Enredados

Las redes nos están volviendo cada día más peloponesos.
Te lo digo con conocimiento de caries.
Pero hablar de esas cosas en las redes es al pesto.
Porque nadie usa las redes para comunicarse con ostras.
Sino para otras cosacos.
Como publicar lo que hice horacio,
Buscar algo que me haga freír,
O para despotricar contra todo un rataplán.

 

Fotografía: Camila Cariac

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El último post

De acuerdo a la orden expresa del Emperador del Universo, sir Francis Quo Topolli, este es el último post que se publicará en toda la Triple W y se mantendrá bajo esa etiqueta por tiempo indeterminado.
Siguiendo con sus directivas, absolutamente todos nos detendremos a pensar si cada post tiene valor, es bueno, aporta, enriquece al lector, etc. Y hasta tanto no tengamos una respuesta fehaciente y valedera, nos abstendremos de postear.
Asímismo, podremos debatir -en privado- las cuestiones a postear y cómo las encararemos de aquí en más.
Puede resultar que no estemos de acuerdo con la orden del Emperador, pero no nos queda otra que acatar o iniciar una revolución para derrocarlo.
Aquellos imberbes que se declaren en rebeldía y posteen a pesar de la orden del Emperador deberán afrontar los castigos pertinentes, según corresponda: horca, guillotina, hoguera o jaula de los leones. Además, no podrán presentar como alegato el desconocimiento de la orden, porque va contra las leyes y quedarían en ridículo.
Podemos tener como resultante de todo esto el acaecimiento de la locura en muchos de nosotros, ya sea por estar impedidos de postear o por estar privados de recibir posteos. Para ello, deberemos afrontarlo de la manera más civilizada posible, evitando todo tipo de desmanes y salvajadas los cuales podrían llevarnos a castigos más severos, como el ostracismo.
Procuremos sortear esta difícil situación de la mejor forma posible, con hidalguía, puesto que sabemos no hay mal que dure cien años.
Y entonces, cuando el Emperador deponga su actitud antiredsocialista, podremos postear nuestras mascotas o desayunos con total desenfado.

O quizás, si trabajamos para la causa, el Imperio caiga antes de lo pensado.
Recuerden que ‘el post mueve montañas’.

La virtualización de la persona

Renace con cada emoticón
perece a golpe de ratón,
se nutre con la publicación
vomita su virtual emoción.

Caduca su imagen del ayer
reacciona a cada acontecer
succiona del chat, anochecer
despierta un like al amanecer.

Besos que ahora son virtuales
amigos que ahora son sexuales
polvos que ahora son rituales
pantallas que disipan sus males.

Piensa que piensa luego existe
piensa que piensa todo embiste
siente en sus ojos lo que listen
decora su rostro lo que visten.

Soy y no soy todo lo soy
soy sólo soy qué lindo soy
soy sólo sé miren qué soy
soy como vos qué sólo estoy.

Actualiza el rostro impío espejo
se parece un poco al de su viejo
se ve que su trino es triste añejo
enchufado a la red luego me alejo.

Estar es no estar en todos lados
aquí como tonto espero sentado,
no importa te sigo bien conectado
no cuenta si estoy incomunicado.

Y miro, y miro, y miro y sigo
escribo, lo callo, mejor lo digo
quiero comunicarme sólo contigo
qué digo, qué torpe, sólo conmigo.

Levanta la idea que de mí tengo
me marcho, me voy, mas luego vengo
lo que ahora no largo no lo contengo
mañana lo charlo, si lo convengo.

Me asombra, al tiempo, que me entristece
sin compus, sin celus, paz que se desvanece
qué buen entretenimiento este que crece
y a quien no le guste, por mí que rece.

Como en un spot publicitario
que se repite seguido a diario
reduce mi pena y vocabulario
si no se parece es estrafalario.

No sólo la imagen se virtualiza
el ser, es el alma que se realiza
la mente se empaña si se desliza
derrapa viviendo por la cornisa.

Lo que ha cambiado son las creencias
facilitadas por nuevas vistosas ciencias
y el comportamiento en las apariencias
se han ido al abismo por negligencias.

Lo paradójico es que, con tanta luminosidad,
todavía se presente en disonante oscuridad,
y que no se vislumbre sapiencia ni libertad
que no sea para comprar parcelas de realidad.

Para qué sirve el face

Hoy, en un nuevo capítulo de Para qué sirve el face veremos para qué sirve el face.

El face sirve para reciclar juicios.
Se pueden reutilizar juicios viejos que refloten odios profundos por cuestiones de razas, géneros, condición socioeconómica o varieté cultural y darles nueva utilidad con sus variantes actuales. Esto también sirve para preparar alegatos.

El face sirve para cosechar opiniones y tener un amplio panorama de lo que se dice para así tener la posibilidad de decir algo a tono o contrario o neutro, según su gusto. La clave está en no perderse ninguna opinión, pues sería fatal.

El face sirve para conocer, pero no para conocer a otros ni siquiera para conocerte a ti mismo como decía la máxima, sino para conocer lugares como Beijing, La Quiaca o el Culo del Mundo.

