Colorín

Cada uno hace su pinta
Como le pinta en ganas
Y todo va quedando pintado
Como un mundo maquillado
Coloreado y decorado
De caprichos y ocurrencias.
Los días lluviosos opacos
Donde los colores resaltan
Las fachadas de las construcciones
Aparecen los intelectuales
Hablando para dar lecciones
A explicar la lógica del todo.

Agua en la piel

Agua que viertes sobre el mantel
Termo caliente, gota en la piel,
Mate a primeras de la mañana
Café con leche tras la ventana.

Medio vacío observas el vaso
De vino está lleno la otra mitad,
Agua cayendo cuando el ocaso
Goza pintando tu libertad.

Desde los ojos se palpa el brillo
Brilla en tus labios, dulce humedad,
Lluvia rodando bajo el flequillo

Sólo una gota en ebria soledad.
Brilla el esmalte de tus colmillos
Fluye agua fresca sin vanidad.

Dimensiones

Hay un mundo que no sale en las noticias
Es la dicha del amor y sus caricias
A la gente no le llama la atención
La ternura no vende en televisión,
La sonrisa del niño cuando asoma
A la vida como signo de paloma
La mirada y el gesto afectuoso
Los consejos del viejo bondadoso
La palabra sincera cuando calma
Todo aquello que te enaltece el alma,
Es un mundo del que no te quieres ir
Donde todo se está por descubrir
La bondad, la gracia, tu contento
Los más nobles humanos sentimientos,
El deseo también de compartir
La radiante ventura del vivir.

Temporada de jazmines

Acecha la temporada de jazmines
De floreadas tardes de jardines
Iluminados con azules del ocaso
De peatones aminorando el paso.

Mañanitas de claveles y gladiolos
Saludando en color al nuevo día
Saludando en petalitos de alegría
A las abejas que nunca los dejan solos.

Con cantos de los pájaros contentos
Entre ramas o bajando hacia la acera
La dicha de encontrar los alimentos.

Y la noche, tierna noche de aluminio,
Se contrae en la sensible primavera
Al cobijo y la sombra del plenilunio.

Se me pianta lo que cuento

Se me pianta lo que estaba por contarte,
No tenemos más remedio que artes
Que nos saquen del profundo conflictivo
Panorama de sopor y tedio relativo
Al imán de sensaciones relatadas
Que se esmeran por ser bien representadas
Y no son más que historietas, caricatura
Situaciones de baja literatura
Ambientadas en un odio que subyace
Podredumbre que no cubren los disfraces.

Se me pianta lo te iba a contar,
Si mi alma no pretende remontar
Es momento de escuchar con valentía
Lo que calla ante la aurora la poesía
Que en un verso armado y uniforme
Decanta en la metáfora que conforme
El número que otorgue satisfacción
Para poder pagar la calefacción
En su oficio de ordenar las callejuelas
Donde todos cuentan, tíos y abuelas.

Se me pianta lo que digo, lo que cuento
Y en un rapto lo que olvido te lo invento
El poema que no tiene espectadores
No hipnotiza, no claudica en sinsabores
Cual teatro programado con doble función
Manejar las voluntades, primera condición,
La segunda es doblegarlas con fluidez
Y de yapa lo colman de estupidez.
En fin, no es ser agente de la inteligencia,
En un descuido te roban hasta la decencia.

Domingoz

Un domingo cualquiera
Este domingo incluso
O el anterior,
Se dispone a pensar
No ya en el caprichoso calendario
En el matemático esquelético calendario
Sino en lo azaroso o fortuito
En lo gratuito de la existencia
En la encarecida subsistencia
En la ambivalente supervivencia
En fin, en todo lo que no piensa
Durante el trajín semanal,
Por eso un domingo
Porque pronto es lunes
Y las actividades apremian
Con sus premios y castigos
Con sus bondades
Con el regocijo de la acción
Y el entretenimiento
Con la premisa de cumplir
Por eso en el receso de un domingo
Carente de preocupación
El pensamiento baila
Danza acrobaticamente
En la tarde solitaria
En el yerro conceptual
En la alegría crepuscular
Bajo un manto de preguntas
Que no se le dio por refutar,
Como una transición entre sueños
De la tarde del domingo a la mañana siguiente
Percibe vacío
Siente que se pierde en la nada
Como si fuera algo
O un lago profundo
Donde nadar no alcanza
Hay que flotar
Como nube de azúcar
Con un hilo de voz
Donde se atragantan los gritos de gol
Donde mueren las historias
Donde mueren las palabras
Y algo muere en mi interior.
Cuando las olas cesan
Cuando no todo marea
Reina la calma.
Todos los lunes
Los terapeutas resucitan.

El presente evanescente

Fluye como torrente de residuos
Corriente vertiginosa de desechos,
Restos de recuerdos, movimientos
Entre ellos algún bello pensamiento
Variante de palabras suscitadas
Y un abrazo furtivo en la cascada.

Recorre lo sinuoso en los caminos
Trazando en la memoria los destinos
Que surca los peñascos del trayecto
En un fluir intenso y poco recto,
Es liquido, oscuro, fluorescente
O es ámbar o es cristal evanescente.

Se mira a través suyo, estimulante,
En la felicidad ronda el instante
Como un beso fugaz cálido urgente
Que espabila y nutre en el presente,
Porque a la noche le sigue la aurora
Porque la vida brilla en el ahora.

Tapanapias

Entró en crisis el comité de crisis
Saltó de fase con un nuevo envase
Y desde acuario hasta los de piscis
Se movilizaban portando disfraces.

Algunos cubrían nariz y sus bocas
Pero a ninguno le daba vergüenza
Ni siquiera aún a esas viejas locas
Que en las sienes cargan virulencia.

Desde una gripe a un nimio resfrío
Se pescan grises en austeras playas,
Si en este agosto no hace tanto frío
La hipocondria nos mantiene a raya.

Poco atractivo como una enfermedad
Alejado del umbrío océano existencial
Añejo destino en sueños de libertad
Acoplado entusiasmo por lo vivencial.

