La casa recomienda

Para bajar a un pozo de estrellas

Marcial Souto

Editorial Dábale arroz

Joya literaria que no se presenta dos veces en la vida. Hay que revolver muchos estantes y recorrer varias librerías para encontrar algo de este calibre. Imperdible.

Valor de la casa: ⭐⭐⭐⭐🌟

Arte sano

Para los que producimos arte en general y literatura en particular, lo más difícil es que la obra tenga cierta difusión. En líneas generales, el artista se ve obligado a convertirse –además de creador- en un vendedor de su obra, y eso no es apto para todos pues puede llegar a ser incómodo para quien no esté habituado ( algunos tienen mucha “cancha” en marketing, mejor aún que sus dotes artísticos, y venden bien ). Una vez que la obra literaria tiene difusión, encuentra a los consumidores, lectores e interesados en leerla, ya que hay para todos los gustos. Hay muchos tipos de lectores –como describió y clasificó Macedonio Fernández- y la literatura ofrece un abanico de posibilidades para que cada quien encuentre, con un poco de esmero, lo que anda buscando a la hora de leer, aunque muchas veces esa búsqueda se puede ver retrasada por otras formas de esparcimiento espiritual, tal como ocurre con la alimentación cuando ingerimos comida chatarra y nos terminamos habituando. En fin, escarbando un poco en la cultura, nos podemos encontrar con cosas por demás interesantes.
Con motivo de haber llegado a las 1000 entradas en el blog La otra mitad, quería enviarle un afectuoso saludo a quienes saborean a diario o esporádicamente mis escritos por aquí, y dejarle algunos enlaces a algunas de las piezas que van quedando abajo por la dinámica propia de este tipo de plataformas, para que le echen un vistazo, si gustan.
Les recuerdo que en la pestaña “Libros” pueden adquirir mis primeras obras impresas desde cualquier lugar de la Tierra, y de paso les anticipo que estaría proyectando dos nuevos libros y esperando llegar a, quién dice, 2000 entradas por aquí para que puedan leer un poco más de lo que hago en materia literaria.
Un abrazo

Los enlaces:

PROYECTO DE POESÍA

¿QUÉ ES LA POESÍA?

PINCELADAS XII

VIDA DEL BLOG

OLOR A GOL

QUÉ COSAS TIENE LA VIDA, DOÑA AMELIA

Adicción a la lectura

Tanto la lectura como la escritura pueden tornarse adictivas, un placer ¿sano?, un lujo del que nada se ostenta, una manera vertiginosa de pasar el tiempo, un trance espiritual en el llano mundanal. En la lectura, por una parte, uno descubre y redescubre todo el tiempo; seguir el hilo de un autor si bien no conduce a la fuente de pensamiento, nos lleva por un río de ellos cargada de dinamismo, de diversas emociones por las que transita, el reflejo de sentimientos vívidos, la complicidad en pasiones, en manías, obsesiones, la plasticidad en el habla o asombrarse con las formas del decir, son unas pocas cosas de tantas que nos brinda un buen libro, por ejemplo. Y no es que todos los libros tengan alma, pero pueden tener rastros de ella algunos de ellos, o en principio se vislumbra algo más que sólo lo material que nos obsequia la mente.
Al leer, el tiempo se percibe de manera diferente o pasa a segundo plano, no resulta tan relevante como en otras actividades que ameritan una medición del mismo. En parte coincido con Levrero que puede llegar a ser tanto ocio como trabajo, dependiendo de la actitud a la hora de la lectura, que puede ser un momento de dispersión tanto como de concentración, ya que no se puede desestimar los pensamientos que vuelan con la imaginación. A veces hay que trabajar un texto al leerlo, en otras e incluso en las mismas nos sumerge en una fuente de belleza y placer no comparables con otro tipo de ellos, o sólo equiparables en la sensación que nos produce. Leer, si bien no es para todos lo mismo, nos puede proporcionar una forma de irrupción en el pensar, que muchas veces por hábito se torna mecánico, y facilitarnos la tarea de observar desde otros ángulos, desde otros puntos de vista una situación, sentimientos, creencias y demases. Y viajar por el espacio mental sin moverse del sillón.
Otra cuestión que es notable a partir de la lectura de literatura, es que el arte moviliza y genera más arte todavía. Las creaciones que se dan parten de otras creaciones y se diversifican tanto que se verifica aquello de Da Vinci que el libro tiene innumerables hijos. Y como esto ya forma parte de la escritura, dejamos para otra entrada la reflexión de por qué la escritura también puede ser adictiva ( como podrá notar el lector, esto es sólo una excusa para seguir escribiendo ).