El face sirve para largar todo lo que llevamos adentro y vomitarlo sobre la pantalla, como el esófago, los intestinos o el estómago, para que nuestros pares puedan degustar los restos.

El face sirve para compartir, cualquier cosa menos dinero y alimentos, lo cual en cierto sentido nos permite operar a una distancia prudencial ante situaciones de dolor y sufrimiento que podrían llegar a tocar nuestra sensibilidad.

El face sirve para mirar fotos que jamás se nos ocurriría pagar para ver y para pasar por alto aquellas otras que nos abrirían puertas a la realidad que todo lo contiene.

El face también sirve para aprender a cliquear y tomarle cariño a las pantallas y los emojis simpáticos, y para rechazar toda forma de comunicación verbal.

El face sirve también para no detenernos, para no tener que escuchar y para no irse a dormir ni despertar de la pesadilla.

El face también sirve para prescindir de recordar caras y nombres que, como hay que actualizar a diario, en la realidad es un poco más complejo y estos se llegan a confundir, máxime con las cirugías estéticas.

Y en tu opinión, ¿para qué sirve el face?
¡Hasta la próxima!

Agrupados

-Gracias por aceitarme en el grupo.
-Será aceptarte.
-No, aceitarme. Es un grupo de erotismo.

 

-Gracias por asectarme en el grupo.
-Este es un grupo de correctores, todos escriben bien.
-Bueno, ¿me van asectar o no?

 

-Gracias por aceptarme en la secta.
-Esto es un grupo, en las sectas en todo caso te “reclutan”.
-¡Por eso, si yo soy “reculto”!

 

-Gracias por aceptarme en este maravilloso y hermoso grupo que nunca abandonaré.
-Te aceptamos por error, pero ya mismo revocamos esa aceptación.
-¡Qué grupo tan horroroso y espantoso! Ya mismo lo abandono y no me manden la invitación.

-Gracias por aceptarme en engrupo.
-El grupo, será.
-¡Ah! Ya había algo me hacía desconfiar en este engrupo…

 

-Muchas gracias por haceptarme en el grupo.
-Va sin hache.
-Mucas gracias por haceptarme en el grupo

 

Entrenimiento, ocio, literatura y comunicación

La fábrica de entretenimiento desmesurado ha creado un aburrimiento casi letal difícil de sobrellevar, en el cual aburrirse se asemeja a la muerte. Antaño, uno estaba aburrido sin más, sin nada que hacer o pensar; hoy, ese bache conlleva un tinte desproporcionado del sufrir posmoderno que desemboca en diversas patologías, como depresiones y ansiedades, entre muchas.
La misma fábrica explota las libertades del hombre, como lo era el tiempo de ocio, donde uno se encontraba ( al menos en potencia ) consigo mismo sin ninguna otredad que interfiera, ni física ni psíquicamente, tiempo que si era compartido era razón de júbilo, por el sentido de unidad tan cercano como puede darse en la genuina amistad, la hermandad, el amor de pareja y demás vínculos íntimos. Hoy el ocio está programado por la fábrica y se pierde el tiempo de descubrir, porque es tiempo de consumo desmedido. ¿Qué buscamos? Entretenimiento. Matar el aburrimiento. Desdeñamos la comunicación en aras de convertirlo en entretenimiento, el cual no es malo de por sí pero no es lo único que la vida ofrece, puede haber encuentro, puede haber comunión. Los medios y las redes facilitaron la comunicación a distancia, pero la comunicación ¿es de mayor calidad? La conectividad hizo que comunicarse estuviera a un “toque” de distancia, pero ¿abrió puertas a una comunicación más profunda con tantas cuestiones que la vida tiene? ¿abrió sensibilidades? Por eso en el arte, como la literatura y la música, es posible tener una visión comunicativa del mismo, salvo quienes lo utilicen como productores de entretenimiento. No obstante, cualquier obra de arte -salvo para entendidos, críticos y artistas- compite en tiempo de ocio con el entretenimiento para captar la atención, hoy dispersa y fragmentada. Muchas veces intuimos que la vida tiene el potencial de una riqueza inmensa, por ejemplo cuando nos llenamos de admiración por algo que nos toca o alguien que nos llega, y ese momento invita al descubrimiento, a la aventura de vivirlo; en otras, caemos en la habitual premisa de matar el tiempo con entretenimiento. ¿Y si todo fuera un mero entretenimiento? Sería muy aburrido, ¿no te parece?

Un abrazo.

Fotografía: Jorge Guardia

Seguime, la corriente

Con motivo de celebración por haber publicado ya 500 entradas, vuelvo a publicar esta poesía que no pierde vigencia y los invito a navegar el blog a quienes gustan de la lectura, tienen para no aburrirse.
Un saludo a los que leen, a los que siguen, a los colegas bloggeros, escritores y artistas y , en especial, a las mujeres en su día.

 

A vos que me vas a seguir
te tengo nomás que decir
que no me vas a alcanzar
pues sé viajar por el mar.

No quiero seguidores
de blog, ni consumidores
de tiempo libre, señores,
ni quiero mil aduladores.

No me vengan a decir
que todos serán lectores,
curiosos observadores
de a ratos han de venir.

