Luz

El sol sale para todos
Para todos, sí señor,
Pero de todos modos
El sol sale a lo mejor
Pese al dolor de codos
Del otro lado, señor;
Y si eso nos desorienta
Seguro que no amedrenta,
El sol que nunca nos falta
De Tokio hasta Punta Alta
Sale -pues nunca duerme-
Así no quiera al quererme,
Pues su luz hace alusión
Al hombre y a su ilusión
Que así la viva en poesía
Es grata la travesía,
Con dolores que nunca faltan
En colores, que a la vista saltan,
Con luz disipando la oscuridad
Con luz todo es claridad.

Tras la tormenta

Salió el sol al fin, tras la tormenta
dulce mañana que ( ya ves ) es hoy
a todo esto de decir soy quien soy
alma que no replica ninguna afrenta.

Palabras que suenan tan alegremente
aunque duras algunas, traen cordura
de escuchar atento de una boca pura
corazón se enciende resplandeciente.

Porque no existe, vida, luz sin sombras
ni en la penumbra, ni en las tinieblas,
haz de esperanza cuando me hablas
y fe profunda cuando me nombras.

Una palabra libre soltada al viento
busca encontrarse con tu presencia
que la recojas, vida, con displicencia
cuando el eco al decirla a ti te siento.

A veces iluminas cual un simple farol
en otras, de la galaxia, eres epicentro
ambas propician el supremo encuentro,
hoy tras la tormenta, al fin, salió el sol.

Fotografía: Leandro Coca