Los colores del crepúsculo

En el violáceo de las tardes invernales
brotan auras de espectros fantasmales
que suscitan sombrías imaginaciones
como tinta que cambia en las estaciones.

De ellas surgen muchas elucubraciones
con atisbos de un millón de sensaciones
de resabios de armonías celestiales
de divinidades de aspectos originales.

La belleza se observa en ensoñaciones
regocijo en la visión de lagrimales,
que vibran en emoción crepusculares
cuando caen con el sol alucinaciones.

Fotografía de Jorge Guardia

La posibilidad infinita

Al enfrentarme a la hoja en blanco se me presenta un desafío para la comunicación, un desafío de supervivencia, en el que tendré que atravesar senderos poco iluminados y sortear obstáculos que irán apareciendo con el correr de las líneas. La misión, entonces, es dar luz allí donde todo era oscuridad y vencer las dificultades que se presenten, dotando de sentido a lo expuesto. Superado el trance ante la impavidez de la hoja en blanco que va ganando color, se puede avanzar en línea –teniendo el horizonte despejado- articulando las formas del decir, del narrar. La hoja en blanco se parece a la mañana, donde todo está por desarrollarse, un mundo incipiente, todo por resolverse, donde nuestros planes que teníamos a priori pueden verse aplazados o relegados por otras cuestiones que surjan de repente y atraigan nuestra atención. Es como planear un discurso que se viera interrumpido por preguntas del oratorio que nos desvían de lo que teníamos pensado decir y nos llevan, persuasivamente, a recorrer otros tópicos cortando el hilo de la narración, que retomáramos una vez respondidas las cuestiones, como ameritaran. También se parece a la noche sin alumbrado público, donde uno se encontrara con un montón de interrogantes que debe dilucidar sin tener una linterna a mano, a tientas en la penumbra, y a medida que va descubriendo las cosas que aparecen, estas pasan a la dimensión de lo conocido, lo que se puede conocer si se tiene la posibilidad de observar. Allí surge lo que estaba velado, incluso como novedad, que es lo que finalmente el lector observa y tiene la posibilidad, con curiosidad, y la facultad de intelección.

Hoja en blanco
sagaz, persuasiva
coloreas la mente
tenaz, discursiva
serás simplemente
el fondo de algo.

Recogí un lápiz Papermate, del que quedaba sólo la mitad del original, y dibujé un paisaje. Un paisaje que no había visto, es decir, que no tenía correlato en la realidad física. Los medios informativos –así como los chimenteros- se apropian de las palabras de una forma grosera, como si fuese el único campo en el que se emplean, de manera unilateral, y de tanto énfasis y repetición, el consumidor de tales ( cuando no de Mileto ) las concibe con el significado vulgar y es el uso corriente que le da. Realidad es una de esas palabras, que no voy a ahondar en este momento, pero es dable la posibilidad de investigación, si hay curiosidad. Decía, entonces, que se plasmó un paisaje ficticio y pasó a cobrar dimensión en la realidad. Me lo quedé observando, como quien observa un colibrí, y me quedé pensando en cómo todo el tiempo pasan cosas de la imaginación a la realidad física mediante el acto creativo, tal como sucede en la literatura, la pintura, la arquitectura, la cocina, la música, etc. La imaginación crea cosas que luego pasan a ser tangibles, pero ¿qué eran antes de materializarse? Hay diferentes grados de creación, según desde dónde partan, y entonces la creatividad puede entenderse también como un proceso de transformación, proceso que puede seguir cierto orden o no, necesariamente, según la disciplina. Y este acto creativo ocurre no sólo a profesionales, sino a cualquiera también -por ejemplo- con los sueños, bajo el umbral de la consciencia.

Fue así que aparecí en diversos sueños de terceros que me han narrado alegremente. Sueños, claro está, en los que no me veía. Es de suponer que no se me podrá acusar de haber hecho algo inaudito, aunque me hayan visto, ni de hacer un uso inapropiado del lenguaje, aunque me hayan escuchado. Los atributos y cualidades que me consagraron en tales episodios de la vida pueden no tener su correspondencia en la práctica diurna, y es probable que mi voz pronunciase cosas que palpablemente yo no diría. Así mismo, las imágenes, siendo espectros de la vigilia, podrían ser tan fantasmales como las del personaje de un cuento y, de ese modo, aparecer y desaparecer antojadizamente, y no por un capricho mío, sino de mi fantasma que anda merodeando en sueños ajenos, alegrando, atemorizando y balbuceando a mis queridos seres más próximos, en situaciones tan vívidas como cualquier otra, aunque con menor frecuencia que la corriente.

El soñador soñado
viajaba en transiciones
de sueños e ilusiones
en cielos y tejados,
y al transitar la tarde
soñaba las tensiones
del día de emociones
de viajes sin alarde.

Dopamina, en la dosis justa, indicada por su médico de cabecera o su virtual amigo. Se consigue en farmacias o en redes sociales. En exceso, se torna adictiva, y como toda adicción puede resultar perniciosa. En carencia, no hay placeres que valgan. Para la misma no se han encontrado sustitutos, pero la dinámica de las redes ha sabido explotar esta vulnerabilidad humana. El deseo de gratificación con una frecuencia inusitada a cambio de prácticamente nada es la norma. Consiga su dosis diaria, en cantidades ilimitadas, y ¡Dése una panzada! Es fácil, rápido y seguro, no hay requisitos;  simplemente, láncese. Comuníquese con imágenes para un diálogo más significativo.

La visión armónica
de la imagen rústica
transportó retórica
a la virgen críptica,
que dulce y neurótica
bebía apocalíptica.