Qué estás buscando, pregunto,
que das vueltas por la red.
¿Es que acaso quiere usted
matar el tiempo en conjunto?

Si acaso buscás poesía
yo te entrego el alma mía.
Si el tiempo querés ceder
te invito a retroceder.

Si buscás una distracción
te ofrezco alguna canción,
si entonces querés volar
la mano dame al despegar.

Tal vez ya no quieras nada
de emociones estás cansada,
capaz no escribas una carta.
Del amor, tal vez, estás harta.

¿Hay algo llamado destino?
¿O es tan sólo desatino
de nuestra parte pensar
que todo se da al empezar?

Importante es que el camino
le sirva sólo al peregrino
para saber que al pasar
nada él se podrá llevar.

Esa es la ley de esta vida.
Por eso te quiero decir
que no olvides que venir
es sólo un viaje de ida.

Como una droga perdida
vos la quisiste buscar
pero te vas a encontrar
con una vida consumida.

Entonces, ¿me vas a seguir?
Hoy que ni vengo ni voy
lo que recuerdo lo doy
es mi modo de servir.

La corriente nos lleva al mar
de regreso, a nuestro hogar,
allí no hay ni ir ni venir
ni existe eso de seguir.

Seguime igual, si querés,
algo podés encontrar:
cuentos, poesía y el mar,
que me ha llevado, ya ves.

 

Encuesta2

¡Hola! Nos comunicamos desde la encuestadora casi oficial de FACE para consultar acerca de su comportamiento en la red. Pasamos directamente a las preguntas con el siguiente test de coeficiencia teletextual:

1-¿Qué criterio sigue a la hora de dar un megusta?
A-Pienso si la persona realmente lo merece.
B-La emoción está directamente conectada al dedo que da el megusta.
C-Me gusta todo.
D-Me guío por intuición.

2-¿Cuál es su tope máximo de megusta diarios?
A-Uno por persona.
B-Un total de cinco como mucho.
C-Todos los que sean necesarios para la causa.
D-Pierdo la cuenta después del trigésimo.

3-¿Qué sensación le produce dejar un megusta?
A-Recompensar el esfuerzo.
B-Hacer notar mi paso por el mundo.
C-Haber hecho lo correcto.
D-Expresar satisfacción.

PERSONALIDAD SEGÚN LAS RESPUESTAS

MAYORÍA DE RESPUESTAS A:
Usted piensa demasiado, debería ir pensando en eso o bien reencauzar su pensamiento a cosas más nobles como tocar la guitarra o ir pensando en el arpa.

MAYORÍA DE RESPUESTAS B:
Usted es un ser redsocialista por naturaleza. Nos gusta.

MAYORÍA DE RESPUESTAS C:
Su simpatía no tiene parangón. Ofrézcala al mundo que le dará la bienvenida.

MAYORÍA DE RESPUESTAS D:
Usted tiene recursos humanos que superan la norma, aprovéchelos para beneficio de todos, sin descuidar los suyos ni a los suyos.

RESPUESTAS VARIADAS:
En su caso, no sabemos qué decirle, o bien sabemos pero no contestamos.

La manía de buscar frases

Qué manía
la de buscar frases
que me sirvan
para este día,
qué obsesión
la de compartirlas
evitando sentir
su vacuidad
decrépita, inclemente,
marchita, intransigente,
propia de la actual
posmodernidad
que me dejó sus esquirlas
tras su fachada festiva
con engañosos disfraces.

Qué compulsión a opinar
y el tiempo dilapidarlo,
algo me da qué pensar
ceder el juicio es ganarlo.


Fotografía: Leandro Coca

Cómo nos distraen las redes

Cómo distraen las redes
de lo que uno debe ser
y ya ni hablemos de hacer
hacer haces lo que puedes.

Pero hablando fuera de broma;
¿compongo un verso con rima
después de ese punto y coma
o le pongo megusta a una prima?

¿Esta linda estrofa la retuiteo
o la guardo y después la leo?
Hoy hay muchas dicotomías
y las publicaciones varían.

Si quieres un verso sincero
el de un poema duradero
no lo busque en la red
un buen libro, sabe Usted.

Como aquél de Rubén Darío
que hablaba de la Argentina
no sabía que el calendario
le dará un like de propina.

Los poemas y las canciones
se adaptan a todo entorno
del ambiente es su contorno
y en el Face notificaciones.

¿Eso me enfada o me asusta?
Alguno dice que le encanta.
Copió y pegó como un chanta
al chancho le llega su megusta.

Y cada megusta caduca
caduca porque está harto
de usar calva su peluca
¡qué bien! eso lo comparto.

Así conocemos gente
de pensar tan divergente
quizás alguno te espía
se topa con tu poesía.

De una foto en bikini
salió una comparación
¿natural o usó photoshop?
¿un tango o música pop?

Pierdo lo que estaba diciendo
entre whatsapps me confundo
tal vez estoy reproduciendo
un sentimiento profundo.

Lo dudo, es muy superficial
en blog mucho es artificial
y éste poema inconcluso
ya no ganará un concurso.

En fin, se despide el poeta
las redes no son su receta.
Me llega en este momento
La invitación a un evento.

