior en administración pública. ¿Esto qué relación tiene con nosotros?, se preguntará el advenedizo lector con justificadas razones. Mas no tenemos respuestas para ofrecer, aquí sólo preguntamos. Por ejemplo, ¿Cuántas preguntas caben en un garbanzo? ¿Por qué el otoño silba a la luna? ¿Cuándo se da por vencido el lector? ¿A qué hora pasa el 57? Sintetizando, nada sabemos más que todo lo que a ciencia cierta oímos, como ser: qué es el arte, qué es una composición gramatical, qué es un fonema ocluido y cómo incide en nosotros la música y los motores. Para ello es bueno recordar que no todo lo que sabemos se lo debemos a Newton ni a Descartes, pero gran parte de nuestro potencial creativo se desarrolla a partir de actividades como espantar una mosca con el puntero del mouse.
Resumiendo, para zafar de la mecánica dual cosmopolita tenemos de aliada a la condición humana la naturaleza de las cosas, más allá de que haya cosas naturales y artificiales, eso no nos afecta, o nos afecta por igual, lo cual equivaldría a lo mismo. Y las diferencias son sólo semánticas, por lo que no habría -en principio- de qué preocuparse si hay papel higiénico en el baño.

Veranos

Y mediante el corte solemne de la cinta, damos por oficialmente inaugurada la temporada de calores ilimitados, vientos sofocantes y escasez de brisas, que uds. mediante sofisticados adelantos tecnológicos y cosméticos sabrán sortear e ignorar, festejando así al son del brindis de fin de año calendario que ha llegado “el verano”, con la consecuente euforia que les depara el estado de ebullición al que sucumben las formas en elevadas temperaturas nocturnas con la embriaguez de la algarabía que representa el hecho matemático de que un año más se ha ido a la putísima madre que lo parió. ¡Salud!

Celebraciones

Para evitar confusiones en lo que se tiende a festejar, no hay que nacer un primero de enero, ni tampoco, desde ya, un 31 de diciembre. Mucho menos un 24 de diciembre ni un 25. Es claro que tampoco conviene nacer un primero de mayo, o en días de semana santa, ni el día de los inocentes. No conviene nacer en vacaciones de invierno, ni en carnaval, ni con la llegada de la primavera o el otoño, ni en fechas patrias ( de cualquier patria, por si acaso ) ni en días que se festejen profesiones que no sean las nuestras, ni tampoco el día que se celebra nuestra profesión u oficio ( aunque no la hayamos elegido ), ni hay que nacer el mismo día que personajes célebres o personas famosas. En síntesis, para evitar toda sobrecarga en las celebraciones sociales y muchos otros males, no hay que nacer.

Te ven

El poder de la televisión para transmitir valores y una guía moral al público cuando lo que nos rodea parece una parafernalia de egotismo, vanidad, insensibilidad y una constante tensión, está dado no por la calidad de locución de quienes ponen la cara ante las cámaras ni por lo que le dicta la editorial de lo que debe emitir con su voz y su mejor interpretación, sino por nuestra capacidad de descifrar los mensajes en lo que nos pueda comunicar el aparato si lo observamos con atención y especial cuidado en la escucha durante al menos una hora apagado.

Vuelan tetras en las pampas

Antes de que llegaran los envases de tetra-brik a estas tierras, ya veíamos en las películas norteamericanas a alguna mujer o un muchacho bebiendo directamente desde el pico leche condensada que sacaban de la heladera, en una caja. Con el tiempo, llegaron los envases de tetra-brik, pero no nos daba el cuero para pagar la leche condensada, que era costumbre de carolos, por lo que pronto veríamos volar por los aires cual mansas palomas blancas que aterrizan sobre el césped, los cartones de vinos baratos envasados en tetra-brik.

Son años

Y sin embargo… llegamos al veintiuno, año, siglo, ya ni sé. Muchos quedaron en el camino, otros vuelven con otras caras: caruchas, caras largas, cara de torta, cara de feliz cumpleaños. Pese a todo, lo que cuenta es poder contarla, y aquí estamos, contando años, canas, dolores, penas, monedas, sueños, esperanzas, alegrías. Que sigan las buenas nuevas. ¡Feliz año!

Feliz año

Este año que se despide sin rencores probablemente a muchos nos haya agotado, pero el próximo que llega con pirotecnia multicolor y champán, como una pileta en verano a la que le cambiamos el agua sucia de tierra y hojas por agua limpia, seguramente nos va a desagotar, como en tiempo de lluvias al cielo, gota a gota, hasta quedar vacíos de impurezas. Y si no es así, por métrica mental, brindemos porque así lo indica la Constitución, las Sacras escrituras y la profana televisión, el redsocialismo y la virtualidad y nuestra mejor cara de emoji, en un aliento unificado que nos desea ¡Felicidades!

