Mundo redondo

La tierra es plana
El plano es plata
El plato es playo
La playa es tierra.

Anuncios

Poder

Terreno para florecer
Espacio para extender
Tiempo para ceder
¿Amores para poseer?
Voluntad para poder.
Hay cosas que hay que entender
Cuestiones para comprender,
Y otras que tú bien puedes saber;
Terceras que será mejor conocer.
Cosas que no son cosas al ver
Y hay de esas que puedes comer
Ideas que tal vez quieras creeer,
Sustento para crecer
Objetos para tener
Dinero para correr
Gente para querer;
Vida para poder ser.

Fotografía: Jorge Guardia

Ingredientes del vivir

Reacciona, no reflexiona
Degusta, pone megusta
Atiende, no se distiende
Aprende, luego lo prende.
Disiente, pero lo siente.

Trasluce, poco se luce
Presiona, si se emociona
Recuerda, suelta la cuerda
Conversa, si está dispersa
Medita, cuando amerita.

Pelea, aunque no lea
Describe, pero lo escribe
Escucha, pinta su lucha
Repunta, le saca punta.
Consigue, luego lo sigue.

Pretende, ropa que tiende
Repasa, a veces pasa
Malogra, si no se logra.
Emprende, quién la reprende
Clama, entonces ama.

Decanta, de a ratos canta
Reparte, aunque comparte
Reprime, o lo suprime
Sostiene, y lo retiene
Convive, también lo vive.

Fotografía: Mariana Coca

El servidor

Observa cual espectáculo
La labor del servidor
Que sobre tierra gana el cielo
Combatiendo con pasión
( esa de amar lo que haces )
Los arañazos del fuego.
Y allá arriba un compañero
aplaude y llora de emoción.
El tiempo le da la razón
Al presente verdadero.

Fotografías: Leandro Coca

Se nos muere la cultura…despacito

-Señores, la literatura ha muerto. -dijo enfático el General- La gente no lee, los pocos que leen leen puras mierdas o leen porque les cuesta dormir y los que quisieran leer no encuentran qué leer entre tanta basura que se escribe a diario. Leer pasó de moda, escribir no. No hay amor por la lectura, sólo adicción en unos pocos casos, deleite en escasos.
-¿Y qué propone, General?
-Tenemos dos opciones: o destruimos todo lo escrito o reducimos notablemente la población del reino.
-Lo escrito son nuestros tesoros de lo que dejó la humanidad. No nos podemos dar el lujo de perderlo. -sentenció el sargento Urrazábal.
-Una pieza de arte tiene valor en tanto haya quien la admire, la contemple, la comprenda.
-¿Destruir todo y comenzar a construir patrimonio cultural desde la bancarrota?
-Es eso o…. -el General dudó por un instante.
-¡Ni pensarlo! Nuestra población podrá estar integrada por necios, brutos y retrógradas, compulsivos, maníacos y neuróticos, pero es sagrada. Cada mujer, cada niño, cada anciano merece nuestro respeto, nuestro cobijo, nuestra dedicación.
-¡Cierto! Además, no podemos obligarlos a leer si ya no les apetece y prefieren dilatar sus pupilas al ritmo del reggaetón o pinchar en dibujos de caritas en pantallas.
-Calma señores -dijo el General- Nadie será aniquilado.
-¡Bravo! -exclamaron varios subalternos al unísono.
-¡Bien!
-¡Bravo General!
-Destruiremos todo lo escrito hasta aquí. Utilizaremos nuestro arsenal para hacerlo de manera metódica, regular y veloz. Hay que hacer una purga cultural.
-De acuerdo. -dijo resignado el sargento Ibáñez. Los otros bajaron sus cabezas y algunos comenzaron a lagrimear.
-Cada uno de ustedes le dará las directivas correspondientes a cada escuadrón especial. -afirmó el General.
-Comprendido, General.
-Usted, sargento Ibáñez, dirigirá la comitiva de seguimiento de destrucción en las redes.
-De acuerdo, General. ¿Por dónde comenzaremos?
-Me destruyen ya mismo el contenido y rastro de todos los putos blogs. ¡Que no quede uno en pie sobre la nube! Empezando por este paupérrimo blog.
-¡Escuadrón!¡ ¡Andando!! Tenemos mucho trabajo por hacer.

 

Sube el mar

Estoy del agua hasta la coronilla
hasta el tuétano, hasta la barbilla
brota el agua de las alcantarillas
vivo con el agua hasta las rodillas.

 

Fotografía: Car Paz

La comodidad del lector

 

El lector, por norma general y por ley particular, busca lectura con distintas motivaciones, pero una condición para hacerlo es que se encuentre cómodo, tanto en posición como con el libro escogido. Tal es el caso de Augusto, en su papel de lector.

Augusto se encuentra muy cómodo leyendo los terrores de Horacio Quiroga, y puede esperar tranquilamente que de un almohadón sobre un sofá surja un enorme bicho capaz de succionar la vida de la protagonista. También espera y se siente muy cómodo cuando alguien que pasó por todo pueda dar la vuelta al mundo en sólo ochenta días, cuando no existían los aviones ni los vehículos supersónicos. Además, espera tranquilamente que un hombre con dos penes mantenga relaciones sexuales con una mujer de tres tetas, eso no le llama la atención en absoluto. Y está muy cómodo cuando una raza alienígena lleva adelante planes benéficos para el planeta Tierra. En fin, son todas cuestiones más o menos fantásticas pero, imaginables, en cierto sentido.