Memorias difusas

Me cruzo con gente que reconozco pero por esas cosas de la memoria olvidé su nombre. También con gente que me reconoce pero ignoro de dónde. Así mismo recuerdo nombres que desconozco a quiénes identifican. La memoria tiene rasgos de tirana, en Facebook todo es más fácil…

Regístrate

Bienvenido a Facebook o, en lenguaje nativo, la Escupidera. Deposite aquí sus comentarios con amabilidad para que nuestros criteriosos juzgados lo evalúen a fin de considerarlo apto para la sociabilidad en nuestra comunidad. No olvide escupir sus opiniones evitando caer en la tentación de callarla y que las mismas mueran ahogadas en pena alguna. Escupa a diestra y siniestra, purgue sus flemas.

En redes la gente sólo lee el título o reacciona a la imagen

Bueno, eso es todo lo que tenía por decir. Este texto es sólo demostrativo de aquello, para evidenciar coherencia, no es que intente llamar la atención para luego no decir nada que lo justifique, aunque en definitiva no diga mucho más que aquello. Podría decir, empero además, que aquella afirmación y/o sentencia deja en evidencia la situación social actual, que perdió y cercenó todas sus posibilidades de comunicación, sumando a la nula escucha que se gesta en casi todos los ámbitos, dejando al ciudadano en una situación de completa penosidad ( aunque pueda alcanzar algún tipo de pomposa gloria ) donde la soledad es el factor común, aunque sea difícil y rara cualquier desconexión de esta sociedad que ha globalizado la vanidad y procura banalizar cualquier vestigio de comunicación entre algunas de sus partes, a través de la ridiculización y la marginación de aquellos que se han tomado la molestia de intentarlo. Por lo tanto, cabría la posibilidad de sentenciar que no es necesario buscar y navegar en cualquier tipo de debates ( máxime en redes ) que sólo lo dejarán aferrado a su postura y con la oscura sensación de que todo es una mierda y cualquier noticia que se jacte de buena no torcerá el rumbo de los sucesivos tristes acontecimientos conducentes al mar cloacal de la estupidez, que seguirá propagándose como enfermedad virósica y todavía hay quienes aplauden cual eufóricas focas que se ha encontrado la cura. Mas no, no hay cura. O si hay cura, él no nos curará pues estará abocado a atender las confesiones de sus feligreses que, al menos, le dan cada tanto una limosna para costear sus hostias ya que el Estado no lo solventará en un tiempo. En definitiva, este texto -como decíamos- no amplía ni niega ni describe ni suple lo dicho hace tantísimas letras, en aquél título que acompañó la imagen que usted ( ¿vio, lector, que se lo ha tenido en cuenta, incluso en este momento de calma y despedida? ) puede observar debajo o al costado, dependiendo del dispositivo en que la observe, como motivo que le incite a tener una reacción consecuente o no, pero que no lo dejará indiferente, como el presente texto.

El silencio

En la relación interpersonal el silencio puede cumplir múltiples funciones, desde dar espacio y tiempo para pensar lo que se habla, dar lugar a una respuesta, medir el tiempo de la expresión o simple y profundamente compartir la compañía, entre muchas.

En la música, el silencio también tiene sus funciones, el cual lo puede dotar de belleza y sutileza, dependiendo del uso que se le dé y de la sensibilidad y talento del músico, y la atención del oyente.

En literatura el silencio también cumple su función, el cual se puede manifestar a través de diversos signos y usos que propician la pausa en la lectura, dependiendo de la obra literaria y, otra vez, del escritor y de sus cualidades para comunicar y, nuevamente, de la atención en este caso del lector.

En redes, casi del lado opuesto, encontramos que el silencio ofrece diversas interpretaciones desde apatía a falta de interés y participación, y tales prejuicios derivan cotidianamente en juicios hacia las personas que por diversas cuestiones no ofrecen nada a la comunicación. No participan. En muchos casos apresurados, debido a que la dinámica de la redes cargada de ruidos continuos sin silencio impiden al que está del otro lado frente a alguna pantalla encontrar algo sustancioso en lo que se esté comunicando. En todo caso, en redes el silencio no es comunicativo, a diferencia de lo que ocurre en la relación interpersonal, la música y la literatura donde el silencio tiene mucho por decir.

No es ninguna novedad

Un comercio llamado Vintage vende novedades. Las novedades son frescas y se venden muy rápido porque todo el mundo está interesado en ellas. Además, a medida que las novedades envejecen son más caras y son más difíciles de conseguir y deja de llamársele novedades. Las novedades siempre han sido un buen negocio pero este comercio lo ha sabido explotar al máximo.

El paso del tiempo le da un vértigo inusitado al ritmo comercial. Innatural. Con el correr de los minutos, las novedades hacen que todo luzca viejo, donde viejo es sinónimo de indeseado. Es decir que ya no será valorado por nadie. A nadie le interesa lo antiguo, excepto como motivo de distracción, como mera curiosidad con lo exótico, por eso también hay algún que otro pequeño comercio de antigüedades. Pero éstos son escasos y apenas si sobreviven.

