Ideas

 

El día, con la luz, comienza
transcurre como todo movimiento
recorren las ideas el cemento
la nube se detiene cuando piensa.

La ventana está cerrada al espiar
muy oscura está la casa al despertar
ya se escuchan las palabras al hablar
y los ojos que se abren al mirar.

Palabras que tragamos por la fuerza
idea que naufraga tan dispersa
allí donde el insulto no te hiere
allí donde el espíritu no muere.

De a ratos los conflictos que te hunden
cargan peso sentimientos que te funden
el motor se detiene carcomido
por el óxido de todo lo vivido.

Son ellas las que incitan a buscar
un estado de bienaventuranza,
que haga blanco cuando tirés la lanza
de palabras en el centro de este mar.

Pues si lo pensás, despacio, con cuidado
el mundo es nomás todo lo dado
transcribe la voz todo lo hablado
recuerdan tus ojos lo observado.

Y cada idea que te lleva
arrastra consigo la marea
que sólo se calma si está plea
si no, se rebela y se subleva.

Son fieras a veces enjauladas
en otras son bestias endiabladas
tranquilas e inocentes son bobadas
geniales, son cosas inventadas.

De todo el vaniloquio que te cubre
que ronda dormida el pensamiento
quizás una luz te lo descubre
al hondo, sereno, sentimiento.

Y vuelan joviales las palomas
en bandas pues nunca viajan solas
captando tu frágil atención
da brincos de bronca la tensión.

Tal vez ellas sólo te molestan
ya ves, unas suman, otras restan,
se abre la ventana del sentido
y la luz ilumina al recorrido.

Ideas que tu corazón no enfocan
ideas que a veces te vuelven loca
destejen las palabras de tu boca
respira el aire puro sí sofocan.

Recuerda que previo la fanfarria
de aquella que retiene como garra
vivías realidad despreocupadamente
feliz, muy lista, inteligente.

 

 

 

//Fotografía: Norma Russi

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Sin palabras

Necesito la letra de una canción
para sostener esta efímera emoción
y prolongar en el tiempo su duración,
pero no toda, me basta con sólo un renglón.

También me puede servir alguna frase
o un pedacito de ella que no se pase
de extensa pues luego debo recordarla
cuando otro sentir venga a taparla.

Una sentencia, seis vocablos, una definición
la emoción requiere algún tipo de expresión
verbal, no me alcanza con una sensación
que la grafique, no sirve aquí la imaginación.

De una enciclopedia puede ser alguna fase
astral o un ciclo vital o un cuento que versase
de aquello para lo que no tengo explicación
ni palabras, gestos, ni una torpe declaración.

Es un poco vergonzosa esta particular situación
pero como buen lingüista no paso ningún papelón
pues siempre tengo en un bolsillo del pantalón
para que me entiendan un expresivo emoticón.

La caída de Babilonia

Despotrica, potrillo
Que el esquema caduca.
Afila bien tu colmillo
Lobizón con peluca
La luna viene asomando
El día irá regateando
Minutos de tu penumbra.
Y si una imagen te alumbra
Tu rostro desvencijado
Mira de reojo el pasado
Lo antiguo de la existencia
Y encontrarás la evidencia
De tu alegría eclipsada
En astros, camastros, mensajes
En rostros y bellos paisajes
Quizá en alguna alborada
En una palabra sincera
O en una poesía cualquiera.
Pues ella paciente se esmera
Y en tu corazón te espera.

Alien

Ahora que tengo Facebook soy alguien. Antes no. Era nadie. Pero ahora puedo decir con seguridad que soy alguien. Y eso es una tranquilidad, porque ser nadie es como no existir. Ya me decían mis amigos, cuando no tenía celular que sin celular no existía. Y como no existía no me daba cuenta. Me decían que sin plata no existía, que sin Nike no existía y cosas así. Pero uno, al no existir, ni cuenta se da. Pero ahora existo, aunque ya me vienen dejando afuera de la existencia diciéndome que, esta vez, es porque no tengo Instagram ( ya estoy forrado en guita, tengo ocho celulares, cinco pares de Nike y tres cuentas de Facebook ). Esto de ser alguien, aunque parezca divertido, me está llenando un poco las pelotas. En cualquier momento vuelvo a mi antigua condición de ser nadie.

En asiento volando

Cada vez que tengo pan duro, el hambre se aleja. Esto me pasa por construir aire en los castillos. Por eso siempre digo que no hay que mirar el ojo en la paja ajena, ya que como es sabido ojos que no sienten, corazón que no ve, porque perro que muerde no ladra. Mi abuela aclaraba las cosas: quien siembra tempestades recoge con el viento, pero ella no sabía que al tirarle a dos pájaros uno muere. Todos sabemos que el pensamiento salta donde menos liebres hay ya que una casa bien entendida empieza por la caridad, desde que entran moscas en bocas que se cierran. A mí, la sarna que pica me gusta.

La gran barata

Entra un equipo de rugby a un minimercado, todos recontrasudados, con barro hasta en las orejas, pero, no obstante, los tipos muy educados.

-Buenas tardes.

-Buenas tardes.