Ahora lo que Augusto no tolera y le genera cierto rechazo es que un lactobacilus condujera un Audi descapotable, con tres damajuanas vestidas de jean u overoll sobre el asiento trasero, escuchando música chihuahua a todo vapor y que, adaptado a las normas de convivencia y leyes de tránsito de su tiempista, el mismo se detenga en rotores los semáforos rojos que cruzara e, incluso le cediera el paso a los peones del tablero. Tampoco soporta cuando el Audi pincha su manubrio y lo suplen con una corbata que cumple las mismas funciones o, así mismo, cuando alguna de las bellas damajuanas saca a relucir sus enormes tetas de jamón cocido con lo que se ganan muchos elogios, loas y piropos de los pijaflores que, paradójicamente, conducen los lujuriosos vehículos mientras caminan en línea recta por las anchas avenidas que se estrechan al anochecer, como dicta el decreto presidencial; o cuando quieren sorprenderlo fuego con un pararayos instalado sobre una manta raya neocolonial.

Todo eso es, para Augusto, muy incómodo, tanto como creer que cierto camello ha pasado por el ojo de una aguja.

Llovió tanto

Y llovió, trescientos días y trescientas
noches inundando hasta las bicisendas
hasta que una mañana sobre la acera
se reflejó una tenue luz cualquiera
y el hombre dijo: ¡por fin, es primavera!
mas no, era sólo un reflejo en la cartera
de una dama que buscaba su billetera
y tomó una fotografía del avistaje
luego de responder algún mensaje.
( desde lo alto, entre las nubes
se leía otro, pocos lo vieron:
“sonría, lo estamos filmando”
lo transmitieron, luego en iu tube,
y aunque se fue viralizando
no lo entendieron, pero sonrieron).

Efectividad

Al bajarse del colectivo, Horacio quiso comprar la revista “Tan sólo vivir”, pero el quiosquero le rechazó el dinero.
-¿Putines? –Cuestionó- Estos el gobierno los sacó de circulación en el 97. ¿En qué planeta vive?

Horacio se quedó reflexionando boquiabierto. Miró el billete con el que había pretendido pagar por la revista y no lo encontró diferente a otros similares con los que había pagado tantas otras veces por artículos o servicios diferentes.
-¿Y ahora con qué se pagan las cosas? –inquirió luego de unos minutos en que estuvo absorto en sus cavilaciones.
-La moneda oficial son los marroquíes. Se utilizan en todo el mundo. Eso lo sabe cualquiera, a menos que viva en un frasco. –le explicó el quiosquero.
-No me enteré del cambio de legislación. Por otro lado, tiene usted razón: acabo de salir de un frasco de mayonesa. –argumentó Horacio cabizbajo.
-La ley no cambió, sólo el papel moneda. Antes, todo era plata en el mundo. Ahora, todo es níquel. Puede cambiar esos billetes en el Banco Comadreja, es el único habilitado para hacerlo.
-¡Qué macana! Quería la revista… –dijo Horacio.
-Llévela. Me la paga cuando vuelva con contante y sonante. O consonante cantante. O cantando al son. O contando al sonar. O sonando constante. O como sea que se diga.
-Bueno, gracias. Hasta pronto. –se despidió Horacio con la revista bajo el brazo.

Quiso parar un fletotaxi, pero recordó que sólo llevaba consigo unos cuantos putines los cuales, según le había dicho el quiosquero, no le servirían para pagar. Además, en Mar del Plata no había fletotaxis, había únicamente taxis, además de los taxiflets. Por lo tanto decidió caminar por la costanera hasta el Banco Comadreja. Al pasar por el casino, preguntó si aceptaban putines.
-Ja ja ja. No me haga reír. –le dijo un hombre que hacía las veces de personal de seguridad.
-Pero parece que lo hice. –añadió Horacio.
-Es una expresión irónica. Una risa falsa, que aunque lo parece no lo es. O aunque lo es, no es genuina y, como tal, no constituye una risa verdadera, sino que simula serlo. –explicó el otro.

Horacio se marchó de ese lugar y decidió seguir caminando por la playa. Él caminaba por la arena de esas playas, descalzo. Observaba, en el trayecto, sus pies. Levantaba arena, jugando, mientras caminaba. Notó que llevaba los pantalones arremangados hasta debajo de las rodillas. Eran pantalones beige. Llevaba con su mano izquierda, colgando sobre su hombro, un sweater, rayado. Blanco y azul. Pudo sentir la brisa correr sobre su rostro. También notó que le entraba tierra en sus ojos. Se pasó la mano por allí y continuó su camino. Observó una pareja corriendo, tomados de la mano, en dirección opuesta a la que él llevaba. Y tras ellos un enorme perro que les dio alcance al pasar en línea a Horacio. Los rodeó y les ladraba, en claro tono amistoso. Horacio los siguió con la mirada y trastabilló con una roca, para luego caer sobre la arena. Observó hacia arriba y una gaviota que pasó sobre él emitió un agudo sonido. En ese instante, se durmió.

-¿Tiene la “Tan sólo vivir”? –preguntó una mujer que promediaba la cuarta década de existencia.
-No quedó. –Le dijo el quiosquero- Pero le puedo ofrecer la revista “Lulú Ciérnaga”. Es bastante buena, como la otra. ¡Y más barata! –la animó.
-Bueno, deme dos. –Pidió la mujer- Pero diferentes.

El quiosquero le dio dos revistas, que eran similares, pero diferente número de ejemplar. La mujer pagó por las revistas, aunque se quedó mirándolas y cotejando su parecido.
-Oiga, le pedí dos revistas diferentes. Y me está dando dos iguales. –esgrimió la mujer.
-No son iguales. Vea: -dijo el quiosquero tomando las revistas- esta es el ejemplar número 21.707. Esta otra, difiere, es el ejemplar número 21.708.
-¡Usted me está estafando! –Exclamó la mujer con rabia- Me está dando dos revistas con el mismo contenido.
-¿Contenido en dónde?
-En su interior. –argumentó la mujer.
-¿El interior de qué? –interrogó el quiosquero.
-De la revista.
-Disculpe, pero no la entiendo señora. Hice lo que me pidió. El dinero acá no se devuelve. Si quiere otra revista la va a tener que pagar. Acá no aceptamos devoluciones.
-¡Ma´si… metételas en el culo! –manifestó la mujer, que se marchó del lugar sin las revistas que anteriormente se acreditaban en su haber.