KIOSCO

-Me vas a dar un kilo de educación.
-Por la cabeza, si no lo pedís bien.
-Es que no es para mí, es para mi hijo y él habla así.
-De acuerdo. Pero con un kilo se va a quedar corto.
-Para que vaya entrando en materia está bien.
-¿Qué más, señor?
-¿Tendrá algo de dignidad? Se me perdió y no la puedo encontrar.
-No traigo hace rato porque no lleva casi nadie y se vence.
-Qué pena. Entonces deme alguna esperanza.
-Tengo estas que andan muy bien, son recargables y todo.
-Deme dos. Una para mi tío que cada tanto se bajonea y le cuesta levantar.
-Perfecto. ¿Algo más?
-Sí. Necesito alguna guía moral.
-Tome, lleve esta que es vieja pero sigue vigente ante lo cambiante y confuso del mundo globalizado.
-¿Piensa que puede andar?
-¡Cómo no va andar! Esta se adapta a cualquier situación. Además sirve tanto para jóvenes como para veteranos, se la puede prestar a su hijo cuando asimile educación.
-Bueno, la llevo. ¿Puedo pagar con tarjeta?
-En efectivo tiene un diez por ciento de descuento.
-Me dejé los últimos billetes comprando suerte, acá en la esquina.
-Es raro que alguien como usted crea que la suerte pueda venir embalada en caja y con precinto.
-Hay que ver para creer.
-Habrase visto, dígamelo a mí que he visto al destino pidiendo chicles.
-De paso deme una tableta de chicles.

( Otro cliente )
-Buen día.
-Buen día caballero. ¿Qué desea?
-Una pregunta, ese que salió, ¿Quién era?
-El karma.
-¡Qué cara larga, por Dios!
-El hombre tiene de qué preocuparse.

Gratitud

Uno se da cuenta que no todo es ingratitud en el mundo, máxime cuando un bot te felicita por tu trabajo.

Así que, a no desanimar, a no decaer, que llegará el día en que tus esfuerzos sean recompensados con un elogio idóneo o el aplauso frenético de un público adormecido por la iluminación.

BUSINESS ARE BUSINESS

Uno que vende discos, pero no le interesan los discos ni escuchar lo que dicen, le interesa la plata.
Otro que vende libros, pero sólo le interesa la plata y no lo que dicen los libros ni leerlos por recreación.
Otro vende plata, pero a este sí le interesa solamente la plata ( y en tiempos de ocio cuando no está vendiendo plata lee libros y escucha discos, pero no le interesa lo que dicen ni recrearse, sino la plata ).

AL EMISOR SE LE ESCAPÓ EL MENSAJE

No hay comunicación entre las partes. El enunciado no emite mensaje alguno, al tiempo que ( o a destiempo ) el receptor bebe de una copa vacía cuya única finalidad es convertir el tiempo en algo aceptable. Saborea palabra por palabra buscando saciarse, pero nunca se llena el receptáculo y quiere algo más, no sé, digamos una imagen que lo grafique, algo que lo saque de la sensación de nada que lo persigue desde las profundidades. Y entonces, encuentra que allí hay algo, un decir, palpable, lo acaricia, lo frota entre los dedos y luego lo devora con fruición, masticándolo bocado a bocado, hasta engullirlo. Parece suficiente para el momento. Luego, sin meditarlo, proseguirá su entretenimiento mental, como un juego de naipes, la lotería, intentando vehiculizar la corriente, pero ¡la pucha! algo lo interrumpe cuando estaba por darle caza a lo buscado y todo vuelve a comenzar: la belleza en una selfie, la alegría de la aurora, el despilfarro nocturno, la dialéctica de emoticones. En fin, nada que entender aquí tampoco, salvo allí, detrás de las sombras navideñas.

NADA MÁS

el triunfo del materialismo en sobre
el fracaso de las religiones en ciernes
el problema de lo temporario en tanga
el eclipse del entendimiento en baile
el dilema de lo que preocupa en cierre
el atraso de lo que idiotiza en culpas
el avance de lo que agiliza en noches
el reposo de lo más profundo en baches.

La otra cara de las historias

-“Y el que esté libre de pecado, lance la primera piedra”.
Los presentes recogieron cascotes con ambas manos, que rompían sobre rocas para obtener más, para arrojárselos, y cuando se predisponían a hacerlo sobre la mujer, un escriba con criterio sensato, dijo:
-“Momentito. Antes de arrojar las piedras deben completar este formulario sobre el papiro para dejar constancia”.

Y así fue que se empezaron a extinguir los picapiedras y nacían los obreros del papeleo.