Las novedades en Vintage son de variados tipos. Las novedades más destacadas son todo tipo de objetos, obras literarias o musicales, conceptos y teorías, terapias y medicinas, noticias de actualidad e incluso aromas y sabores. Todas las novedades son comercializadas exitosamente en Vintage. A cada momento las novedades que surgen en los diferentes ámbitos científicos, académicos o artísticos llegan a los diferentes locales de Vintage para ser comercializadas. La gente acude en masa a comprar las últimas novedades. Ninguno se quiere quedar atrás, ya que de quedarse se convertiría en un retrasado.

Hay científicos que han realizado diferentes estudios del fenómeno social que resultó ser Vintage, plasmados en conceptos cercanos a la compulsión o al vicio generalizado, pero tales estudios sólo sirvieron para venderse como novedad en Vintage. Ver lo nuevo era el truco más antiguo de la civilización, con el que se captaba la atención de la población. Así, las novedades en los locales de Vintage es lo que nadie se quiere perder. Es excitante y exultante estar al tanto de cada una de las novedades que salen a la venta. Al parecer, según otro estudio, la gente se harta de pensar en un pasado y un futuro y, cansado, busca una salida que sólo prestar su atención a lo actual le brinda esa posibilidad, y lo actual es nada más y nada menos que las novedades del comercio. Por eso, los directivos de la firma se mantienen en la cima del mercado, más allá de que hubo otros que salieron a competir. Ellos saben bien lo que el mercado necesita y se lo dan. Dinero fresco, la gente sigue prefiriendo pájaro en mano que cien volando, y las novedades son el ave más preciado al que la gente puede aspirar a capturar. ¿Es que hay algo acaso más importante que la novedad? Lo último, sin dudas, no era lo nuevo, sino lo más antiguo. Pero, ¿cómo dar su atención a ello? Me temo que de ser tan simple no lo es tanto. Es así que las novedades de Vintage atrapan en sus redes a millones de clientes deseosos de probar, ver, escuchar u oler lo último, aunque ese sólo fuera el principio.

Es sabido que las novedades no daban satisfacción, sólo un receso en la inclemente corriente de deseos, que pronto volvería a clamar su sed que sólo calmaban las novedades de Vintage. ¿Es peor el remedio que la enfermedad? ¿De dónde surge en el hombre este voraz hambre por el consumo de las novedades? Serían tiempos de locura y de ansiedad, sin dudas, y es difícil no caer en él. Vintage es la explotación de un truco milenario en su máxima expresión.

Con el tiempo, los locales de Vintage se expandieron de tal forma que no hay ciudad sin sus locales, red sin sus telarañas, barrio sin sus vendedores. Se dice que todos los comercios, grandes y pequeños, forman parte de la cadena de negocio de novedades Vintage, es el rumor. Y además, se dice que toda persona, sépalo o no, es agente de comercialización de la ideología vintage.

El significado que la gente da a “Vintage” es glorioso o de alta calidad. Otros lo traducen como famoso o extraordinario. Los menos, como clásico o antiguo.

Ya casi nadie recuerda cómo comenzó este comercio al que todos acudimos a conseguir las últimas novedades con el viejo sueño de obtener aquello que, quien sabe nos lo diga, dónde perdimos.

Espacial mente

Cuando nos comunicamos por escrito, los espacios son importantes ( al igual que los acentos ) y hay que saber usarlos, porque sino dan lugar a distintos malentendidos.

No es lo mismo:
mantengámonos que mantenga monos.
diversos que dí versos.
revestido que Re vestido.
simiente que sí miente.
nómina que no mina.
eximio que ex simio.

Esto es un ex orto a cuidar la cultura en tretodos.

Pantallas

Se me pegan los ojos a las pantallas
veo ninfas, ruinas, olmecas y mayas
hay emojis y poses, tatuajes y espías
y un mensaje me da los buenos días.

Diálogo con face without faces

¿Qué estás pensando?
No te incumbe.
¿Qué estás pensando?
Ya te respondí.
¿Qué estás pensando?
Si seguís insistiendo te lo voy a tener que decir.
¿Qué estás pensando?
¡Uf! Tantas cosas…
¿Qué estás pensando?
No sé porque lo que estaba pensando cuando me hiciste la pregunta no es lo que pienso ahora que no me preguntás qué estoy pensando.
¿Qué estás pensando?
En realidad, nada, pero debo tener cara de que pienso bastante y eso a vos te tiene intrigado.
¿Qué estás pensando?
Estoy despejando una incógnita.
¿Qué estás pensando?
Que X debe pasar restando.
¿Qué estás pensando?
¿Que qué estoy pensando?
¿Qué estás pensando?
En la misteriosa composición de tu pregunta y las azarosas respuestas que obtenés.
¿Qué estás pensando?
En la opacidad del gris de la materia.
¿Qué estás pensando?
Tenés demasiado tesón, ¿ya te lo dijeron?
¿Qué estás pensando?
Si las subas tarifarias del agua buscan con un sentido común reducir el perjuicio de la humedad en las cosas y la gente.
¿Qué estás pensando?
No, ahora te equivocaste, estaba hablando por teléfono.
¿Qué estás pensando?
Qué es eso de qué.
¿Qué estás pensando?
Vos sos el que ríe último, pero reís peor.
¿Qué estás pensando?
Me remonto al siglo catorce.
¿Qué estás pensando?
Volver al veintiuno.
¿Qué estás pensando?
No sé, porque todavía debo ir por el dieciocho y el pensamiento viene rezagado.
¿Qué estás pensando?
Bueno, eso de estar…
¿Qué estás pensando?
En lo reiterativo de tu canto. ¿Qué pretende usté de mi?
¿Qué estás pensando?
Bueno, te lo voy a decir, pero con una condición.
¿Qué estás pensando?
Cuando vos ponés las condiciones yo te las acepto, aunque tus términos no me convenzan.
¿Qué estás pensando?
Me tenés cansado.
¿Qué estás pensando?
A esta altura del tanque el agua no sube frecuentemente.
¿Qué tienes en mente?
Parece que cambiaste de argumento…
¿Qué tienes en mente?
Aserrín, por si preciso tocar madera.
¿Qué tienes en mente?
Nostalgia por tu pregunta clásica.
¿Qué estás pensando?
No sé, pero le voy a trasladar tu pregunta a los demás para sacarle temas de conversación.