El quiosquero la volvió a acomodar en el revistero a una, y guardó la otra en una pila de revistas que tenía a la vista del público. Se acercó una jovencita que con suerte llegaba a los quince años y pidió un ejemplar de la revista Lulú Ciérnaga.
-¿Cuánto es? –preguntó la quinceañera en cuestión.
-Quince putines. –dijo el quiosquero sacando el ejemplar número 21.708 de la pila de revistas.

Te vi

Te vi… tirabas de ese carro cual corcel
sé que te trataron bastante mal
no sé si era un guachín o vestía jean
vos sólo querías el green.

Te vi, tenías más fuerza que un jaguar
los perros te ladraron otra vez,
el gancho que te ataba se quebró
vos sólo querías el green.

Toda aquella vida no está más
la libertad ahora brilla en el alma
y cuando te encuentro en la ciudad,
creo que veo Crónica o Volver
es nada más que un canal
que invita a llorar o te incita a cambiar.
Te vi, te vi, te vi… como se ve un espejo, te vi.

 

Buen día

Tenga usted un buen día
aquí le dejo una razón.

En este dialéctico mar
donde imagen y texto se funden
aquí se planta la semilla
lozana entre la gramilla
y hay quien aún se confunde
al hermano con un par
el alma con un cartón.
Si he de usar una vara
que sirva como medida
los mido por su fragancia
así son todos iguales
o sea, flor de porquería.

Igual le deseo buen día
y es de todo corazón.

 

Fotografía: Leandro Coca

Corre el tiempo

Pregunto si al paso que vamos
crecemos también los humanos
o sólo el avance de ciencia
atiborra nuestra inteligencia.

Velozmente a ningún lado
corre el tiempo y no lo evado.
Así también avanza el foco,
el teléfono, la nafta, ¿el coco?

 


Fotografía: Leandro Coca

Un día se hizo silencio

Se calló Facebook

Se calló Instagram

Se calló Whatsaap

Mientras los pajaritos

Cuchicheaban

Bajo el tejado.

…Y ensordecía

Como el derrumbe

De una escuela,

Como rugían

Los estómagos

Hambrientos

O los gritos

Que pedían

Dignidad.

Un gorrión

La bandada se acerca
migas de pan en la cerca.
Un gorrión es tan cómico
Que hace reír a los demás
Destierra con chistes sin más
La rídicula idea de ser único.
Carcajadas-gorjeos a montones
Y el pan no llena a los glotones.

Sin definición

Sin acudir al diccionario, ¿sabe usted cuál es la definición precisa de jubilado según la Real Academia?
Opciones:

A- Está lleno de júbilo.
B- Se le terminó el júbilo.
C- Cesaron sus actividades pero aún se ve jovial.
D- Se acabó la jovialidad.
E- Sacó su boleto al más allá.
F- Etapa dura para obtener medicamentos que se le recetan in crescendo con el correr de los días.
G- Subsistencia a duras penas.
H- Época de olvidos y reiteraciones.
I- Consecución del conocimiento inútil y la sabiduría tardía.
J- Proliferación de parientes, herederos y descendientes difíciles de memorizar.
K- Título que se obtiene al reconocer que no se entiende nada, y probablemente no haya nada que entender.

 

Entre todos los que respondan correctamente sortearemos un pasaje a la Conchinchina.

Agrupados

-Gracias por aceitarme en el grupo.
-Será aceptarte.
-No, aceitarme. Es un grupo de erotismo.

 

-Gracias por asectarme en el grupo.
-Este es un grupo de correctores, todos escriben bien.
-Bueno, ¿me van asectar o no?

 

-Gracias por aceptarme en la secta.
-Esto es un grupo, en las sectas en todo caso te “reclutan”.
-¡Por eso, si yo soy “reculto”!

 

-Gracias por aceptarme en este maravilloso y hermoso grupo que nunca abandonaré.
-Te aceptamos por error, pero ya mismo revocamos esa aceptación.
-¡Qué grupo tan horroroso y espantoso! Ya mismo lo abandono y no me manden la invitación.

-Gracias por aceptarme en engrupo.
-El grupo, será.
-¡Ah! Ya había algo me hacía desconfiar en este engrupo…

 

-Muchas gracias por haceptarme en el grupo.
-Va sin hache.
-Mucas gracias por haceptarme en el grupo

 

Tu existencia no depende

A Car

A veces distraído
Obnubilado
Rendido a tus encantos
Perdido en cuentos,
Proyectando
Creando cosas,
Dibujando rosas
Parecidas a tu corazón
Hablando
Y a veces con razón
Entregado a la labor
Diaria del sustento,
Te observo contento
Cuando te encuentro
Pierde el centro
toda atención,
Me ocupo
Acierto
O me preocupo
De lo incierto,
Y piensas
Y sientes
Me acerco
Te alejas
Insisto
Y en el calor
En esa unión
Somos
El cosmos
Sin interferencias
Sin referencias
En comunión
Como estrellas
De Neptuno
Efímeras, fugaces
Hasta que aves rapaces
Cenan los restos
Que escupe el mar.

Y cada uno
A vivir
A reír
A dormir y soñar
A querer el reencuentro
A confiar.

No depende de mi
Ni de este amor
Que revistes
Pero es verdad,
Eres, existes
Y esa es la novedad.

Dinámica

Avanza postras post
Llega la voz hueca
se reitera el contenido,
Rasca la superficie
la laguna se seca.

Repeticiones incesantes
cotilleo fulminante
¿Existe la esencia?
Hablar satisface
Al orador maltrecho.

Viaja la palabra
Se interpreta
Se transforma
Se eleva y cae.
Se deforma.

Se repite el posteo
Variaciones de tinta
Una letra distinta
Un nuevo peinado
Distendida tensión.