El arte no replica la naturaleza pero nos aproxima. O es una posibilidad cierta. De la naturaleza nuestra despojada de alienación. En lo que me atañe, la literatura es incapaz de producir revoluciones, por eso se han dejado de quemar libros ( aunque sí se concretó la etapa de su total desincentivación a leerlos ), pero es capaz de producir una revolución interna en cada lector, de principiar una transformación. Como detrás de todo lo simbólico, sin la carga de la utilidad, el lenguaje que empleamos a menudo carga consigo el uso corriente que se le da en ciertos ámbitos, y una vez que se hace un rollo con los significados aparece la literatura para desentramar el contenido, para allanar el camino, para aligerar la carga, para iluminar las sombras. A partir de ahí, donde la cuestión de la utilidad de las artes no se plantea, nos brindan posibilidades asequibles que de otro modo nos quedarían en la lejanía del horizonte inalcanzable.

Arte maldito
artes benditas
como agua cae
que el río trae
gracia inaudita
goce infinito.

Finalmente, sucumbimos a la hoja en negro con manchones blancos, cargada de símbolos y connotaciones. A través de ellos, partícipe integral, la comunicación. Como podrá apreciarse, entre línea y línea quizás se vislumbra el origen crítico de lo escrito, como fuente principal de inspiración, dadora de motivos y sentido, creadora y procuradora de artes, razón de reflexiones inocuas o tardías, desafío primero del escritor y última ilusión del lector. Así como el movimiento o el habla nos llaman la atención, en el momento de la lectura debemos tener presente que detrás de todo lo escrito, de lo narrado, habita el quid de la cuestión, donde los críticos debaten si un texto es o no es literatura.

Lobizón

Luna dorada sobre el cielo azul
luna plateada en terciopelo gris
luna soleada con sabor de anís
luna que asoma vestida de tul.

Luna porfía en la nítida fantasía
luna brillando sobre el horizonte
luna bailando más allá del monte
luna que pinta todo de poesía.

Cómo escribir poesía de ciencia ficción

En derredor de un planetoide
o viajando en un asteroide
plasma con sigilo un verso
que atraviese todo el universo.

Estampa con tinta el corazón
desde Mercurio hasta Plutón,
que haga un trecho a la luna
el poema, cual canción de cuna.

En atención al gran concurso
inyéctale zinc al extraterrestre,
metáforas de alien, como recurso.

No olvides cargar en la nave
alegorías un tanto pedestres,
humano en lo sideral, es clave.

Recorre el infinito cosmos
evadiendo lo que, creo, somos,
comparando civilizaciones
y que rime con tus creaciones.

Por último, no menos importante
deja estrellas de vista intrigante,
no cultives nobles sentimientos
en el espacio sabes que no hay viento.

En mi sueño eres tú

Otro sueño que se esfuma
Esperanza de esta pluma
Por darle voz al corazón
Que navega sin timón.

Otro sueño a la deriva
Sin embargo sigue viva
La connotación lasciva
De esta lengua primitiva.

Otro sueño que despiertan
Disgresiones encubiertas,
Conclusiones tan inciertas
Que ni al viento lo conviertan.

Otro sueño que se aplaza
Que derrapa y se desplaza
Cual paloma de la plaza
Picoteando una calabaza.

Otro sueño, otra muerte
Me engaña y me divierte,
Y aunque no tenga la suerte
Tengo el gusto de quererte.

En el antro literario

En el antro literario
se dice entre infelices
que Oscar Wilde no era humilde,
que Baudelaire vivió del aire.
Neruda no tenía dudas
que Bukowsky le daba al whisky
que Cervantes era elegante
y que Quevedo no veía un pedo.
Fontanarrosa salteaba baldosas
Jardiel Poncela cosía la suela
Rubén Darío pasaba frío
y Galeano fumaba en verano.
Se dice en las biografías
que todos con sus manías
los escritores rumiantes
seductores o pedantes
manchaban su voz de tinta
y su palabra se pinta
de acuarelas en la tela,
que Lope de Vega ahora navega
donde Alfonsina lee cansina
o donde Sábato lustra el zapato.
Los libros que han dejado
hoy se leen en el tejado
como gatos bosquimanos
por complacidos humanos
que pernoctan, letras mediante,
en viajes imaginarios estimulantes.
Se ha dicho y no se confirma
que alguno obsequió su firma
y en más de una dedicatoria
regaló frases conciliatorias,
si Lugones, o quien se supone,
si Shakespeare o quien te parece
han escrito no pocas veces
como Kafka algún proceso
que asemeja un retroceso,
será Eco quien deje en seco
el vaso de vino, como Calvino,
ya que a Verne no le concierne
si Chesterton odiaría el reguetón
y tanto Poe como Defoe
escribían y componían
cual mansas macabras danzas
al escuchar llover y al luchar
con pandemonios sin moños
y que en la estación del otoño
Chejov nunca lo dejó
ni al vicio ni al sano juicio,
que Quiroga dejó la toga
y Felisberto daba conciertos,
cuando Coehlo les dé consuelo
o Stephen King se suba al ring
a la sazón de Ruiz Zafón
con el temple de la razón
naufragaremos en sus plumas
o en carnavales de espumas
que Machado nos ha legado
poesía de plusvalía
y mientras aquí anochecía
en Murakami amanecía,
si Saramago sería un mago
o si Bolaño celebró al año
de hacer un curso al concurso
o de emplear sus recursos
para estampar la composición
de su regia posición,
se dice y se comenta
que un error no es afrenta
que el escritor es solitario
y habla con el abecedario,
que escribe con maestría
a la luz de una vela o al día
con desparpajo, con gallardía
su alma que claman por siglos
los lectores que con sigilo
se pierden, se compenetran
y en otros mundos se adentran,
de Borges a Macedonio
de grandes hasta un retoño
si no los ven lo imaginan
lo que plasman o adivinan
en holgada literatura
de clara mente tan pura,
y nos nos regocijamos
leyendo nos aventuramos
a descifrar el contexto
a saborear un buen texto
pues la lectura es pretexto
para pasar un buen rato
y, claro, si el libro es grato
lo conjuramos contentos,
la voz, el quinto elemento.