Ya no digan whisky

Se me ocurrió algo que puede ser un poco trillado según la latitud. Se los comento igual. Cuando nos saquen una foto, en lugar de decir “whisky” que nos abre la sonrisa pero nos deja con rostro de foca escocesa, digamos “chinchulín”, pudiendo suspender el vocablo en la sílaba chu, o extender lín, acentuándola, a gusto, que si bien queda menos careta y un poco más grasa, nos deja en la mirada un dejo de ternura, como de ternera.
Para los más intrépidos, se les ofrece la opción de atender el flash diciendo “vericueto”, en cuya sílaba con diptongo nos ofrecerá un rostro juvenil y armonioso, como de cui.

El muro imaginario

Al hablar a través del muro de Facebook uno puede tener la flagrante impresión, la idea de ese falaz imaginario, de que se le habla a todos, donde todos es el ícono por excelencia de una presencia corporalmente inexistente, el ideario formal de lo que representa una mayoría, una mayoría cultural atribuída a la opinión generalizada a la que -previamente- hemos sucumbido ( uno mismo ) y nos consideramos parte del engranaje de opiniones, creencias, concepciones. Por tanto, los mensajes de ésta índole niegan al sujeto y se someten al imaginario, reducto donde todos tienen la última palabra pero nadie la ejerce. Obstante, pueden aparecer muchos que, con su interacción digital, certifiquen la supremacía de todos para que todo siga su curso habitual.

Popurrí para pensar, para reír, para llorar, para qué

Qué cosas tiene la cultura, ¿no?
Hoy me enteré que la alpaca, además de una aleación de metal, es un animal de la familia de las llamas y guanacos. En cualquier momento me dicen que plata, además de dinero y metal, es un caballo.

******
Me compré un smart tv -en Wal-Mart donde lo testié viendo Walking Dead- y ahora lo veo a Maxwell Smart en HD hablando por Smart shoe’s, justo hoy que ‘Smartes ( qué HdP!).

******
Todo bien. Todo está bien. Bien. Todo bien. Todo va bien. ¡Qué bien! Muy bien. Bien, bastante bien. Muy bien. Todo bien. Bien bien. Muy bien. Va bien. Bien. ¡La puta madre, qué vida de mierda!

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Uno no deja de sorprenderse ante tanta estafa en la que caemos. Sin ir más lejos, el jueves me compré “El libro de la Nada” y está lleno de “palabras”.

******
Están descubriendo tantas cosas de la prehistoria, se está haciendo tan extensa su historia, que en breve tendrán que descubrir la prehistoria de la prehistoria, o en su defecto, crear una linda historieta.

******
-Soy youtuber.
-Oh! Muy bien! Felicitaciones cap@!! Geni@!! Maestr@!! Pasame el link.

-Soy escritor/a.
-¿¿Vos??

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Hay gente que se compadece de aquellos que ( por desidia, dolor, enfermedad, vergüenza o apatía ) ven la vida pasar, pero no tienen en cuenta a aquellos que -como yo- tienen todos los días un cortejo fúnebre en la puerta de su casa.

Charla poética entre seguidores

Hola, pasaba por aquí
Porque tengo una inquietud
Que no me deja dormir.
Te quería preguntar
¿Qué tal si nos seguimos?

¡Encantado de la vida!
¿Vos para dónde vas?

La verdad que no lo sé
Sólo sé que no sé nada.
Igual quiero que me sigas
A ver si un día llegamos
A la base del arco iris
A algún tesoro encontrar.

¡Dale! Me parece hermoso
Un día te voy a alcanzar
Como a tantos que he seguido,
No van a ningún lugar.

En eso tenés razón
No te lo voy a negar…
Qué tal si lo mejoramos
¿Y en vez de seguir,
nos acompañamos?
Algo te puedo aportar.

¡Eso es maravilloso!
Tiene que ver con dar
compartir, con andar
Vibrando a ningún lugar.

