Alien

Ahora que tengo Facebook soy alguien. Antes no. Era nadie. Pero ahora puedo decir con seguridad que soy alguien. Y eso es una tranquilidad, porque ser nadie es como no existir. Ya me decían mis amigos, cuando no tenía celular que sin celular no existía. Y como no existía no me daba cuenta. Me decían que sin plata no existía, que sin Nike no existía y cosas así. Pero uno, al no existir, ni cuenta se da. Pero ahora existo, aunque ya me vienen dejando afuera de la existencia diciéndome que, esta vez, es porque no tengo Instagram ( ya estoy forrado en guita, tengo ocho celulares, cinco pares de Nike y tres cuentas de Facebook ). Esto de ser alguien, aunque parezca divertido, me está llenando un poco las pelotas. En cualquier momento vuelvo a mi antigua condición de ser nadie.

Dilemas

El problema de pensar sobre la marcha
Es el mismo del mirar en vamos viendo
Si se trata de un problema es ir creciendo
Se te enfría la napia con escarcha.

El dilema de leer en la lectura
Lo que ha dicho el artista en su escritura
Es el mismo de interpelar en las batallas
Si el que ha dado la orden tiene agallas.

Se me escapa lo que estaba por decirte
No quisiera ya volver a repetirte
Si han pensado alguna vez en el dilema
Los que dicen resolver nuestros problemas.

Ya no sé dónde quedó todo lo dicho
Quizás sirva de alimento p’algún bicho
Las palabras te metieron en apuros
Tal vez ellas te liberen de tus muros.

Y si queda un rinconcito pa’ pensarla
Quizá nadie te enseñó que la existencia
Es un arte milenario al contemplarla
Se desliza entre versos con displicencia
Te sugiere con sus roces y al besarla
Que sentirla al vivirla está en su esencia
Que en el llanto y en la risa hay opulencia
Que hasta el último aliento te hace amarla
aunque caigais rendidos en vuestras camas
Que los versos se me fueron por las ramas.