Conserva la moda
Del cambio, del camping
Del zap zap zapping
Mental abismal
Soledad bautismal.

Cambalache dinámico
Nada es lo que parece
Ya ni el ave florece
La flor no suscita
Nuevas ideologías.

El discurso que atrapa
Tóxiconfortable
Típicamente perverso
Sostiene el anverso
De ese rostro complejo.

Rescatando consejos
Salidos de galeras
Mágicas, redundantes
Dormitando en sueños
De bailes estimulantes.

La congoja postrera
Es tras perder el tiempo
El tic tac de los años
De visitas al baño
Marchita oportunidad.

Va y viene ( vaivén )
Vuelve que te vuelve
El mensaje lo envuelve
confiance, gurí
Misterioso el andén.

La escena repite
Se repite la escena
Ya ni el ave florece
Rasca la superficie
Misterioso el andén.

 

Fotografía: Jorge Guardia

Atestados

Atestados de saberes
Atestados de análisis
Atestados de juicios
Y de opiniones.

Adornados de imágenes
Adornados de fechas
Adornados de vicios
Y de opiniones.

Camuflados de síntesis
Camuflados de poses
Camuflados de voces
Y de opiniones.

Cubiertos de elogios
Cubiertos de prendas
Cubiertos de flores
Y de opiniones.

Disfrazados de humanos
Disfrazados de hermanos
Disfrazados de normas
Y de opiniones.

Atestados de nociones
Atestados de reacciones
Atestados de dolores
Y de opiniones.

Entrenimiento, ocio, literatura y comunicación

La fábrica de entretenimiento desmesurado ha creado un aburrimiento casi letal difícil de sobrellevar, en el cual aburrirse se asemeja a la muerte. Antaño, uno estaba aburrido sin más, sin nada que hacer o pensar; hoy, ese bache conlleva un tinte desproporcionado del sufrir posmoderno que desemboca en diversas patologías, como depresiones y ansiedades, entre muchas.
La misma fábrica explota las libertades del hombre, como lo era el tiempo de ocio, donde uno se encontraba ( al menos en potencia ) consigo mismo sin ninguna otredad que interfiera, ni física ni psíquicamente, tiempo que si era compartido era razón de júbilo, por el sentido de unidad tan cercano como puede darse en la genuina amistad, la hermandad, el amor de pareja y demás vínculos íntimos. Hoy el ocio está programado por la fábrica y se pierde el tiempo de descubrir, porque es tiempo de consumo desmedido. ¿Qué buscamos? Entretenimiento. Matar el aburrimiento. Desdeñamos la comunicación en aras de convertirlo en entretenimiento, el cual no es malo de por sí pero no es lo único que la vida ofrece, puede haber encuentro, puede haber comunión. Los medios y las redes facilitaron la comunicación a distancia, pero la comunicación ¿es de mayor calidad? La conectividad hizo que comunicarse estuviera a un “toque” de distancia, pero ¿abrió puertas a una comunicación más profunda con tantas cuestiones que la vida tiene? ¿abrió sensibilidades? Por eso en el arte, como la literatura y la música, es posible tener una visión comunicativa del mismo, salvo quienes lo utilicen como productores de entretenimiento. No obstante, cualquier obra de arte -salvo para entendidos, críticos y artistas- compite en tiempo de ocio con el entretenimiento para captar la atención, hoy dispersa y fragmentada. Muchas veces intuimos que la vida tiene el potencial de una riqueza inmensa, por ejemplo cuando nos llenamos de admiración por algo que nos toca o alguien que nos llega, y ese momento invita al descubrimiento, a la aventura de vivirlo; en otras, caemos en la habitual premisa de matar el tiempo con entretenimiento. ¿Y si todo fuera un mero entretenimiento? Sería muy aburrido, ¿no te parece?

Un abrazo.

Fotografía: Jorge Guardia

Signo de paz

Con supremo ideal
Levántase temprano
Desdeña el mal
No combate fulanos.
Trabaja con ahínco
(Zapatero a tus zapatos),
De pronto, pega un brinco
Como de noche los gatos
Caminando por cornisas
De luchas tan cotidianas
En el auge de las prisas
De las tardes y mañanas.
La tranquilidad asoma
Como signo de paloma
El espíritu festivo
Tanto alegre como vivo
De repente toma vuelo
Sin olvidar el suelo
E invita a sus coterráneos
De corazones foráneos
A redimir malestares
A conquistar voluntades
Por una causa tan noble
Tan serena como roble
Que se eleva tan veraz
Sobre el fragor contumaz,
Y al tipo le cae la ficha
De que la pax es la dicha,
Y ante el afán arrogante
Encuentra un estimulante
Para brindar con sus actos
de sus pensamientos rectos
Por esa luz que ilumina
Al que sin saber camina
Buscando un lugar, un momento
Donde no exista el tormento
Y encuentra satisfacción
Quizás en algún rincón.

Fotografía: Jorge Guardia

De pensares y pesares

Pensar, pozo sin fondo,
caer al abismo tan hondo
y nunca llegar a golpear
soltar el paso al flotar.

Y en el éter naufragar
espacio común vital,
que conviven bien y mal,
regio, burdo, espectacular.

Nunca perder el asombro
con la ruina, del escombro
de la flor viva sensciente
como el resto de la gente.

Como el niño troca llanto
por ver cumplido el deseo,
cual amor de madre un manto
timbre alegre de recreo.

Cuando corren tan contentos
en la ronda o el evento,
cuando copian bien atentos
el dictar de lo violento.

Cuando el dolor sensibiliza
o conocer lo moviliza,
cuando frente hay un espejo
tan gigante como añejo.

Donde el pensar y el alma
vibran como aquella alarma
y la voz poco elocuente
suena lindo tan frecuente.

Como flotan sobre el agua
problemas que se olvidan,
como cubre cual paraguas
de las lluvias que liquidan.

Y confiar en la natura
que de tan sabia tan mansa
y si algún pesar te cansa
haz de vivir la ventura.