No te quiero corregir…
Vibrar, vibra el celular.

Aprieto el botón seguir
Mas te voy a acompañar.

¡Qué lindo es poder hallar
A alguien con quien callar!
La charla podrá seguir
Todo es cuestión de pedir.

Lo que pidas te darán
Esa es la ley suprema
El Rey Midas trocará
En oro todo con sus yemas.

No olvides también sus penas
Cuando en oro trocó sus nenas.

¿Ves que sos un tesoro?
Me gusta saberte despierta.
Atenta, bicha y alerta
No sos papita pa’l loro.

¡Perfecto! Entonces sigamos
Con esta charla bonita
En cuento o poesía escrita.

Dale. Mejor…. nos acompañamos.

Bueno, ¿Para dónde vamos?

Alien

Ahora que tengo Facebook soy alguien. Antes no. Era nadie. Pero ahora puedo decir con seguridad que soy alguien. Y eso es una tranquilidad, porque ser nadie es como no existir. Ya me decían mis amigos, cuando no tenía celular que sin celular no existía. Y como no existía no me daba cuenta. Me decían que sin plata no existía, que sin Nike no existía y cosas así. Pero uno, al no existir, ni cuenta se da. Pero ahora existo, aunque ya me vienen dejando afuera de la existencia diciéndome que, esta vez, es porque no tengo Instagram ( ya estoy forrado en guita, tengo ocho celulares, cinco pares de Nike y tres cuentas de Facebook ). Esto de ser alguien, aunque parezca divertido, me está llenando un poco las pelotas. En cualquier momento vuelvo a mi antigua condición de ser nadie.

Analógica

La televisión es a la poesía
lo que el petróleo a la gastronomía
un escarbadientes a la meteorología
el transistor a la rumorología
un pan dulce a la manicuría
un coliflor en la contaduría
un celofán en la verdulería
publicidad en la vasectomía
vino tinto en la espeleología
querubín en la supremacía
un canguro con algarabía
un talibán viajando en un tranvía
un trapecista en la zapatería
mi vieja hablando con tu tía
un túnel de sólo una vía
un lago sobre la sequía
caramelos en tu boca fría
un color al calor del día
una estufa a la filosofía
los cordones a la simbología
un minuto en la peluquería
un parlante al lado de su cría
el sedante que ni él se creía
proyecciones de muerte tardía
una vida de la ingeniería
entretiene como una poesía
que se extienda en su habladuría.

Diálogo entre dos marmotas

-¿Desde cuándo insultar a otro causa gracia?
-Desde el advenimiento de la imbecilidad.
-¿Por qué un insulto en una dirección es gracioso y en la opuesta es ofensivo?
-Por la relatividad de los polos intercambiables y la intransigencia de los caminos.
-¿Por qué la ignorancia tiene el impulso de perpetuarse en su orgullo de no saber?
-Porque desconoce su condición y hace alarde de ella en contraste al conocimiento que la descubre.
-Si todos tenemos algo de imbécil de lo que jactarnos, los que dominan el mundo ¿son los reyes de la imbecilidad?
-En el país de los imbéciles, el idiota es rey.
-¿Quién nos guiará en el camino del despojo de la estupidez?
-Sólo aquél estúpido que se haya despojado de su estupidez.
-¿Por qué la imbecilidad es tan atractiva?
-Porque se considera que se la puede dominar, que se la puede conquistar con poco.
-¿Cuál es la diferencia entre un idiota y un imbécil? ¿Y el estúpido?
-El imbécil hace diferencias, el idiota no las reconoce; el estúpido pregunta.
-¿Los imbéciles puede ser eruditos?
-Doctos.
-¿Cómo reconocemos al estúpido?
-Se viste a la moda, habla a la moda y piensa a la antigua.
-¿Por qué somos tan idiotas?
-Por mérito. Valor y tesón. Constancia y sacrificio. Y sobre todo superación y competencia.
-¿Cuál es el límite de la estupidez?
-Carece de fronteras concretas y se propaga al doble de la velocidad de la luz. Además se hereda y se cultiva.
-Cuando comprenda todo lo expuesto, ¿qué ocurrirá?
-Obtendrás tu diploma de imbécil y una corona de idiota.

El Algoritmo de Facebook

Hola amiguis! Soy el Algoritmo de Facebook. Lanzo esta breve encuesta automática entre aquellos capaces de responder a fin de evolucionar mi comportamiento en esta maravillosa red social. Ahí va:

1) ¿Están contentos con mi actuación?
a- Sí, muy contenti.
b- Bastante contenti.
c- Contenti.
d- Descontenti.

2) ¿Prefieren ver más publicaciones de sus amiguis o que yo resuelva qué les gustaría ver?
a- Publicaciones de amiguis.
b- Tengo dudas.
c- Resolvé por favor.
d- Que sea lo que Facebook quiera.

3) ¿Por qué creen que un Algoritmo no tiene fallas?
a- Porque no es humano.
b- Porque sirve a los humanos.
c- Porque lo creemos sin más.
d- Tiene fallas, pero se las perdonamos.