-Buenas tardes.

El empleado asintió con la cabeza, un poco sorprendido por la mala fama que tenían estos deportistas y máxime cuando salían en grupo. Uno de ellos, que parecía ser el capitán, tomó la palabra y preguntó por el precio de la hambuerguesa, que lucían a la vista ya preparadas para comer.

-100 pesos. -dijo el empleado.

Los rugbiers se miraron entre ellos.

-Es cara.

-Es cara.

-Es cara. -dijeron los quince.

El capitán preguntó por el precio de la cerveza, precisamente la lata de Heinekken de medio litro.

-90 pesos. -respondió el empleado.

Los rugbiers, con una tranquilidad propia de golfistas, se miraron entre ellos y dijeron uno tras otro:

-Es cara.

-Es cara.

-Es cara.

El capitán, inmutable, volvió a tomar la palabra, esta vez para preguntar por el precio de la picada, cuyas bandejas se observaban detrás del vidrio de una heladera exhibidora.

-150 pesos -dijo el empleado impertérrito.

Los rugbiers, cuyo sudor no cesaba de gotear el mosaico del local, se volvieron a mirar entre ellos y uno a uno dijeron:

-Es cara.

-Es cara.

-Es cara.

El empleado los miraba detrás del mostrador y, cuando los vio girar y creyó que se iban, los rugbiers tomaron posiciones de frente como en su mejor scrumm con un grave y sostenido grito de guerra:

-¡¡¡¡Escaramuza!!!!!!!!!!

Arrasaron con hamburguesas, picadas y latas de Heinekken, cayendo otros productos a su paso cual huracán, mientras el empleado, acurrucado en un rincón, debajo de un mostrador veía pasar al capitán, en la cola de los alegres rugbiers, con una tira de salamines colgando del cuello a título de medalla.

Diálogo entre dos marmotas

-¿Desde cuándo insultar a otro causa gracia?
-Desde el advenimiento de la imbecilidad.
-¿Por qué un insulto en una dirección es gracioso y en la opuesta es ofensivo?
-Por la relatividad de los polos intercambiables y la intransigencia de los caminos.
-¿Por qué la ignorancia tiene el impulso de perpetuarse en su orgullo de no saber?
-Porque desconoce su condición y hace alarde de ella en contraste al conocimiento que la descubre.
-Si todos tenemos algo de imbécil de lo que jactarnos, los que dominan el mundo ¿son los reyes de la imbecilidad?
-En el país de los imbéciles, el idiota es rey.
-¿Quién nos guiará en el camino del despojo de la estupidez?
-Sólo aquél estúpido que se haya despojado de su estupidez.
-¿Por qué la imbecilidad es tan atractiva?
-Porque se considera que se la puede dominar, que se la puede conquistar con poco.
-¿Cuál es la diferencia entre un idiota y un imbécil? ¿Y el estúpido?
-El imbécil hace diferencias, el idiota no las reconoce; el estúpido pregunta.
-¿Los imbéciles puede ser eruditos?
-Doctos.
-¿Cómo reconocemos al estúpido?
-Se viste a la moda, habla a la moda y piensa a la antigua.
-¿Por qué somos tan idiotas?
-Por mérito. Valor y tesón. Constancia y sacrificio. Y sobre todo superación y competencia.
-¿Cuál es el límite de la estupidez?
-Carece de fronteras concretas y se propaga al doble de la velocidad de la luz. Además se hereda y se cultiva.
-Cuando comprenda todo lo expuesto, ¿qué ocurrirá?
-Obtendrás tu diploma de imbécil y una corona de idiota.

Comunicaciones telefónicas

-¡Buenas tardes! ¿Hablo con el titular de la línea?
-Sí, él habla.
-¿Me podría pasar con el suplente?
——

-Buen día Señor. Lo llamo por el inodoro.
-¡Mierda! ¡Cómo avanza la tecnología!
——

-Buen día. ¿Está el señor Señor?
-Sí. ¿De parte de quién?
-Dígale que de parte de Quién.
——

-¡Señor! Lo estamos llamando de la compañía Compañía para ofrecerle un nuevo beneficio.
-¡Oh! ¡Qué bien! ¿Y en qué consiste el beneficio?
-Con este beneficio que le ofrecemos usted obtendrá nuevos beneficios.
-¡Oh! ¡Qué bien! ¿Y en qué consisten esos beneficios?
-Con esos nuevos beneficios que le ofrecemos usted obtendrá nuevos beneficios consistentes en obtener nuevos beneficios.
-¡Oh! ¡Qué bien! ¿Y en qué consisten esos nuevos beneficios? …
——

-Señor, lo estamos llamando para verificar si su línea ya está habilitada.
-No. Sigue cortada.
-Bueno, seguimos trabajando en su reparación. Disculpe las molestias.
——

-¡Hola! ¿Se encuentra el señor Ramón Schwartzemblieggert?
-No. Aquí vive Ramón Schwartzemblieggerzj.
-Ah. Disculpe. Que tenga buen día.
——

-¡Hola! ¿Hablo con usted?
-Sí, efectivamente él habla.
-¿Le molestaría dejarnos a solas?