LAS CIMAS

A cierta altura

Te das cuenta de dos cosas:

Una es que la juventud incipiente te hace creer que sos más antiguo que la noche, y a pesar de todo te sentís fresco como brisa de primavera.

La otra, quizás más común, como parte de una etapa compartida con cantidad de gente, es que

Ya te decepcionaste con

Párrocos, políticos

Psicólogos, escritores

Músicos, periodistas

Doctores, profesores

Y con todos aquellos que por una cosa o por otra te habían generado ciertas expectativas, vislumbres de cambios en la vida o despertado ideas que procedías a seguir a sol y sombra.

Lo valioso del asunto, tras el desencanto de las cimas, es que a cierta altura no queda mejor remedio que bajar.

QUÉ MÁS TE DIGO

-¿Llamaste?
-No no.
-¿Namaste?
-No, te dije que no.
-¿Mamaste?
-Sí, pero de bebé.
-¿Tramaste?
-Algo, aunque salió mal.
-¿Quemaste?
-Yuyo nomás.
-¿Calmaste?
-Y…un poco los ánimos.
-¿Clamaste?
-A la vera de Dios.
-¿Tomaste?
-Para qué te voy a mentir.
-¿Formaste?
-Nuevos informes falsos.
-¿Plasmaste?
-No, quedan cosas por decir.

Organigrama de una semana complicada

atenuada por un salvoconducto

Día 1
Desayuno Osho bajo en calorías
El almuerzo y la merienda lo podemos atravesar con memes que remiten a Simpsons
Cena Wayne Dyer

Día 2
Desayuno Pilar Sordo
Almuerzo Rolón para hipertensos
Merienda light Bucay
Cena libre ( excepto Lapegüe )

Día 3
Desayuno Estados de WhatsApp
Almuerzo goles del 74
Merienda Frases de entrevistas a Borges
Cena El don Juan de Carlos Castaneda

Día 4
Desayuno memes positivos o positivistas
Almuerzo escenas de pugilato de Mauro Viale
Merienda salteado de videos de mascotas
Cena Los cuatro acuerdos de la sabiduría tolteca

Día 5
Desayuno El poder de la atracción
Almuerzo compost de selfies
Merienda Bucay hard
Cena Ensalada de bloopers de Crónica

Día 6
Desayuno memes que no den qué pensar
Almuerzo ayuno o pregunte si está Mateas
Merienda videos que desmienten la gravedad
Cena Pilar Sordo para inocentes

Día 7
Desayuno historias que no cuenten nada de ig
Almuerzo salpicón de fake news o rumores presentados como noticias
Merienda tour virtual a Guanajuato
Cena Tratado del libre albedrío

VENÍA SILBANDO UNA CANCIÓN

Perdiste al truco
Se quemó el pesto
Qué bajón, qué bajón

Quemaste el sueldo
En una noche
Qué bajón, qué bajón

Comimos cerdo
Con aguardiente
Qué jamón, qué jamón

Se nos fue el sueño
Y las ilusiones
Que bajón, qué bajón

Cantaste el tango
En el desierto
Qué bajón, qué bajón

Le sacó el jugo
A las naranjas
Qué cajón, qué cajón

Se trepó al bingo
De la nostalgia
Qué bajón, qué bajón

Manchó con tinta
Las margaritas
Qué bajón, qué bajón.

Penoso

Se escapó convicto del penal de Godoy Cruz. Lo tenía que patear y evitó con un par de gambetas el accionar policial que lo obligaba a ejecutar la pena máxima. Ahora piden su captura internacional y se estima le darán como condena la pena capital: una inyección letal. Una verdadera pena que se pudo haber evitado si cumplía con su deber.

Curiosidades del fulbo

Los laureles se los lleva el hincha, los trofeos quedan en la vitrina.
El hincha tiende a ser como el futbolista, pero no cualquiera, sino Cuadrado.
En cambio, el futbolista le da a la redonda como los dioses del Olimpo.
Olimpo juega a las copas, Redondo tenés los pies.
Cristiano ateo tiene un dios aparte que lo idolatra y a Teófilo Cubillas lo apartaron en el relato desde que colgó los botines, quedando en cuclillas.
Aparte, el relator exagera y mete palabras rimbombantes con aire intelectual que al espectador lo hacen soñar.
Y como sueños nunca faltan, lo mejor es dormirse en los laureles.

Agujeros en la Historia

Hasta que se instituyó la muerte, antes la gente no moría. Había algunos que llegaban al millón de abriles. Bueno, es un decir porque el calendario era cosa del futuro, no se contaban los días por aquel entonces. Pero así como Matusalén llegó a las 980 velas sopladas en su juventud, otros no constatados en la historia ( justamente porque era muy común ) veían brotar arces y fresnos durante eones.