Una oportunidad a la literatura

El arte no resulta familiar por su condición intrínseca, pero cualquier característica familiar que se insinúe desde lo artístico es lo que atrae a quienes lo ven como algo ajeno, extraño o alejado de su cotidianidad. Cuando lo artístico se vuelve familiar, como una música que suena como el fondo de las acciones, deja de tenerse la experiencia artística y se lo incorpora como el tránsito de los vehículos, la atención se dirige hacia otras cosas. Y es atributo de cualquier obra artística captar la atención de quien la consuma, más allá de si la obra es capaz de hacerlo con mayor o menor grado de efectividad y aceptación, amén de la difusión que la misma tenga en sociedad.

En el caso particular de la literatura, su valor está en el poder de comunicación de la palabra a través del texto. Cuando el lector se acerca a éste, tiene cierta predisposición a la lectura, variando sus expectativas a la hora de adentrarse en la misma y con distintos estados de ánimo que pueden favorecerla, rechazarla, dificultarla, asimilarla o, incluso, llegar a amarla, desearla y vivirla.

En la búsqueda de placeres inmediatos, como el que satisfacemos a través del gusto, tendemos a repetir la experiencia consumiendo exactamente lo mismo o algo similar ( una comida, una bebida, un postre, un cigarrillo ), garantizándonos la sensación o el efecto. Pero en el caso de la literatura como elemento artístico el asunto cambia, como cambia de autor en autor, de libro en libro, de texto en texto. Las malas experiencias con ella puede llevarnos a considerarla de un modo tajante, como si el conjunto inabarcable fuera una bolsa de gatos. Pero es interesante saber que la literatura y el arte genuino se enfoca en lo puntual, como puntual es una poesía que “toca” o una canción que “dice” o un cuadro que se abre paso entre las imágenes cotidianas.

Es lógico y sensato decir que no toda obra de arte, ni mucho menos la literatura, les llega a todos de modo uniforme y universal, y que el lector hace descubrimientos cuando se abre a la lectura. Por ello, muchas veces, eso es lo más difícil de lograr porque si le ha cerrado la puerta a la literatura ( a pesar de que consume literatura a través de producciones audiovisuales tal vez sin saberlo ) es, quizá, por decepciones pasadas o mala fama atribuida por decepcionados, entre otros motivos.

Si la gente se alejó de la literatura fue, en parte, porque no encontró algo que le llame la atención como para meterse en la lectura y si se vuelve a acercar es, de modo fortuito, por un impulso inherente al ser humano, como lo es la búsqueda de comunicación a través de la comunión. Y muchas veces, la literatura que está llena de posibilidades, nos da la oportunidad.

Cruzar el río

Amar lo simple
en cada cosa,
tener el temple
de una babosa.

Dejar que hable
la bella rosa
seguirle el baile
a la mariposa.

Sentir el frío
lleno de trinos,
Cruzar el río
color del vino.

Tras el vacío,
Sortear el destino.
Vivir el desafío:
la vida de uno.

 

Impresiones

A golpe de vista reacciona, no reflexiona
no es problema que se excite, se emociona.
Sus actos son consecuentes, como paloma
que resuelta vuela en bandada, o viaja sola
y dicen que no se embola
en el veintiuno, como perro que mueve la cola.

Recientes estudios científicos, allá en Dakota,
dicen que el peso del mundo (no es pavota)
sin la carga del juicio, la memoria, la opinión
oscila entre el de un maní, ostia de comunión,
y los veintiún gramos del alma.
En cierto sentido, cargarlo al hombro da calma.

Se extravió documentación a nombre de Nombre
nadie sabe bien si es cierto o fantasma el hombre.
Nombre tiene cédula para corroborar que existe
canta como zorzal, vive como Señor, cena alpiste
tiene casi veintiuno dormidos
el mundo y las personas le parecen harto conocidos.

El otoño llega, ya se vislumbra por las hojas
por el agua de lluvia bajo las baldosas flojas
como todo marzo, veintiuno que no es broma
con la azul luna tiritando, vieja luna remolona
con un sol que no se asoma
con el árbol que se duerme, tu mirada desentona.

El fuego todo arrasa cuando el agua no llega
y así cada bombero a su labor se entrega
son veintiún cascos y sólo dos mangueras
en su noble tarea de servir a la comunidad
que huye de la soledad
cuando está seca el alma, sequías verdaderas.

Cada noche el espectáculo puntual comienza
las damas deslumbran con su curvatura intensa
nadie se lo pierde, a las veintiuna nocturna
para olvidar conflictos de la disputa diurna.
Salta la atención, el ansia crece
Se cubre de impresiones, y de sentir carece.

20190310_160236.jpg

 

Fotografía: Leandro Coca

Un tipo abierto

En el barrio de Malvones, hace unas décadas, la gente era muy cerrada porque con justificadas razones tenían que proteger las estupideces que creían, pues las consideraban de tal modo valiosas, al menos para dejarlas como herencia a la posteridad. Pero Alfio no. Él era un tipo muy abierto, tan abierto era que creía tanto en la esfericidad de la Tierra como en la teoría del terraplanismo; apoyaba el bautismo y la comunión y, al mismo tiempo, arengaba con blasfemias toda herejía; tenía una fe completa en la democracia aunque se manifestaba en toda protesta anarquista con actos vandálicos sobre monumentos de la ciudad, monumentos que llegaba a pintarrajear con aerosoles negros y amarillos; consideraba crucial para el avance de la sociedad el progreso en ciencia y tecnología pero, a su vez, boicoteaba toda difusión científica desacreditando a las mismas por contradecir las inquebrantables leyes de la Edad de Piedra; hablaba con fantasmas acerca de la inmortalidad y le sacaba fotos a los marcianos mientras compartían facturas, café mediante; creía en la ley y el orden y en la transgresión y el caos; a veces se consideraba rebelde conservador; se tragaba todos los periódicos matutinos y desconfiaba de los avisos fúnebres; creía en el horóscopo y en la mano divina; si alguien era muy cerrado como para no escucharlo le hablaba en lengua de señas.
Alfio era un tipo muy abierto, tanto que veía a los chanchos volar y festejaba el día del arquero.

