Consejos para Lucecita

I  CUIDA LA SALUD.

La salud es algo que no valoramos hasta que perdemos parte de ella. Esto es así porque la salud generalmente viene “de fábrica”. Sin embargo, gozar de buena salud no es poco y es el soporte de otros disfrutes. La salud se puede ir deteriorando por sus descuidos, más allá del desgaste natural del cuerpo. Cuidarla incluye comer bien, dormir bien y realizar actividad física.
Gozar de buena salud es parte integral de tu bienestar.

II ALIMENTA LA CURIOSIDAD.

El anhelo de conocer es innato, pero con el ajetreo y lo cotidiano se va obnubilando. Por eso es importante redescubrirlo y permitirle que se abra. “Conocer” es una palabra que nos ayuda a conducirnos en la vida. Conocer algo o alguien es profundizar en él. Cuando conocemos algo lo podemos llegar a amar, y el amor ayuda a conocernos, nuestras limitaciones, nuestras particularidades y nuestra infinitud.

III FOMENTA EL CONOCIMIENTO

Dale tu mayor atención a las cuestiones que sean de tu interés. Empieza por hacerlo en tus momentos libres, aunque sea leer un breve texto o escuchar a alguien que sepa del tema o lo que sirva a tu interés particular por conocer más y mejor y fomenta que se despliegue en el tiempo. Los temas que te interesen merecen ser conocidos integralmente y no sólo de oídas. Hay asuntos que deben conocerse de primera mano, a esto se le llamaba “ir a la fuente”. La opinión difiere del conocimiento.
No es posible saber todo ni entender todo, pero lo que llame tu atención debés conocerlo bien.

IV DESARROLLA TU CREATIVIDAD

Crear es una posibilidad inherente (tuya), no sólo de excéntricos. Cuando algo surge de tu interior y se plasma en algo tangible, estás creando. Cuando le das forma a algo que sólo era un pensamiento, creás. La creatividad se fomenta en muchos actos cotidianos, cuando te preguntás ¿cómo se hace esto?, desarrollás tu propia creatividad para realizarlo. Un magnífico edificio que hoy toca el cielo empezó con un pensamiento. Con creatividad, el vivir se enriquece y brilla por sí mismo.

V PROCURA LA FELICIDAD

Concíbela no como algo lejano e inalcanzable sino como un estado natural factible. Lo que está bien es lo normal. Desde ahí se parte y allí se está. Ser feliz no tiene por qué ser un logro, pero puede ser una actitud. La felicidad además te sirve para ayudar a los demás a ser felices o a vislumbrar su propia felicidad. Y la felicidad es un lindo estado en el cual vivir en plenitud.

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Tengo faltas

Tengo la certeza de haber sido un día feliz.
Tengo entre mis labios un beso que no te dí.
Tengo la promesa que me hiciste vos a mí.
Tengo la esperanza de que un día estés aquí.
Tengo alguna imagen que no supe bendecir.
Tengo mientras tanto mil palabras por decir.
Tengo la costumbre de picar el perejil.
Tengo tu sonrisa merodeando en mi jardín.
Tengo tu recuerdo que también me hace reír.
Tengo tus peluches que me entibian al salir.

Falta tu presencia que algún día estaba aquí.
Falta tu mirada que todo hacía relucir.
Falta tu palabra que acercaba paz a mí.
Falta tu cariño que me dabas sin medir.
Falta lo que siempre quise darte y lo perdí.
Falta eso que tuve cuando me hiciste feliz.
Falta que regreses para hacerte a ti un festín.
Falta que me digas que yo he sido un infeliz.
Falta solamente que vos dejes de latir.
Falta un sentimiento que no supe transmitir.

Tengo todo aquello que perdí en mi corazón
solo en la memoria divagando por tu amor.

No me falta nada si te tengo amándome
sólo a ti te pido que sigas buscándome.
Pues no sé realmente en verdad ni dónde estoy,
ni de dónde vengo ni muy bien a dónde voy,
y si me apurás te digo que ni sé quién soy,
sólo que este amor y mi corazón te doy.