Mímica en la literatura

Se escribe mucho y bien
Que dice poco y mal,
Letra blanda se desubica
Literatura que comunica
En un relato o cien
O en poemas sin final.

Cómo decirlo y a quién
Como degustar sin sal
Al silabear la mímica
En videos sin métrica.
Se le soltó el sutien
Al construir sin cal.

Al pronunciar la frase
No es enunciar verdades
Sólo esbozar retórica
Que a veces suena lógica
Y si cambia de envase
Sostiene veleidades.

A la postre, expresase
Repitiendo nimiedades
Que ni pobre ni rica
De oropel nos salpica,
Y el canto que versase
Contiene sus bondades.

Gotitas

Suaves gotas, dulces gotas
gotitas que se esparcen por el aire
que vuelan, que planean, se distraen
gotas que atraviesan el espacio
que muy rápido, ni lento ni despacio
estampan su sello en superficies,
gotitas de saliva, de estornudos
gotitas de aguardiente, de cerveza
que irrumpen lo sonoro del ambiente
como el agua del algún termo caliente.
Gotitas tristes, gotitas de alegrías
desparraman por el aire las alergias
al cruzar por la avenida te saludan
que con sus caras tapadas se escudan
las gotitas que surcan sin tropezón
el sentimiento que envuelve tu corazón.

Pía

Ella es Pía.
Observa todo con mucho sigilo,
con cuidado,
no canta victoria
nada escapa a su observación.
Contempla,
admira,
enfoca la visión
sin perder el mínimo detalle.
Dicen que tiene vista de lince
y que todo lo vigila,
en la calle
o desde el balcón
lo que entra o sale
de su corazón.
Todo lo ve, como un dios,
mira de frente
de reojo
de costado
y hasta tiene ojos en la nuca,
todas las virtudes del observador
se encuentran en ella.
Ella es Pía.
Ella espía.

Era de luces

Era que pregonaba individualismo
Era de luces, cámaras y acciones
No hubo quién, raro, en el abismo
Que en el show revelara direcciones
Tan siquiera un reflejo de ti mismo
Chimpancé que forjaba relaciones,
Se encariña con mascotas y exitismo
Le festeja al esquema tentaciones.
Hay verdugos del neoliberalismo
Que triunfan en todas las defunciones.
El aplauso ni tan sólo es eufemismo
Es un signo de una era de emoticones.

Los números hablan

Yunta de bueyes
Trío de canarios,
Dos abecedarios
Un par de reyes.
Doce catequistas
Cuatro apóstoles
Cuarenta goles
Diez conquistas.
Cincuenta soles
Trece mitómanos
Dieciséis romanos
Tres mil frijoles.
Setenta palomas
Sesenta soldados
Veintidos clonados
Quince mil lomas.
Millón de cometas
Ocho barriletes
Quince billetes
Millar de planetas.

Brotan palabrotas

La fina finalidad final
Empieza por el principio
En el medio medianeras
Separan parándose,
El traslado a cada lado
De numerosos números
Deambulan en ambulancia,
Revelados dos velatorios
Confirmaron con sus firmas
Del célebre cerebro
La carátula del caradura
Rechazó con un hachazo
Que mató al quemado
Tomando el mando
El servil ser vil,
Quien escucha en cuchas
Cucharadas de cucarachas
Estrenando al entrenar
Zapatillas y patillas
Como dato en comodato
Que la tónica retórica
Vomitó sus mitos propios
Y enajenado en ajenjo
Suprimió a su primogénito
Reencontrándose en contraste
Con su modo consumado
Al perecer de pereza al parecer.

Aunque no lo veamos, el cielo siempre está

Rondan la Tierra, entre brumas recuerdos
de los pelos al viento, de frente al sol
bicicletas rodando por la ancha avenida
de la gente paseando, festín, distendida,
de que el confinamiento era del caracol
y de su paso lento, de caminantes lerdos.

Al mirar hacia arriba, esquivando pantallas,
sólo veo los techos que dibujan montañas
y detrás de barbijos la sonrisa se empaña
si los números cuadran, hospital de campaña
seguirá con su vida si al mirar tras pestañas
quien la dificultad va sorteando cual vallas.

Aunque no lo veamos, reflejando infinito
en su aura majestuosa que redime las vidas
que se lleva en el pecho, junto al corazón,
ese sol tan radiante que brilla en la razón
y en palabras sencillas va curando heridas
si reflejan valientes este cielo bendito.

La acción del pensamiento

Escribir no es hablar, hablar no es redactar
escribir es al habla lo que la música al respirar,
y el llanto busca consuelo reptando también el suelo
el canto por aquél duelo no emprende tampoco el vuelo,
sólo nos queda la aurora y el presente a toda hora
no tiene, perdón, demora quien al hablar devora
ni tiene, disculpe, gracia quien vende torpe falacia
ni hay dolor, qué desgracia, que otorgue la verbigracia.
Por eso, entiendo, callar; hablar, opinar, comentar
es la acción del pensamiento que tiende a recompensar
y escribir -así al fallar- sublimando el sentimiento
puede dar cauce al pensar, morigera las alas del viento.

Ya no sé qué hacer conmigo ( Versión n°40)

Ya tuve que ir obligado a misa
ya repasé, ya ordené la repisa
ya me bañe con alcohol en gel
ya desayuné tres veces con miel.

Ya cambié de lugar la cama
ya lavé con lavandina el pijama,
ya postié en redes los buenos días
ya me preocupé y tuve alegrías.

Ya fui ético y fui atlético
y me quedé en casa como deber cívico,
ya leí a Coehlo y a Jorge Bucay
ya fumigué todo con spray.

Ya me cambié el pelo de color
ya sufrí las miles de muertes y el dolor
ya le di like a quinientos memes
ya estudié setecientos informes.

Y oigo una voz que dice con razón
vos siempre lavándote las manos con jabón,
cambiándome cada dos horas el barbijo
ya no sé qué hacer conmigo.

Ya me ahogué en un vaso de agua
ya leí los diarios de Managua
ya me tomé la fiebre diez veces
ya tomé vino, ya cené peces.