1984

La policía del pensamiento
Te busca, te persigue
Te quiere dar escarmiento
No creas que por distinto
Tan sólo es porque pensás
Y es ofender la consigna
De sonreír ya sin más
De ver lados positivos.
Te busca la policía
Y dicen que te investiga
Quieren saber si pensás
Porque eso pasó al olvido
Desde la televisión
Alguno podrás engañar
Pero te van a encontrar
Porque andás diciendo cosas
En contra del capital
Sos difícil de sobornar.
La policía del pensamiento
Tiene agentes hasta en tu casa
Algunos disimulados
Y otros bien declarados
Quieren saber si pensás
Qué cosa no es importante
Flagrante es ya si pensás
Esperan oírte opinar
Para ver si criticás.
La gente es muy susceptible
A la opinión general
Se ampara en el dicho de otro
Temiendo ser descubierto
Por eso todos opinan igual
Dicen que el miedo no es sonso
Y el juicio será similar
Ninguno podrá zafar
Ni lo podrán acallar
Al pensamiento general
Qué nadie supo pensar.
Se te permite decir
Frases que al parecer
Alguno una vez pensó
Mas no se te ocurra creer
Qué sos libre de pensar.
La policía te busca
Dicen que en algo andás
Por eso te van acusar
De lo turbio que vivís
Qué ahora no sos normal
La norma no fue pensar
Tan sólo catalogar
A cada uno en el bar
Y eso no está tan mal
No me vengas a decir
Qué al menos no te aburrís.
La policía del pensamiento
Te pone celda mental
Y de ahí no salís más,
En dicotomías quedás
En las que te vas a embolar
Pero como todo parece
De rítmica similar
Seguro ni cuenta te das
Y si despertás algún día
Te corre la policía.
Además debo decir
Qué todo ya fue pensado
Para que vos puedas comprar
Algún pensamiento embalado.
No te atrevas a pensar
Pues te voy a denunciar.

El anhelo

La palabra es al espíritu
lo que al cuerpo el alimento
por eso escribo con ímpetu
poesía como escarmiento.

Cada término empleado
puede ser considerado
como un pedazo de pan
o un pez que llena zapan.

Buscando alguna palabra
que impacte en tu corazón
no encuentro ni abracadabra
que te abra en par el portón.

Por momentos, suelo bucear
y entre mil conceptos nadar,
más sólo hallo incertidumbre
no logro encender la lumbre.

Claridad que te ilumine
el camino imperceptible
de retorno, indescriptible,
a tí misma, al que camine.

Volver otra vez no quiero
a tener que repetirte,
ni quisiera ya decirte:
de tanto vivir me muero.

Acaso es que por buscar
palabras dentro del mar
perdido debo regresar,
salvarme de naufragar.

Si en una isla, he de acabar
quizá tu me puedas salvar
llevarme algo para morfar,
poesía o el vocablo triunfar.

Es que acaso la victoria
por siempre nuestra será
hasta tanto la memoria
la recuerde, no olvidará.

Y si rendido no encuentro
la palabra –tenaz- realidad,
la cambio por desencuentro
y entonces la llamo verdad.

Porque a veces por llamar
con otro nombre las cosas
nos podemos encontrar
espinas en vez de rosas.

Por eso le sigo buscando
alimento al corazón,
palabras a la razón
de ser que va navegando.

Encuentro poesía y verdad,
amor, vida y desencanto,
a veces encuentro el llanto
suspiro por la libertad.

Al fin me puedo encontrar
con mil palabras vacías
o llenas como alcancías
y nunca más vacilar.

Curioso ha sido buscar
palabras como alimento.
El espíritu está contento
y otra vez quiere volar.

De palabras

Frases que son memorables
recuerdos insoportables
la palabra detestable
un sentido indescifrable.

Un insulto camuflado
en elogios disfrazado,
un concepto equivocado
por otro distorsionado.

Una palabra de aliento
quejas y algún lamento
si amar es un sentimiento
repleto está el pensamiento.

Oraciones y poesías
expresiones y alegrías
la voz de todos los días
gritos de algarabía.

Un sermón o un discurso,
el dictado en otro curso,
la cultura la sostiene
la mente así se entretiene.

De un himno, su nacimiento,
de canciones, presentimiento,
en la tabla, mandamiento,
en lo eterno sólo un momento.

La palabra está en eso
y está la flor del cerezo,
dando vida en cada instante
asistiendo hasta un infante.

Es ella que vitalmente
te despierta en el presente
A veces causa un descuido
si no sirve mejor lo olvido.

Es vida y también camino
que transita el peregrino
que busca, acaso, verdad
y halla, así, libertad.

Pues libre de haber andado
diversos caminos transitado
así puede reconocer
lo ilimitado del ser.

No ser nada no es mentira
si lo dice el que delira
ser todo parece poco
si lo afirma un pobre loco.

Entonces, ¿acaso somos
un libro o algunos tomos
de una historia ficticia,
si una palabra te acaricia?

Será que sencillamente
lo que es lo es simplemente
sin un asomo de duda.
Lo dijo mejor un Buda.