DIEZ PASOS PARA UNA VIDA PLENA Y FELIZ

1-Desconfíe de los comerciantes. El comerciante tiene un interés puramente mercantil, por tanto, su opinión es tendenciosa, como la del vendedor, que acerca posiciones entre su poder adquisitivo y la comisión de él. En el mejor de los casos, sáquele información pero compre en otro lugar.
2-Desconfíe de la gente de apariencia normal. La supuesta normalidad está gestada desde las élites dominantes para tener a raya a todo el mundo. La insensatez que subyuga la sociedad, desde su insania, le dirá a Usted qué es lo sensato. No es necesario que se recluya, con no acatar sus opiniones está a resguardo. Es mejor escuchar lo que tiene para decir un orate, pues ya inició su recuperación a una vida plena.
3-Desconfíe de lo que piensa alguna mayoría. Cuando la gente cree o siente que piensa igual que el resto, su lóbulo frontal que es el que da la posibilidad de criterio, ha sido abducido por una raza de alienígenas de Uranio y en su reemplazo le dejaron un pagaré. Puede coincidir en alguna opinión, pero deje en evidencia que su pensar y su sentir están en actividad.
4-Desconfíe de todo lo que ve. Su cerebro se ha adaptado a interpretar las imágenes de acuerdo a los intereses de la sociedad, y a pesar de que toda la apariencia está destinada a Usted, difícilmente la captará en su cabal dimensión ni aunque le ensayen una lobotomía. Esto queda en evidencia cuando el mismo no responde en etapas tardías, pero ya es demasiado tarde para vivir en plenitud. Vea la vigilia con la intensidad del sueño y ampárese en el hecho de que sin usted no hay vigilia ni sueño posible.
5-Desconfíe de la música. Lejos de toda inocencia y lo inofensiva que la supone, la música actual tiene la aptitud para adormecerlo/a interiormente y ponerlo/a en una carrera a toda prisa a una muerte segura, no sin antes pasar por severos trastornos. Los ataques de pánico frecuentes la ciencia se los está atribuyendo a la falta de escrúpulos de músicos como Tan biónica, Daddy Yankee y Lali Espósito.
6-Desconfíe de periodistas. Como parte de un entramado mercenario, lo que se ofrece es impacto y modelo de expresión, coartando su libertad y enjaulando su sensibilidad. Si lo que quiere es información, viaje y recorra el mundo.
7-Desconfíe de su terapeuta. El doctorado está preparado para hacer desaparecer los síntomas de sus diversas patologías, con elogios de ser necesario, pero recuerde que su felicidad depende de los ingresos de Usted y él cuenta con ellos para sus vacaciones. En su defecto, lea algún libro de psiquiatría, pero tómelo con pinzas.
8-Desconfíe de su pareja. Recuerde que está con Usted porque, a pesar de todo, lo/a sigue haciendo feliz ( Usted a él/ella ) y no al revés, sino no estaría leyendo éste decálogo, lo cual es un indicio de que Usted se está rehabilitando para una vida plena y feliz y él/ella lo entorpece desconfiando de Usted ( lo cual es lógico porque también ha leído el decálogo para una vida plena y feliz ).
9-Desconfíe de Usted mismo/a. Formado por y para la sociedad desde su concepción, sus criterios están atrofiados como para discernir, sus juicios están permeados de neurotismo y sus concepciones se basan en creencias que han pasado por saberes sin ningún tipo de refutación, por tanto Usted no es de fiar. Si quiere de corazón una vida plena y feliz, primero recurra a un cardiólogo.
10-Desconfíe de todo consejo de felicidad. Por último y contradiciendo algún inciso anterior, nadie mejor que usted sabe qué lo/a hace feliz. Eríjase su propio/a guía sin dobleces ni ceda ante los decálogos de vida plena y feliz.

Desliz

Los indios no tenían plumas
Los globos no tienen corazón
El mercado no tiene cabeza
El fernet no tiene espuma
Y la mentira ninguna certeza.
Pero en ti encontré una razón
De vivir por vivir con pasión
Aprendí andando en bicicleta
Qué aunque se salga la chaveta
Tiene sentido y una dirección:
Que es el hecho, quizá el desliz
De amar por el amor mismo
De dar, de brindarse uno mismo
De ser y de hacerte feliz.