Ya creí en los milagros
ya me creí parte del agro
ya miré treinta horas de Netflix
ya escuché reguetón en remix.

Hice un curso de mitología
ya soy doctor en infectología
ya estudié la curva de contagios
y escuchando canciones dije: esta la plagio.

Ya me reí, ya freí, ya preferí, ya bailé, ya canté, ya interferí.
Ya salté, ya sufrí, ya charlé, ya chatié, ya videollamé
ya escribí, ya soñé, ya fumé, ya perfumé.

Y entre tantas dificultades
muchas de estas proezas son oportunidades
que serán las complicaciones
de las nuevas generaciones.

Y oigo una voz que dice con razón
vos a cada rato lavándote con jabón,
cambiándome cada dos horas el barbijo
ya no sé qué hacer conmigo.

Cuarenta

Son cuarenta los colores de este cuarto
y son cuarenta los dolores en el parto,
son cuarenta los parientes del reparto
son cuarenta anzuelos que me ensarto.

Luego cuento, uno a uno, los agujeros
de este queso, aún sin saber de números,
luego cuento con palabras los veleros
también canto con palabras los boleros.

Son cuarenta los días que me quedan
y cuarenta las noches que me esperan,
son cuarenta los ladrones que se llevan
las cuarenta canciones que me elevan.

Luego escucho, una a una, la melodía
los sonidos y las voces en la armonía,
no se estanca en la quietud la travesía
vibra el corazón, en la música confía.

Tenemos brújula

La mente cósmica
Lamento típico
La menta rítmica
La manta ríspida
El manto o túnica
El monte lúdico.

El mito estético
El mote impúdico
La mata clínica
El mate térmico
La meta química.
La mota rústica.

El muro ilógico
El mudo lánguido
La muda higiénica
La musa insípida
La masa tórrida
El mazo acérrimo.

Y sin esdrújula
Nos queda el cúmulo,
Tenemos brújula
En la currícula
De algún forúnculo
saldrá la música.

Que digan vértigo
No es la carátula
Es sólo el término
Que no es recíproco.
No espero el látigo
(Tan sólo un céntimo).

Hay algo utópico
Y un deber cívico
Que como mínimo
Me deja pétrido,
Y tan poco lúcido
Que quedo incrédulo.

Pensando vívido
Durmiendo incómodo
Te escucho prístino
Tu voz nostálgica,
Y sin mecánica
Suena narcótica.

Suspensión

Se suspende todo hasta nuevo aviso
disculpe que se lo digamos así tan impreciso.
Se suspenden los partidos, el mate cocido
se suspenden espectáculos, la cosecha de tubérculos
se suspende el estornudo, sobre el pecho los escudos
se suspende tomar mate, los besos, el chocolate
los polvos, las reuniones, las comuniones
las orgías, el sauna, las estaciones
las funciones, los trastornos, las defunciones
el antropocentrismo, las transacciones
la ceremonia del té, la parsimonia, la siesta
se suspende la orquesta, el tereré y toda fiesta.
Todo el mundo quieto, en lo posible no exhale
que el malestar le resbale, no cambie fusibles
no baile, no cante, no tosa, piense en otra cosa
se suspende ser humano y abrazar al hermano
se suspende el rocanrol, gritar un gol
el saxofón, el colegio, el reguetón
se suspende la cerveza y el tabaco
el comercio, la delincuencia y el olor a sobaco
se suspenden los cambios radicales en el mundo
se suspende la rotación de los planetas (sin exageración)
se suspende la ideología y la biología
y se suspende la puesta del sol y el alba
la visita interplanetaria, la malaria
se suspende la pobreza y suspendan la tristeza
se suspende la paranoia y la hipocondría
se suspende seguir el ritmo del viento,
se suspende la información y la televisión
se suspende el llanto, la bronca, el espanto
se suspende la lectura y todo atisbo de locura.
Se suspende la existencia sin resistencia.
Se suspende el uso inadecuado de la mente
se suspende el sufrimiento de la gente.
Se suspende el orgullo y el murmullo
se suspende el desánimo y la frustración
se suspende la circulación, la rendición
el juicio, el criterio y toda ambición
se suspende la extremaunción
la irritación, el ansia, la procreación,
se suspenden las películas de suspenso
los sabores y el olor de un café intenso
la música que suena a lo desconocido
se suspende todo pensamiento retorcido
y la literatura de ciencia ficción,
se suspenden los traumas y la empatía
se suspende toda ficción y la fantasía,
se suspende desde ya la preocupación
se suspende la numismática y la astrología
se suspende el tiempo y la diversidad
tomaremos la suspensión con seriedad
se suspende el sentido del humor
se suspende todo indicio de temor
con la máxima que sea de su elección
para algunos será omnia vincit amor,
y este texto ahora queda en suspensión…

Háblale de calma

No le hables de muerte
Háblale más bien de amor,
No digas destino o suerte
Dile que se vaya al temor
No calles tu voz serena
Deja que extinga las penas,
No toda sombra es obscura
Hay presencias sutiles, puras,
Háblale de posguerra
Y del renacer de la Tierra
Del noble sentir fraterno
De un cielo envuelto en infierno,
Dile que sortearemos ésta
Y otra vez tocará la orquesta
La preocupación atravesaremos
Que haciendo el amor reiremos,
Que el niño, al amanecer,
Duerme y sueña en placer
Que su mundo se despliega
Con todo por conocer,
Que la experiencia se renueva
Y vivaces podremos crear
Por ello hay que descansar.
No es la noche que se abalanza
Es el alba que da esperanza.

Seguidor que sigue para ignorar

Me enredé en las redes
Y nada sucede,
Me morí de hambre
Y cené matambre,
Me aburrí del mundo
Y lo encontré profundo,
Te seguí siguiendo
Y tú te ibas yendo,
Me perdí en el centro
Y fue lindo el encuentro,
Me quedé sin aliento
Y brindé el momento,
Me acalló el ocaso
Y fue el primer paso.