Claridad

¿Por qué tu luz, intermitente,
se apaga o brilla de repente?
Si tu destino es brillar
deja ya de bostezar.

Es que tu conocimiento
irradia en el firmamento
como una estrella radiante
un rayo será fulminante.

A ti que nada te falta
brinca tu corazón, salta,
entiende hablar de sapiencia
él es pura inteligencia.

¿Por qué lo llamarán bobo
a él que sabe casi todo?
Genio debieran llamarle
entenderle y acercarle.

De las manos caminar
así juntos a la par,
tú y tu sabio corazón
un verdadero campeón.

Que toleró el atropello
de lo que osó tu cabello,
quizás tu imaginación
desconoció su pasión.

Hoy tu luminiscencia
llena de paz y presencia
la del mundo equivalente
al sol que brilla en la mente.

Una luz a toda orquesta,
no quiso venir a la fiesta,
se emborrachó en soledad
no conoció la piedad.

Si te apagas nuevamente
debes mantener presente
la palabra claridad
que te dará libertad.

Unas líneas te han llevado
a un recuerdo muy preciado,
él dijo que en verdad
es puerta a la eternidad.


Fotografía: Jorge Guardia

Seguime, la corriente

Con motivo de celebración por haber publicado ya 500 entradas, vuelvo a publicar esta poesía que no pierde vigencia y los invito a navegar el blog a quienes gustan de la lectura, tienen para no aburrirse.
Un saludo a los que leen, a los que siguen, a los colegas bloggeros, escritores y artistas y , en especial, a las mujeres en su día.

 

A vos que me vas a seguir
te tengo nomás que decir
que no me vas a alcanzar
pues sé viajar por el mar.

No quiero seguidores
de blog, ni consumidores
de tiempo libre, señores,
ni quiero mil aduladores.

No me vengan a decir
que todos serán lectores,
curiosos observadores
de a ratos han de venir.

Qué estás buscando, pregunto,
que das vueltas por la red.
¿Es que acaso quiere usted
matar el tiempo en conjunto?

Si acaso buscás poesía
yo te entrego el alma mía.
Si el tiempo querés ceder
te invito a retroceder.

Si buscás una distracción
te ofrezco alguna canción,
si entonces querés volar
la mano dame al despegar.

Tal vez ya no quieras nada
de emociones estás cansada,
capaz no escribas una carta.
Del amor, tal vez, estás harta.

¿Hay algo llamado destino?
¿O es tan sólo desatino
de nuestra parte pensar
que todo se da al empezar?

Importante es que el camino
le sirva sólo al peregrino
para saber que al pasar
nada él se podrá llevar.

Esa es la ley de esta vida.
Por eso te quiero decir
que no olvides que venir
es sólo un viaje de ida.

Como una droga perdida
vos la quisiste buscar
pero te vas a encontrar
con una vida consumida.

Entonces, ¿me vas a seguir?
Hoy que ni vengo ni voy
lo que recuerdo lo doy
es mi modo de servir.

La corriente nos lleva al mar
de regreso, a nuestro hogar,
allí no hay ni ir ni venir
ni existe eso de seguir.

Seguime igual, si querés,
algo podés encontrar:
cuentos, poesía y el mar,
que me ha llevado, ya ves.

 

Mercancías

En el mundo hoy todo es mercancía
desde envasar humo a inflar globos
crear trajes de caperucita y el lobo
festejar goles o escribir poesía
picar piedras o un ramo de perejil
o evocar un canto a la Pachamama,
acá el que no compra no mama
y el que no vende es un gil.

Fotografía: Mariana Coca

La otra cuestión

Hay varias cosas que no voy a entender.
Sueños mezquinos, formas de proceder
la sociedad que sucumbe al infantilismo
del joven cegado por el individualismo.

Caridad bien entendida por casa empieza
quizá, a lo mejor, ir o estar, la cuestión es esa
de viaje, los desmanes de turista proliferan
en presente, deseos incluyen lo que quieran.

El mundo puede ser reflejo de los temores
sombras que sin luces ocultan las visiones,
dicen está enfermo, al menos son rumores.

Pero versos precisos te quitan las tensiones
Poemas tan preciosos, poemas son amores
que regalan en su llama realidades e ilusiones.


Fotografía: Jorge Guardia

Conózcalo

Estás cuidando una imagen
Que se cae con la primer brisa
El mundo anda a toda prisa
Quedando la misma al margen.

La gente te irá a conocer
Algunos, por tu proceder
Tu don de gente marcado
Por no mirar al costado.

Y muchos según la ocasión:
Por tu sucio pantalón
Por un grano, por un moco
Por haber tirado un foco,
Por una pifia verbal
O haberte peinado mal,
Por reír como descocado
Por haberte quedao pelado,
Como joven, por lo viejo
Por vivir como el cangrejo
Por diversas asociaciones
Por tu gusto de canciones
O por una equivocación
Por tu pobre vocación,
Por comer el perejil
Por parecer tan gil,
Por torpe y dichararero
Por robarle al verdulero,
Por ratón, por miserable
Por tu pequeña adorable,
por tu humor, tu rebeldía
O tu inteligencia tardía,
De vista con catalejos
Te recordarán desde lejos.

Por todo eso y por más,
La pregunta es dónde vas
rodeado de tanta ficción
En tu mundo de ilusión.

Y si un día te reconocés
y olvidás que te escondés
Te darán la membresía
Al Club de la Valentía.