4) ¿Imagina usted la vida sin un Algoritmo que la regularice?
a- Sería horrible.
b- Nunca lo pensé.
c- Te necesitamos, amigui.
d- Nadie es imprescindible.

Diagnóstico:
Mayoría de respuestas a ( 2 o más ): Usted es una persona feliz. Sonríe a todo, incluso a las desgracias, lo cual podría ser malinterpretado y de hecho lo es a menudo como una especie de superficialidad. No se deje llevar por las críticas que pronto lo contactarán de la firma Colgate para alguna publicidad ( con doblaje latino de voz ).

Mayoría de respuestas b ( 2 o más ): A usted le interesan los problemas de los demás, y cuestiones que le planteen cierto sentimiento que le hagan creen que tiene la capacidad para ayudarlos. Esto es un grave error, pues como ha comprobado su supuesta ayuda no hace más que hundirlos. Opine libremente, pero hágalo con moderación.

Mayoría de respuestas c ( 2 o más ): Cuando usted supo que Facebook tenía un Algoritmo le despertó cierta curiosidad, algo así como la del Código da Vinci, pero su comodidad lo mantuvo en su lugar, despojado de todo interés por saber nada, más que darle al megusta. Li felicitamos.

Mayoría de respuestas d ( 2 o más ): Usted es un rebelde sin causa, o con causa, pero es una causa que caducó. Sus intereses carecen de vigor, sus elucubraciones no tienen profundidad y su palabra perdió todo valor para los demás, pues es un traidor ( a sí mismi ) a todas luces. Su opinión, sinceramente, nos resbala.

Respuestas combinadas ( 2 y 2 o 4 diferentes ): Usted es típicamente indeciso. O bien no sabe qué votar o vota y se arrepiente al minuto. Publica cosas para ver qué opina la chusma ( como el desayuno a la mañana ) o comparte situaciones para recibir notificaciones que no le mueven un pelo. A usted no hay Algoritmo que le venga bien.

Aurora

¡Soltad amarras, levad anclas!
Este barco sigue navegando
a pesad del consabido naufragio
cortad vuestro apetito al ras
y mantened el ánima cantando
que pronto habrá nuevo sufragio.

Y si en la red os seguéis enredando
y os topáis con afrenta pertinaz
torced el timón hacia este adagio
que os eleva en magnífica y veraz
melodía de cornetas, que acusando
al poeta por la letra y por el plagio
no le dejan opción de ir agregando
ni siquiera con su canto algo de paz
pues la Aurora ella misma es el presagio.

Hedor

La convivencia siempre fue difícil. Conflictiva. Disputas de grandes, travesuras de chicos. Los grandes que por la noche se hastiaban de los chicos y se enfrascaban delante del televisor. Y antes de mandar a los chicos a la escuela al otro día, para restarles vivacidad, había que sentarlos delante de la tele. Era un método que funcionaba a costa de vida. En la escuela, cuando el docente se veía superado por la vívida inteligencia del niño comenzaba un severo dictado ( en el mejor de los casos ) o les hacía sacar una hoja a todos ( en el peor ) pagando hasta los pobres tontos. Hay algo en la imagen, que encandila, que enceguece, que es el poder de detener el devenir, poder de quienes somos víctimas, rehenes. Ese poder es nada más ni nada menos que la muerte, bah! Porque si hay algo que impacta de toda belleza es su carácter vivaz. Blancanieves muerta espanta a cualquier príncipe.
Así las cosas, y visto que funcionaba, la hegemonía de la pantalla no se quedaría sólo ahí. Videojuegos y redes para los chicos, redes y porno para los grandes, se destacaban. Y fútbol para todos. Y ese mundo tosco, para nada sublime, se propagaría cual enfermedad virósica entre la gente cegada, sin distinción, donde la sensibilidad duerme o yace moribunda en el seno de un cigarrillo pestilente.

Naturaleza muerta

Un escritor, versero, versado
decía, declaraba, enfatizaba
que la actual sociedad actualizada
ya no vive en la naturaleza
debe ser por lo virtual del mundo
y no por la amarga cerveza;
lo decía respirando esquirlas
tanteando el cuerpo de látex
de su mujer, madre de dos cráteres
viajando en naves celulares
imaginando porongas siderales;
comía, dícese se alimentaba,
con teclados, pantallas y vitrales
en su casa, su chalet, tan grande
como una mentira, qué macana,
decorada su fachada con pinturas
que la sombra de dos árboles tapaban
eran ramas que nadie ya observaba
en un mundo donde el sol ya no contaba.
La tierra que traía el viento de a poco
la barrían marionetas estatales
y algunas se pegaban en sus mocos,
el agua que la lluvia no escondía
derivaba por alguna alcantarilla,
los perros y los gatos vecindarios
no salían en las tapas de los diarios,
las ratas y gorriones en cordones
recogían su alimento de limones
de paquetes de snacks o botellones.
Pero todo aquello no importaba
en las redes otras cosas publicaban
porque el hombre tan sólo se inspiraba
en palabras e imágenes proyectadas
como en un cinematógrafo de antaño
y por ello cuando se sentaba al baño
el buen hombre a sus libros les daba
ese toque de humor que los caracterizaba
pues él no los escribía, los cagaba.