Detrás el hombre

Delante un texto
Parco
Detrás luces
Centelleando
Detrás una pantalla
Moderna
Detrás espacio
Irrefutable
Detrás el hombre
Disperso
Detrás la hoz
Simbólica
Dientes gastados
Una sonrisa
Túnica negra
Razgada
El silencio.
¡Momento!
Si el hombre no escucha
¿Por qué habría de leer?
Detrás la vida.

Toc Toc

Tu odio computa
triste odisea cósmica
tras otros cacharros.
Tienes ojeras, cariño,
¿Traes oprobios comunistas?
Tengo oído catártico
trato, Olivia, conquistarte
tuviste olfato conmigo
tipo ontogénico coloquial;
tus ojos castaños
tiritan obtusamente, circulares,
tus obscuros cabellos
transmutan ocres-carmesí,
tu osamenta cabalga
tus orejas cotizan,
-tu ordenanza corrijo-
tu origen cómplice
te ofrenda clamor.
Traigo oficios catalanes
tendrías, observa, ¡cientos!
Trata orientarte, colibrí
tus orificios complotan
toda ostentación cómoda
tiene oropeles camaleónicos,
tengo organizado, corazón,
templarte, ósculos compartidos,
todo orgasmo, clímax,
trae orden, cosquilleo,
trae óptimas calorías
tras orbitar centrífugo
tu orbe caliente.
Tuviste otras complacencias,
temer oírme colapsa
tu óptica cortoplacista
tiene opulencia cabal.
Tiro otra colilla.
Te otorgo campante
tener orgullo capital.
Tuyo, Odín Carranza.

Lectura ensangrentada

El boicot a la lectura
orquestada en sociedad
derrama ensangrentada
a la poderosa literatura.
Se ofrece con vigor
un cristal para observar
la irrealidad televisiva
al aventurado lector
declarando en su misiva
su atención ha de captar.

Mire aquí, vea allá
¿Esto es nuevo?
¿Qué pasará?

La neurosis se acrecienta
el espectador se impacienta.
Lo quiero todo
and i want it now.

Lee, que si sólo fuera eso
sería insigne problema
pero el fuego a veces quema
si se queda con tu seso.

Aunque todo se avejenta
no replicaré a su afrenta
la lectura está clavada
como hacha bien afilada.

La tensión que se prolonga
en la imagen diva oblonga
me ha de dejar sosegado
tras haberte lejos besado
bella joven de recta figura.
Brindo hoy por tu hermosura
mañana, por tu linda locura,
pasado, por la firme literatura
que de moda no ha pasado
y al vivir te ha despertado.

Sin voz ni voto

No tenemos sofá para recostarnos
No tenemos piojos para rascarnos
No tenemos sed para emborracharnos
Ni tenemos voto para acomodarnos.

No tenemos voz para expresarnos
No tenemos guita para adornarnos
No tenemos cartón para acostarnos
Ni tenemos mugre para bañarnos.

No tenemos ringtón para atenderte
No tenemos amor para quererte
No tenemos ni fortuna ni suerte
Ni tenemos siquiera lecho de muerte.

No tenemos palabra que hable muy fuerte
No tenemos loción para conquistarte
No tenemos noción de lo que era el arte
Ni tenemos siquiera ganas de verte.

No tenemos sueño para ir a dormir
No tenemos tiempo ni para morir
No tenemos a quienes seguir
Ni tenemos burdas formas de vivir.

No tenemos nada que construir
No tenemos que ir ni venir
No tenemos ya qué consumir
Ni tenemos nada ni para aplaudir.

No tenemos dónde relajarnos
No tenemos cómo tensionarnos
No tenemos razones para complacerte
Ni tenemos bronca para odiarte.

No tenemos cómo presentarnos
No tenemos forma de ausentarnos
No tenemos preguntas para formularte
Ni tenemos altura para responderte.

Perros de la calle

El verano nos agobia de calor
ningún hueso nos quita este sopor,
andaremos esquivando algún motor
y en un pozo de la tierra algo mejor
encontrar, que entre tanto pavimento
escasean el agua y el alimento,
mas al anochecer hay salvación
si una estrella nos obsequia una canción,
en un charco hallaremos redención
un gran árbol nos dará la protección.

Figuras

Nadie se detiene en la lectura
lo efímero invade la cultura,
se acostumbra sentirse la amargura
sólo nos quedan restos de estructuras
que amalgaman imagen y letra dura
o tan suaves que se tornan alma pura,
y si el poeta nos regala una figura
a ese verso le daremos sepultura.

El arte no es información

El arte no es ninguna información
él es más bien sutil comunicación,
la poesía es la rama de un frondoso
y sublime árbol que te llenará de gozo
con su sombra, tan gentil, benevolente
que apacigua enervaciones de tu mente
y te lanza una soga si caes a un pozo
para que escales con todo alborozo,
pues se dice que también es redención
y es del alma la más regia expedición.

La poesía, que no tiene explicación,
da motivos para recobrar el amor
que en trayectos de odios de rencor
de temores, de dolores y de sopor
ha perdido la tenacidad y el vigor
se ha rendido ante la vulgar tentación
y en apariencias de vistosa ostentación
se ha quedado recluido en su interior
y el vacío ya no le ofrece un sabor,
pero un verso le otorga satisfacción.

Cuando llega la palabra tan preciada
podrá entonces la poesía ser venerada
y cortar el mal que te tiene aprisionada
como espada, si está muy bien afilada,
liberar al transmitir y tanto al comunicar
que te puede trastocar, llegar, obsesionar
como algo curioso, como toda obra de arte
como el cosmos del cual todos somos parte
que busca cuidarte, intrigarte, conquistarte
y como la luz del día, la poesía, recrearte.

Recuerdo

Si el presente es un recuerdo del futuro
y el futuro es proyección de algún pasado,
si el momento siempre es tan inoportuno
que como este, el de ahora, no hay ninguno,
no recuerdo, no lo sé, no estoy seguro
cómo fue que a este punto hemos llegado.