Colectivo

 

Hay colectivos y colectivos… hay colectivos de mujeres que organizan la lucha por más derechos y hay colectivos que viajan vacíos, hay colectivos de pasajes costosos y hay colectivos que agrupan a los trabajadores para reclamar sus conquistas, hay colectivos para viajar como ganado y hay colectives que te cambian el lenguaje, están los colectivos que nos llevan hasta el culo del mundo y están los colectivos que proponen una sociedad más justa. Está quien no sube a ningún colectivo y está a quien cualquier colectivo siempre lo deja bien.

La poesía fluye por mis venas

Amores, la poesía fluye por mis venas
como el aire, me renueva, me oxigena
la respiro, saboreo, la asimilo y la vivo
luego la obsequio, la canto, la convido.

Por mis venas, las arterias, los pulmones
por mi sexo, por mis manos y riñones
se hace carne, pan de vida, que sugiere
se compone y luego, el lector, la digiere.

Mas cuando toca hondo va dejando llagas
que lamen perros, se nutren de fonemas
que ladrarán en poéticas noches aciagas.

Ella que no duerme encuentra una razón
para darle vida al llanto, surgir en flemas,
será inmortal cuando explote el corazón.

Ciencia pura

Está científicamente comprobado que la frase está científicamente comprobado no tiene el peso de las publicidades de antaño porque está científicamente comprobado que la gente le da más valor a la opinión que a las comprobaciones científicas.

Chaparrones

La ciudad se convierte
Tras cada chaparrón
Que no llega a inundación,
Lluvia que ya no divierte,
En un pozo de dolores
En un valle de colores
Fluyen ríos de lágrimas,
Mitiga nuestras espinas
Protectoras de las flores
Que humedecen los amores.

El final

Se me escapan las líneas por contarte
las palabras, los versos, llamadlo arte
se me van por las ramas del árbol que
nos oculta, no nos deja ver el bosque.

La poesía que entre susurros esconde
las preguntas del millón ella responde,
con metáforas simétricas sin bordes
entre estrofas sin métrica ni acordes.

En el bosque hay animales de confianza
presas de un mundo que todo contamina
que se escapan, y se van sin pagar fianza.

¿Dónde jugarán los niños de la esquina
que aprenden a dispararle a la bonanza?
Han dado al corazón, la poesía culmina.

Arte abstracto

La Nada asoma la cabeza,
miento, no tengo esa certeza,
En esta poesía, en esta pieza
nada es concreto con justeza.

Palabras que carecen de sustento
mas tienen soberbio fundamento
que amparan en arte el juramento
carecen de emoción y sentimiento.

Tampoco dan ideas de las cosas
ignora si de plástico son las rosas
no es natural como esas mariposas
ni brinda sensaciones tan hermosas.

Es como una imagen del vacío
tal como cuando no existe rocío
o cuando se disipa algún gentío
siquiera la firma dice esto es mío.

Abstracto lo tendrás que imaginar
eso que el autor ha querido narrar
a vos sólo te queda aventurar
destripar el mensaje, descifrar.

Igual como la Nada manifiesta
uno los multiplica otro los resta,
algunos dicen que la vida es fiesta
y otros padecen tanto la funesta.

¿Qué cambios te produce la lectura
más allá de viajar en la aventura,
entiendes lo que dice sin fisura
o el autor te parece un caradura?

No vengas a decir eso no es cierto
donde pongo el ojo siempre acierto
poesía que se canta en el concierto
repite en coro de un sentir incierto.

Y pasa por delante de tu vista
versos innumerables como lista
que para aterrizar te piden pista
sabe que ella vuela, luego exista.

De pronto, de repente, momentáneo
pensaba que pensar es instantáneo
y si bien hay acciones malpensadas
es que de tanto pensar van saturadas,
y hay sucesos que se suceden sin más
o todo es repentino, impensado quizás.

Como lo expuesto desde algún principio
el arte maravilla cuando él es participio,
quedando en concreto sólo como alimento
que del espíritu del hombre es el sustento.

 

Con inteligencia

En el super, Pedro se quejaba de los precios.
-¡Qué caro todo! ¡Ya no alcanza ni para el papel higiénico!
-Es cierto, por eso más que nunca hay que usar la cabeza. -le dijo un anciano que sabía de crisis económicas.
Al llegar a su casa, Pedro guardó las pocas cosas que había comprado con medio sueldo y se fue para el inodoro. Como no le alcanzó para el papel higiénico resolvió seguir el consejo de aquél anciano. Luego de un gran esfuerzo en el que logró limpiarse bien el culo, exclamó con fastidio:
-Claro, ¡pero me quedan los pelos del bocho llenos de mierda!

 

Incorporación

 

Rómulo leyó el cartel sobre la puerta rústica de madera ajada, escrito a mano, como garabateado por un infante de modo desprolijo y de difícil intelección: INCORPORAMOS PERSONAL. Por un momento, creyó que su deseo por conseguir empleo le estaba obsequiando una ilusión óptica, porque dadas las circunstancias y la malaria general en la ciudad y alrededores un cartel de ese tipo haría que la gente se agolpara en una cola interminable por conseguir la vacante. No obstante, tomó coraje y golpeó la puerta, no una sino tres y hasta cuatro veces hasta que una voz sobria le dio la orden de que pase:
-¡Adelante!
Abrió la puerta con cautela, como desconfiando de la situación, y ésta emitió un chillido agudo seguido por el crujir de las maderas que parecían desprenderse del marco. Cerró despacio y observó el lugar. Había un largo pasillo en cuyos laterales había varias macetas con cactus, malvones y siemprevivas distribuidas a lo largo del mismo. El piso era de baldosas muy antiguas, negras con perlas grises y blancas; las paredes también blancas y sin adornos parecían recién pintadas; el techo estaría a unos tres metros y medio de su testa.
Caminó hasta llegar a una puerta sobre un costado que, comprobó, estaba cerrada con llave. Cuando parecía dudar entre avanzar a la entrada de la puerta que se veía al fondo del pasillo o emprender el regreso y salir por donde la curiosidad lo llevó a entrar, volvió a escuchar la voz, pero ahora le parecía escucharla en reiteradas ocasiones o como si la misma se entonara dentro de un barril que la magnificaba con un coro de voces que le hacía eco:
-¡Adelante! –escuchó nítido y grave.
-Adelante. –seguidamente oyó.
-Adelante. –casi ensimismado.
-Adelante. –como un susurro.