Raíces

Asciende por un árbol genealógico
desciende a las raíces de la humanidad,
entre tanto follaje, atisbos de claridad
todo artificio cultural suena lógico
y entre ensueños y deseos infantiles
quiere ser como un perro, como gato
por lo libre, por lo simple, por lo grato
de vivir en dimensiones poco hostiles
o que un pequeño diccionario ilustrado
le revele entre lo real, lo paradójico
o por qué mierda pueda ser escatológico
como un bosque con bananas decorado
y así tanto lo emparientan con el mono
que del árbol gigantesco va colgado;
con Natura ya se siente muy a tono
es la parca quien lo espera sin cuidado.

Al natural

En la naturaleza suelo escuchar
de las ranas, dulce croar,
de los gatos, tierno maullar,
del canario, bello cantar,
del ratón, dale cliquear
y de ti, vida mía, roncar.

Cada mañana suelo pensar
cómo me pude olvidar
de esa manera de actuar
tan frágil, sublime, de estar
en este escenario vital
que vida has osado llamar.

Si tu mirada puede ocultar
tu amor por mí sin piedad,
a ello he de considerar
quizá una falta a la verdad,
que tú has olvidado buscar
por temer a la libertad.

El libre sentir de expresar
con gozo, alegría y pensar
que lindo es vivir a la par
en dúplex, cantar y brillar
bien alto, reír y volar,
al amor un poco jugar.

El juego tan dulce de amar
nos puede algún día tocar,
quizá tú has de participar
y amando a la vida llegar
muy hondo, profundo calar,
tu alma mi cielo alcanzar.

De noche me gusta cantar,
un día te puedo encantar
y tu vida así trastocar,
tal vez te has de maravillar
con lo que puedas escuchar.
Por eso ahora debo callar.

Quisiera sólo acariciar…
termino y te dejo soñar.

Te destapa

Ahora que la felicidad
se embotella cada día
y donde la libertad
es comprar hasta el Suquía,
ya se puede celebrar
( aunque esté vacío el vaso )
ocultá bien tu pesar
( aunque ese no sea el caso )
que se te puede tildar
cuando se acerque el ocaso
de evitar acaparar
y de haber perdido el paso
a ese ritmo mercantil
de la urbe que te acoge
y de ya no ser servil
al esquema de tributo,
relajá la billetera
y comprate lo que quieras
si querés felicidad
o un muñequito de Pluto.

Aprendiz

Estudió letras
Aprendió palabras
Escribió libros
Habitó corazones
Silencios
Situaciones
Ilustró momentos
Pensamientos
Emociones
Enhebró deseos
Sentimientos
Ilusiones
Despejó temores
Inquietudes
Y rencores
Despertó visiones
Ensueños
Creaciones
Recreó existencias
Vivencias
Sensaciones.

Tanta letra muerta

Letra muerta ya marchita
tinta gruesa que no palpita,
en tus trazos no hubo vida
no es como lava fundida
que no toca, que no hiere
que no llega, que no quiere
trasmitir algo al ser leída
comunión con tierra querida,
aunque un alma se derrita
con tu muerte no se excita.

Letra muerta está en la vía
que en un antro se recita,
no hay en tu sino alegría
pues nunca más resucitas.
Ni tu palabra regurgita
ni tu emoción se vomita.
Letra muerta y conocida
que te citan con porfía
cadáver de una estampida
no vive en ti la poesía.

En común

Fotografía de Jorge Guardia

El espejo en que nos miramos y las telenovelas románticas,
El baile menos soñado y las ideologías neuróticas,
Las horas matutinas y la existencia digital,
Los recuerdos post mortem y el talento prenatal,
La sonoridad mecánica y la amplitud mental,
La noche apacible y el perfume pluvial,
El dolor de muelas y la epístola papal,
El sexo en el zaguán y la frivolidad trivial,
Las notificaciones sobre el cristal y los anuncios con megáfonos,
Lo que sobre la almohada escuchamos y un coro de reidores autóctonos.

Mariposas y donaire

Estimados lectores de pacotilla:
Que leéis cada tanto alguna frase,
¿No creéis que la luna en una fase
Os sonríe y guiña un ojo, la muy pilla?

¿No pensáis que el cometa en su viraje
Os saluda con su cola y su coraje?

¿No observáis la mariposa que se posa
Sobre la rosa en vuestras narices,
Tan jocosa que se jactan las perdices
De su vuelo rozagante que rebosa?

¿No creéis que esa frase de algún sabio
La haya dicho en verdad uno en escabio?

A ver tú que te creéis tan importante
Con tus aires y tus humos de triunfante
¿No observáis que te conoce hormiga alguna
Y siquiera la abeja reina a ti te juna?

Seguime, la corriente

A vos que me vas a seguir
te tengo nomás que decir
que no me vas a alcanzar
pues sé viajar por el mar.

No quiero seguidores
de blog, ni consumidores
de tiempo libre, señores,
ni quiero mil aduladores.

No me vengan a decir
que todos serán lectores,
curiosos observadores
de a ratos han de venir.

Qué estás buscando, pregunto,
que das vueltas por la red.
¿Es que acaso quiere usted
matar el tiempo en conjunto?

Si acaso buscás poesía
yo te entrego el alma mía.
Si el tiempo querés ceder
te invito a retroceder.

Si buscás una distracción
te ofrezco alguna canción,
si entonces querés volar
la mano dame al despegar.

Tal vez ya no quieras nada
de emociones estás cansada,
capaz no escribas una carta.
Del amor, tal vez, estás harta.

¿Hay algo llamado destino?
¿O es tan sólo desatino
de nuestra parte pensar
que todo se da al empezar?

Importante es que el camino
le sirva sólo al peregrino
para saber que al pasar
nada él se podrá llevar.

Esa es la ley de esta vida.
Por eso te quiero decir
que no olvides que venir
es sólo un viaje de ida.