Avanzó hasta la entrada de la puerta que se encontraba abierta y se asomó con cierta precaución. Al entrar, la visión horrorosa que tuvo lo sumió en un terror que lo dejó helado, tieso como mármol. No tuvo el impulso de intentar huir, sus piernas estaban rígidas afirmadas sobre las baldosas, las suelas de los zapatos pegadas con el peso del terror. Lo que vio en la habitación fue mezcla heterogénea de colores y texturas de la envergadura de un elefante, donde asomaban pelos, cabezas, brazos y piernas, manos y cabelleras que sobresalían como extremidades incontables, al menos en un simple vistazo.
-Ve…ve…Vengo por el cartel. –acusó.
Desde la cabeza que estaba en el centro de la forma atípica de imposible descripción donde los rostros emergían con expresiones de júbilo y euforia y manos de diversas tonalidades y dispersas aplaudían toscamente, un rostro angelical le respondió:
-¡Ah perfecto! ¡Bienvenido!
Dicho esto, la forma viva indescriptible absorbió a Rómulo, quien intentó oponer resistencia al magnetismo que lo arrastraba sin mayor éxito, a tal punto que lo engulló sin masticarlo, quedando sólo visible del mismo Rómulo incorporado, tres cuartas partes de su cabeza donde se sumergía el oído derecho, su mano izquierda hasta la altura del antebrazo y tres dedos de su pie derecho que asomaban sobre el mentón de un rostro anciano.
Rómulo emitió una queja lastimera, tratando de defenderse.
-¡Qué pasa! ¡El cartel decía que incorporaban personal!
-No, no, es un malentendido. Incorporamos personas. –le respondió una mujer cuyo torso sobresalía hasta sus tetas por encima de la cabeza de Rómulo.
-¿Y qué comen ustedes? –preguntó Rómulo con el último dejo de preocupación que cargaba.
-Nosotros no comemos, incorporamos personas.

Ya no distinguía entre sus extremidades y las de otros, sentía cada una de ellas como propia, salvo por los pensamientos que le hacían creer que ellos eran otros, representados por sus rostros. Pero esto le duró poco porque sus pensamientos fueron tornándose colectivos y conformaban, junto con la grotesca y gigantesca forma, una unidad. Así, Rómulo fue, poco a poco, lentamente distendido, olvidando sus preocupaciones habituales: conseguir trabajo, qué vestir, la muerte…

Encuesta2

¡Hola! Nos comunicamos desde la encuestadora casi oficial de FACE para consultar acerca de su comportamiento en la red. Pasamos directamente a las preguntas con el siguiente test de coeficiencia teletextual:

1-¿Qué criterio sigue a la hora de dar un megusta?
A-Pienso si la persona realmente lo merece.
B-La emoción está directamente conectada al dedo que da el megusta.
C-Me gusta todo.
D-Me guío por intuición.

2-¿Cuál es su tope máximo de megusta diarios?
A-Uno por persona.
B-Un total de cinco como mucho.
C-Todos los que sean necesarios para la causa.
D-Pierdo la cuenta después del trigésimo.

3-¿Qué sensación le produce dejar un megusta?
A-Recompensar el esfuerzo.
B-Hacer notar mi paso por el mundo.
C-Haber hecho lo correcto.
D-Expresar satisfacción.

PERSONALIDAD SEGÚN LAS RESPUESTAS

MAYORÍA DE RESPUESTAS A:
Usted piensa demasiado, debería ir pensando en eso o bien reencauzar su pensamiento a cosas más nobles como tocar la guitarra o ir pensando en el arpa.

MAYORÍA DE RESPUESTAS B:
Usted es un ser redsocialista por naturaleza. Nos gusta.

MAYORÍA DE RESPUESTAS C:
Su simpatía no tiene parangón. Ofrézcala al mundo que le dará la bienvenida.

MAYORÍA DE RESPUESTAS D:
Usted tiene recursos humanos que superan la norma, aprovéchelos para beneficio de todos, sin descuidar los suyos ni a los suyos.

RESPUESTAS VARIADAS:
En su caso, no sabemos qué decirle, o bien sabemos pero no contestamos.

12 opciones para quienes no se creen persona

Escoja la que más se adecue a sus creencias

1-Ser humano. Es como una suerte de persona con sentimientos más nobles y de comportamiento un poco más tolerante.
2-Extraterrestre. Es una especie de persona con capacidades planetarias y forma misteriosa.
3-Troglodita. Persona de condición inferior, dura como una roca.
4-Animal. Se distingue por su conducta instintiva.
5-Bestia. Como un animal pero más rastrero y más bruto.
6-Ángel. Persona que vive más cerca de las nubes que del suelo.
7-Astronauta. Éste se fue al carajo.
8-Navegante. Persona que divaga entre redes y mares.
9-Personaje. Persona que cambia de libreto como cambia el viento.
10-Dios. Aquél que dirige la batuta.
11-Androide. De conducta robótica.
12-Nada. Ni persona ni algo por el estilo.

Para combinar dos o más opciones diríjase a la Oficina de atención al usuario.

De pesca

El domingo fuimos a pescar
con amigos frente al mar,
corvinas y pescadillas
se paseaban por la orilla,
aleteaban algunas gaviotas
el viento rompía las pelotas
el gusto salado en la boca
al tomar mates en las rocas
nos regaló lindos momentos
para fotografiar el evento.
Del Club de pesca tengo carnet
por eso muy bien encarné.
Y aunque ni un solo pez saqué,
¡Ay pero qué gripe me pesqué!


Fotografía: Jorge Guardia