Como una droga perdida
vos la quisiste buscar
pero te vas a encontrar
con una vida consumida.

Entonces, ¿me vas a seguir?
Hoy que ni vengo ni voy
lo que recuerdo lo doy
es mi modo de servir.

La corriente nos lleva al mar
de regreso, a nuestro hogar,
allí no hay ni ir ni venir
ni existe eso de seguir.

Seguime igual, si querés,
algo podés encontrar:
cuentos, poesía y el mar,
que me ha llevado, ya ves.

Tormento de escritor

Se sienta frente a la hoja en blanco
recuerda las batallas de Lepanto
que no sólo lo dejarían manco
llenaran de pasmo y del espanto.

Y surca como el mar el pensamiento
divaga en su pesar, en su tormento,
se deja atravesar por todo el viento
por lluvias y granizo, el firmamento.

En un rapto de súbita impresión
surge un vendaval de inspiración,
¿son musas o guía de constelación?
Lo cierto es como una revelación.

Escribe, va luchando con molinos
que le cierran el paso a sus caminos,
escribe a pesar de los torbellinos
de ráfagas intensas, de remolinos.

Y encuentra que el escrito es bueno
es pulcro, el manuscrito es ameno,
quizá en su tormento hay truenos
relámpagos que lo iluminan menos.

No es que sienta un bloqueo creativo
a pesar de la muerte se siente vivo,
pues la resurrección es paliativo
y está en la eternidad ser recreativo.

Le dice a su compadre nos marchamos
y el otro le pregunta a dónde vamos,
a buscar señal de que cabalgamos
si no encontramos perros les ladramos.

La cita



Ella camina, vestida de agua, donde reviste el maquillaje,
anda, camina, sigue de viaje y todos miran su blanca enagua.
Cosas y gente le abren paso, y caminando redime el ocaso
ellos que visten trajes de piel, ella tan dulce como la miel.
A la mirada de los señores no se le escapa su cabellera,
no la distraen ni los motores, ni las baldosas, ni billeteras
cuando el semáforo la habilita cruza tranquila la callecita,
en la vereda, mientras transita, piensa una frase para la cita.
Limpia su mesa la camarera, saca el teléfono de la cartera
pide un café, como cualquiera, manda mensajes mientras espera.
Se hace de noche, sale la luna, ante las faltas tiene vacuna.
Pero otra vez hoy le fallaron y hasta los loros tristes callaron,
pagó la cuenta sin dar propina y se marchó hacia la esquina.
Brota de un ojo una amapola, mientras se aleja, camina sola.

El momento presente

Hay cosas que tocan el momento
Lecciones que sirven de escarmiento,
Vistas que encubren el paisaje
Hay aves que nutren el follaje.

Hay algo en el momento presente
Destaca lo actual noble y vigente,
Hay ciertos vestigios de tu ausencia
El amor de ser está en la esencia.

Hay ciertos sabores en el goce
Dolores que ceden ante el roce
De nuestra limitada condición
Y hay además destino e ilusión.

Se amigan tu alma, la naturaleza
Y sin nada te sientes la realeza,
Hay también intuición y libertad
Y hay dicha, sublime majestad.

El ruido

¿Es la imagen adicción?
Suscita imaginación,
Un mosquito es picazón
Despertando comezón,
El ruido, similarmente,
Transita verbal en mente
La palabra, contradicción,
También suple la función
Como una triste canción,
Un verso es comunicación.

Palabras que comunican

Vivimos en mundos de ideas
Ideas que a su vez son palabras,
Palabras útiles para estar bien,
Palabras innecesarias
Palabras que a veces nos ayudan
Nos ayudan a evitar el mal,
Palabras huecas, palabras secas
Las que calientan y las que alientan
Palabras vivas, palabras ciertas
Palabras torpes, palabras muertas
palabras aparentemente importantes
Y las que se lleva el viento,
Palabras ágiles, palabras hábiles
Palabras que no son cuento,
Palabra era la de antes.
Palabras que comunican, transmiten
Las que suplican, las que remiten
Palabras que vuelven con furia
Palabras amorosas y bondadosas
Y las que quedan en las baldosas,
Palabras húmedas, palabras tiernas
Las que agradecen, ¿y las eternas?
Palabras sencillas, palabras varias
Palabras que nos cuentan historias.
De palabras se teje nuestro mundo
Sin palabras es el sentir profundo
Donde las vidas se estremecen
Donde palabras y amores florecen.

Cuentos

Me encontré escribiendo
Me perdí leyendo,
Naufragué sintiendo
En dramática seriedad
En cuentos de libertad
En cautiva actualidad
Divagué creyendo,
Si me sigo yendo
Volveré viviendo.

20xx

Se va un año
Se va al baño,
Se va por los acueductos
Escapa del calendario
Y los días hacen el empaque
Cambiando a nuevo almanaque,
Y vendrán otros domingos
Otros martes, otros agostos
Transitando vientos y mares
A traer viejas novedades
A traer antigüedades
Noticias y vaguedades.
¡Adiós año vencido!
Ahí viene tu reemplazante
Tal vez sea estimulante
Ver qué trae de conocido
Y qué trae por conocer,
tan sólo intriga saber
cómo llegará vestido.

de ideas y sensaciones

La vida es una maraña
de ideas y sensaciones
la vida a veces engaña
con sus contradicciones.

El año se me escabulle,
arena entre los dedos,
quizá el tiempo engulle
a todos nuestros credos.

Y sobreviven creencias
que adoptan las modas,
atisbos, reminiscencias
como baile en las bodas.

El día se ve tan claro
como agua de manantial,
quizás nos parece raro
un averno en lo celestial.

Despega, surca los aires
en vuelo tan magistral,
navega y cruza los mares
el crucero fenomenal.

Es el viaje una estadía
que obnubila sufrimientos,
pasajero de la osadía
que detiene pensamientos.

El silencio cobra sentido
cuando la palabra derrapa,
ruge el león malherido
siente que la vida escapa.